SOCIEDAD MADRID-CASTILLA LA MANCHA DE ALERGOLOGIA E INMUNOLOGIA CLINICA:

ANTECEDENTES HISTORICOS.

     Al cumplirse en 1998 los 100 años de existencia del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (1898-1998), la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre emitió un bonito sello conmemorativo de la efemérides; con gran acierto se eligió un doble retrato del Profesor Jiménez Díaz, para ilustrar dicho timbre, pues gracias a su ahínco y visión de futuro fue uno de los principales artífices de la modernización de la Medicina Española. Traemos su figura a estas páginas, por haber impulsado decisivamente la Alergología en nuestro país, dándola carácter científico.

Carlos Jiménez Díaz nació en Madrid, en el seno de una familia muy modesta, el 9 de febrero de 1898, en aquel año fatídico del desastre colonial, que daría nombre a una ilustre generación de escritores: la del 98. Para darnos idea de los orígenes del iniciador del estudio del asma y las enfermedades alérgicas, merece la pena recordar la descripción que hace unos de sus discípulos, el Doctor Oliva Aldamiz, en su libro "Maestros y Dómines": <<El padre tenía una tienda de ultramarinos llamada "La Europea", en el nº 24 de la calle de Atocha, la misma calle del Hospital de San Carlos y detrás el Hospital Provincial, a los que estaría ligado una gran parte de su vida. En la trastienda, el pequeño Carlos, juntamente con sus hermanos, sobre un pupitre de madera tosca y bajo una luz insuficiente, encorvado sobre los libros, empezaba a romper los codos de sus "babis", impulsado por unos deseos que le nacían en lo más hondo de su espíritu, al mismo tiempo que era espoleado por la indomable voluntad de su padre>>. Nuestro hombre se licenció en la Facultad de Medicina de San Carlos en junio de 1919, doctorándose ese año con Premio Extraordinario. Posteriormente amplió estudios en Alemania y a su regreso a España, contando tan sólo 26 años, ganó por oposición la Cátedra de Patología Médica de la Facultad de Medicina, de la Universidad de Sevilla. Tres años después, en 1926, obtuvo la Cátedra de Patología y Clínica Médicas en Madrid. En 1935 y bajo su dirección, se inauguró el Instituto de Investigaciones Clínicas y Médicas en la Ciudad Universitaria. Tras superar el paréntesis de la guerra civil, en 1943 Jiménez Díaz ganó la plaza de Profesor Clínico del Hospital Provincial de Madrid, pasando a dirigir un Servicio de Medicina Interna en dicha Institución. Su proyecto vital germinó definitivamente en 1955, al crear la "Clínica Nuestra Señora de la Concepción", que actualmente continúa su andadura como "Fundación Jiménez Díaz". Un infarto de miocardio puso fín a la existencia de "Don Carlos", mientras trabajaba en su querida "Clínica", el 28 de mayo de 1967.

La afición que mostró desde muy joven Jiménez Díaz por la Alergia y la Inmunología le llevaron a publicar un libro de casi 1000 páginas, pionero en su género y basado en su propia experiencia y en una ámplia revisión de la bibliografía internacional; es una obra emblemática, fruto de un esfuerzo ímprobo, que vió la luz en 1932 con el título de "El asma y otras enfermedades alérgicas". Años después, el 20 de noviembre de 1948, el eminente internista se reunió en su Cátedra del Hospital Provincial de Madrid con los Doctores Lahoz Marqués y Farrerons Co, para constituir la "Sociedad Española de Alergia". En mayo de 1947 se celebró en Madrid el "Primer Congreso Nacional de Alergia", cuyo número de asistentes no superó los 40, eligiendo como marco el antiguo Hospital Provincial, actualmente "Centro de Arte Reina Sofía". Varios colaboradores de Jiménez Díaz se dedicaron al estudio de los procesos alérgicos, creándose una escuela pionera en la descripción microscópica de los pólenes y los mohos ambientales, la composición antigénica de los polvos de casa y de graneros, en la realización de estudios experimentales sobre la anafilaxia y en el empleo de nuevos remedios antiasmáticos, como las xantinas. Las primeras observaciones sobre patología alergológica fueron publicadas conjuntamente por Jiménez Díaz y Baldomero Sánchez-Cuenca entre los años 1925 y 1928. Precisamente la Tesis Doctoral de "Don Baldomero" se tituló "Las polinosis en la Península Ibérica", siendo dirigida por Jiménez Díaz y leída en 1928, resultando premiada por la Academia de Medicina. Sánchez-Cuenca había nacido en Alcalá la Real (Jaén), el 24 de julio de 1896, colaborando con su maestro desde que Jiménez Díaz estuvo en Sevilla. Ambos, en compañía del Doctor Cruz Auñón, primer alumno interno de "Don Carlos" y que habría de sucederle en la Facultad de Medicina de la ciudad hispalense, aunque en la Cátedra de Patología General y no de Médica, comenzaron a investigar sobre el asma y la "polinosis". Aquel inteligente andaluz que fue Sánchez-Cuenca, en el futuro destacaría como uno de los más eminentes alergólogos españoles, siendo nombrado Profesor Auxiliar de la Cátedra de Patología Médica de Jiménez Díaz, en la Facultad de Medicina de Madrid. Años después Sánchez-Cuenca creó el "Instituto Antiasmático de Santa Florentina", ubicado en la madrileña calle de Covarrubias, con el deseo de iniciar por su cuenta una auténtica "lucha social antiasmática" en España. A su labor de médico unió Sánchez-Cuenca la de humanista, como continuación de la tradición iniciada por Don Gregorio Marañón, llegando a confeccionar una bella edición manuscrita de su puño y letra de la célebre obra cervantina, "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha". Un proceso canceroso puso fín a la fecunda vida de tan ilustre galeno, que falleció en Madrid el 31 de octubre de 1967.

Otra personalidad destacada de la Alergología madrileña fue el Doctor Eliseo Subiza Martín, nacido en Zaragoza el año 1921,que estudió Medicina en la antigua "Facultad de San Carlos".Su primer trabajo lo desempeñó en la localidad segoviana de Cuellar, como Becario del Patronato Antituberculoso, en un Sanatorio de Enfermedades del Tórax. La Tisiología atrajo la atención del joven Subiza, pero la curiosidad por ampliar sus conocimientos científicos le llevó a trasladarse a la "Escuela de Enfermedades del Tórax", en la madrileña Ciudad Universitaria. En aquella época tanto el "neumotórax espontáneo" como la "toracoplastia", eran técnicas en boga para tratar la tuberculosis. En 1949, Subiza se incorporó al grupo de trabajo del Doctor Sánchez-Cuenca, en el "Instituto Antiasmático", donde halló su verdadera vocación. Fue Sánchez-Cuenca el que le animó a publicar un caso de dermatitis de contacto por persulfato amónico, empleado entonces como mejorante de las harinas.

En el año 1951 Eliseo Subiza fue nombrado "Jefe de la Sección de Alergia de Medicina General", en el Hospital Central de la Cruz Roja de San José y Santa Adela, de Madrid. Allí organizó varios cursos de Alergia, invitando a dar la primera lección a Don Carlos Jiménez Díaz, del que se declaraba deudor pues "por aquel entonces creía en la Alergia". Un tiempo después Eliseo Subiza se trasladó al "Instituto Nacional de Medicina del Trabajo". Más tarde el eminente especialista obtuvo el primer "Concierto Nacional de Alergia", para tratar pacientes alérgicos remitidos por la Seguridad Social desde los lugares más recónditos de nuestra geografía. Fruto de esta etapa fue la publicación de estudios pioneros sobre sensibilizaciones a determinados metales en trabajadores del cemento, brotes epidémicos de asma en obreros que manejaban maderas tropicales como el okumen y la ukola, incidencia del asma ocupacional en función de las diferentes profesiones, etc. A partir de 1968, dedicado en exclusiva a la práctica médica privada, nació su amor por la Palinología. Desde 1973 comenzó a recopilar datos sobre la polinización de las más variadas especies vegetales, convirtiéndose en maestro para las generaciones venideras, pues sus numerosas aportaciones y publicaciones han permitido establecer una red nacional de vigilancia aerobiológica, cuyos hallazgos llevaron a la elaboración de un "mapa polínico" nacional. El 17 de mayo de 1998 murió en Madrid el Doctor Subiza, cuya labor ha continuado su hijo Javier Subiza Garrido-Lestache en dicha ciudad.

Gracias a las aportaciones de Jiménez Díaz, Sánchez-Cuenca, Subiza, sus discípulos y continuadores, la Alergología madrileña ha alcanzado altas cotas a nivel científico y en calidad asistencial.La integración de los alergólogos de la zona centro en la Sociedad Madrid-Castilla la Mancha de Alergología e Inmunología Clínica, ha servido para fomentar la colaboración entre ellos, combatir el intrusismo y crear un frente común que permita adaptarse a las demandas y necesidades futuras.

 

Dr.Roberto Pelta Fernández.
MEDICO ADJUNTO DE ALERGOLOGIA
HOSPITAL GENERAL UNIVERSITARIO GREGORIO MARAÑON   (MADRID).
HISTORIADOR DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ALERGOLOGÍA E INMUNOLOGÍA CLÍNICA
MIEMBRO NUMERARIO DE LA ASOCIACION ESPAÑOLA DE MEDICOS ESCRITORES Y ARTISTAS.