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1.- HISTORIA CLINICA.
Anamnesis detallada, destacando: edad, antecedentes familiares
neoplásicos mamarios, otros antecedentes neoplásicos,
antecedentes personales mamarios (tumor benigno extirpado o diagnosticado,
antecedentes de mastopatía quística, traumatismos,
mastitis, mastodinia, pérdidas por el pezón, tensión
prementrual, etc.) y generales, menarquia, catamenio, número
de embarazos, abortos, edad primer embarazo, edad último
embarazo, fecha menopausia, lactancia, ingesta de anticonceptivos,
medicación que toma actualmente y antecedentes medicamentosos
en relación con tratamientos hormonales y psicofármacos.
Motivo de consulta, tiempo de evolución, sintomatología
de inicio, tratamientos previos en caso de que los hubiese y cuáles
han sido.
1.1.- Cuando el motivo de consulta sea DOLOR, analizaremos: inicio,
duración, intensidad, localización, irradiación,
características cíclicas, cambios con las posición,
así como cualquier otro síntoma acompañante
del mismo.
1.2.- Cuando el motivo de consulta sea por la aparición
de una TUMORACION, reflejaremos: tamaño inicial, aumento
o no hasta el momento de la consulta, aparición prementrual
y modificaciones con el ciclo. Si se acompaña de dolor
realizaremos el análisis pormenorizado del mismo tal como
se describe en el apartado anterior.
1.3.- Cuando el motivo de consulta sea por PERDIDAS ESPONTANEAS
POR EL PEZON, analizaremos el tiempo transcurrido desde el último
parto y lactancia, medicación desencadenante de secreción,
si es espontánea o provocada, momento de aparición
, si es de forma ocasional o continua o desencadenada por algún
estímulo determinado. Valorar la sintomatología
acompañante; cefaleas, vértigos, transtornos del
ciclo, amenorreas secundarias, enfermedad tiroidea concomitante,
alteraciones de la visión.
1.4.- Cuando el motivo de consulta sea por la aparición
de signos INFLAMATORIOS, orientaremos la anamnesis hacia: antecedente
de parto recioente, intervenciones previas, microtraumatismos,
pequeñas laceraciones, si se acompaña de dolor o
no y la intensidad del mismo, fiebre, escalofríos, si se
acompaña de tumoración subyacente de aparición
súbita.
2.- EXPLORACION FISICA.
2.1.- INSPECCION
Forma, tamaño y situación de ambas mamas, simetría,
vascularización de la piel, retracciones, piel de naranja,
ulceraciones, nódulos dérmicos. Aumento del tamaño
y forma del pezón, desviación, retracción,
grietas, eccemas, etc.
2.1.- PALPACION
Consistencia uniforme o no, reflejando los cambios de la misma,
así como si están localizados o no, explorando zonas
dolorosas: localizadas o difusas por toda la mama, si se acompañan
de signos inflamatorios o no.
Cuando exista TUMOR: número, localización, tamaño,
consistencia, delimitación, movilidad dentro de la glándula
o con la glándula, forma, fijación o no a piel y
estructuras vecinas, signos inflamatorios localizados a la zona
tumoral o por toda la glándula.
Cuando exista una PERDIDA ESPONTANEA POR EL PEZON, estudiaremos
las características de la misma: serosa, acuosa, grumosa,
purulenta, serosanguinolenta, hemática. Si es espontánea
o provocada, unilateral o bilateral, uniorificial o pluriorificial.
Ante una sintomatología INFLAMATORIA, analizaremos si los
signos inflamatorios están localizados o difusos, si hay
tumoración subyacente fluctuante o no, buscaremos lesiones
dérmicas, laceraciones, cicatrices de intervenciones previas,
pérdidas de material purulento por el pezón, grietas
en pezón y areola.
Siempre se completará el estudio con la exploración
minuciosa de ambas regiones axilares y supraclaviculares; en caso
de existir adenopatías, referir el número de las
mismas, localización, características, fijación
o no, consistencia, fluctuación, empastamiento, etc.
3.- EXPLORACIONES INSTRUMENTALES Y ACTITUD TERAPEUTICA.
3.1.- Motivo de consulta: DOLOR.
En pacientes menores de 35 años, y sin factores de riesgo,
en caso de molestias cíclicas realizaremos la exploración
clínica de la paciente y, en caso de no detectar patología,
no se debe realizar ninguna exploración instrumental. En
caso de detectar signos patológicos, la exploración
indicada sería en primer lugar una ecografía mamaria.
En pacientes mayores de 35 años, o menores con factores
de riesgo, realizaremos un estudio mamografíco, que nos
servirá como diagnóstico o como valoración
del patrón mamográfico que nos será útil
para el seguimiento de la paciente.
Cuando no se detecte patología recomendaremos control evolutivo
bianual.
En el caso de que la mamografía demuestre la existencia
de hallazgos patológicos, debe completarse el estudio con
una ecografía, así como con la biopsia por punción
aspiración o mediante tru-cut, punción esteroatáxica
e incluso biopsia quirúrgica.
En pacientes premenopáusicas o menopáusicas, indicaremos
en todos los casos un estudio mamográfico. Cuando el resultado
indique la ausencia de patología, recomendaremos un control
anual.
En caso de que el estudio radiológico detecte patología,
aplicaremos todas las exploraciones necesarias de las anteriormente
propuestas en el apartado anterior para obtener un diagnóstico
de certeza y establecer una actitud terapéutica.
3.2.- Sintoma de inicio: TUMOR.
En pacientes menores de 30 años sin factores de riesgo,
realizaremos un estudio ecográfico.
Cuando se trate de pacientes mayores de 30 años o menores
pero con características mamarias determinadas (mamas lipomatosas
o varios embarazos) o que los hallazgos exploratorios hacen pensar
que la mamografía aportará datos de interés,
sí que indicaremos un estudio mamográfico y ecográfico.
Tras la valoración de los datos aportados por estas exploraciones
se plantean los siguientes casos:
3.2.1.- Tumoración SOLIDA CON CARACTERISTICAS CLINICAS
Y RADIOLOGICAS DE BENIGNIDAD, que por orden de frecuencia serían:
Fibroadenomas, Tumor Phyllodes, Hamartomas o Fibroadenolipomas
y Lipomas.
Ante el diagnóstico de FIBROADENOMA: antes de los 25 años
y tamaño menor de 2 cm., únicamente pautaremos control
evolutivo. Cuando se trate de una paciente de más de 25
años, tumor mayor de 2 cm, o tumoración que presenta
un crecimiento rápido (ésto también condiciona
al caso anterior) sería indicación de exéresis
con estudio anatomopatológico.
Ante el diagnóstico de HAMARTOMA o de LIPOMA, aunque se
trata de tumoraciones benignas, dado que su edad de aparición
oscila entre los 40 y 50 años, consideramos que se deben
extirpar y realizar confirmación anatomopatológica.
La actitud ante un diagnóstico de TUMOR PHYLLODES
será siempre quirúrgica, realizando la enucleación
del mismo y estudio anatomopatológico.
3.2.2.- Tumoración SOLIDA CON CARACTERISTICAS CLINICAS
Y RADIOLOGICAS SOSPECHOSAS DE MALIGNIDAD.
En todos los casos, realización de biopsia por punción
aspiración o biopsia mediante tru-cut con estudio
anatomopatológico.
Cuando el diagnóstico sea de benignidad en pacientes menores
de 30 años realizaremos un control clínico y seguimiento.
Cuando se trate de pacientes de más de 30 años,
realizaremos extirpación y estudio anatomopatológico.
Cuando el diagnóstico anatomopatológico indique
malignidad adoptaremos la actitud pautada en el apartado siguiente.
3.2.3.- Tumoración SOLIDA CON CARACTERISTICAS CLINICAS
Y RADIOLOGICAS DE MALIGNIDAD.
Confirmaremos el diagnóstico mediante citología
por punción aspiración o tru-cut; cuando
no obtengamos un diagnóstico de certeza realizaremos biopsia
quirúrgica intraoperatoria. Cuando el diagnóstico
sea de malignidad actuaremos según las pautas del protocolo
de tratamiento de patología maligna.
3.2.4.- Tumoración QUISTICA.
UNICA: realizaremos punción del quiste, aspirando su contenido.
En caso de que el material aspirado sea hemático, realizaremos
neumoquistografia, remitiendo en todos los casos una muestra del
material aspirado para estudio citológico.
Cuando el resultado sea de quiste simple con citología
con criteros de benignidad, y en ausencia de tumoración
subyacente, pautaremos un control clínico instaurando tratamiento
médico si se considera oportuno.
Cuando el estudio radiológico o anatomopatológico
confirme el diagnóstico de una FORMACION PAPILAR, sin confirmación
de malignidad citológica, será indicación
de exéresis y estudio anatomopatológico siempre
diferido. Cuando el diagnóstico citológico sea de
malignidad, incluiremos a la paciente en el protololo de patología
maligna.
4.- TUMORACION NO PALPABLE.
Ante el hallazgo radiológico de una tumoración con
características tanto mamográficas como ecográficas
de malignidad, pero que no sea detectable clínicamente,
debe realizarse en todos los casos biopsia de la misma, utilizando
técnicas esteroatáxicas, bien mediante punción
aspiración o bien realizando un marcaje radiológico
con arpón para localizar y extirpar la lesión, realizando
el estudio anatomopatológico de la pieza tras comprobar
la extirpación completa de la zona sospechosa mediante
estudio radiológico de la pieza obtenida.
5.- En casos de PERDIDA ESPONTANEA POR EL PEZON.
5.1.- Ante una GALACTORREA.
Ante una secreción láctea bilateral pluriorificial,
en primer lugar deben descartarse los síndromes de amenorrea-galactorrea:
ARGONZ-DEL CASTILLO, CHIARI-FROMEL, FORBES ALBRIGHT, cuadros de
amenorrea-galactorrea post-anovulatorios, galactorreas post-lactancia,
por inhibición de la dopamina, así como las inducidas
por fármacos.
Una vez descartados estos casos, para el estudio de una GALACTORREA
realizaremos un estudio mamográfico, así como estudio
citológico del líquido realizando una impronta sobre
un portaobjetos directamente del pezón, debiéndose
determinar tasas de prolactina, estradiol, progesterona, F.S.H.,
L.H., T3, T4 y T.S.H..
Cuando el estudio radiológico permita descartar patología
mamaria, y en el estudio analítico se determine un incremento
de los valores de prolactina y existan signos clínicos
como cefaleas o diplopia, que orienten hacia un tumor hipofisario,
realizaremos un estudio radiológico simple de la silla
turca y, en función de los hallazgos, completaremos el
estudio con una T.A.C. y/o R.M..
Cuando se descarte patología mamaria e hipofisaria se instaurará
tratamiento sintomático con bromocriptina.
5.2.- Ante una secreción ACUOSA, SEROSANGUINOLENTA o SANGUINOLENTA
y UNIORIFICIAL.
En todos los casos, tras el exámen clínico se tomará
muestra para estudio citológico y, en pacientes mayores
de 30 años, solicitaremos un estudio mamográfico
y galactográfico. Cuando el estudio radiológico
detecte dilataciones de conductos galactofóricos con evidencia
o no de imágenes de defecto de replección intraductales,
y aun en ausencia de hallazgos citológicos, será
indicación de tratamiento quirúrgico, que consistirá
en identificar el conducto o los conductos y extirpación
de los mismos con estudio anatomopatológico.
5.3.- ANTE UNA ECTASIA DUCTAL.
Sospecharemos la existencia de una ECTASIA DUCTAL cuando la pérdida
por el pezón tenga un color gris verdoso y a la exploración
pueda detectarse una tumoración retroareolar (que se debe
a la dilatación de los conductos), acompañándose
de dolor.
El diagnóstico se confirmará mediante estudio mamográfico,
en el que se detecta un aumento de densidad retroareolar, pudiendo
acompañarse de calcificaciones que corresponden a la pared
del conducto, debiéndose realizar un diagnóstico
diferencial con el comedocarcinoma, en el que también existen
calcificaciones pero de aspecto más puntiforme. La ecografía
detecta la dilatación de los conductos en situación
retroareolar.
El tratamiento será en primer lugar médico-sintomático,
con lo que cederá el cuadro inflamatorio, y posteriormente
quirúrgico que consistirá en la extirpación
del o de los conductos afectos.
6.- Ante un hallazgo de MICROCALCIFICACIONES.
6.1.- Con características de BENIGNIDAD: pauta de control
evolutivo con nuevo estudio radiológico a los 6 meses para
una nueva evaluación de la paciente.
6.2.- Con características SOSPECHOSAS DE MALIGNIDAD (irregulares,
con disposicion grupal triangular o romboide, asimétricas,
lineales y angulares): siempre se debe realizar biopsia tras marcaje
esteroatáxico y confirmación radiológica
de la extirpación de la totalidad de las mismas.
Cuando el estudio anatomopatológico indique benignidad,
pautaremos un control clínico y radiológico evolutivo.
Cuando el estudio anatomopatológico sea indicativo de malignidad,
actuaremos de acuerdo con el protocolo de patología maligna.
7.- Ante una MAMA CON SIGNOS INFLAMATORIOS.
7.1.- Ante una mama con signos inflamatorios localizados o difusos
hay unos signos que nos deben alarmar orientando el diagnóstico
hacia una MASTITIS CARCINOMATOSA como son: el no aumento de calor
local, la ausencia de fiebre, el discreto enrojecimiento de la
mama y la existencia de adenopatías con características
tumorales.
El estudio mamográfico únicamente podrá aportar
datos de la existencia de un patrón linfático que
se caracteriza por un aumento generalizado de la densidad glandular,
engrosamiento difuso de la piel e imágenes lineales que
corresponden a vasos linfáticos ingurgitados.
El diagnóstico diferencial debe establecerse: con mastitis
aguda difusa, mastitis cronica TBC, bloqueo linfático por
linfadenectomia y anasarca de origen hepático o renal.
Se debe realizar ante la sospecha un estudio anatomopatológico
mediante toma de muestras con tru-cut; en caso de negatividad
y no mejoría del cuadro clínico con el tratamiento
médico (antibióticos y antiinflamatorios), debe
efectuarse biopsia quirúrgica incluyendo piel y tejido
celular subcutáneo.
7.2.- Ante una mama con SIGNOS INFLAMATORIOS NO SOSPECHOSOS de
mastitis carcinomatosa, tras la exploración clínica
de la paciente, realizaremos estudio ecográfico de la mama.
7.2.1.- Cuando la ecografía detecte imágenes compatibles
con un ABSCESO, realizaremos punción del mismo evacuando
su contenido, del que mandaremos muestra para estudio microbiológico,
instaurando seguidamente tratamiento antibiótico a la espera
del antibiograma. Cuando la punción no sea efectiva por
elevada densidad del material o por tabicamiento que no permita
una buena evacuación, procederemos al desbridamiento y
drenaje quirúrgico.
7.2.2.- En caso de MASTITIS PUERPERAL, en ausencia de absceso
tras estudio ecográfico, instauraremos tratamiento médico,
siendo el antibiótico de elección la dicloxacilina
a dosis de 500 mg. por vía oral cada 6 horas; como tratamiento
alternativo utilizaremos la clindamicina a dosis de 300 mg. por
vía oral cada 6 horas, Debe interrumpirse la lactancia.
7.2.3.- En caso de MASTITIS NO PUERPERAL, el tratamiento de elección
será la clindamicina a dosis de 300 mg. por vía
oral cada 6 horas, y como tratamiento alternativo la cefazolina
a dosis de 1 g. por vía parenteral cada 8 horas.
7.2.4.- En caso de MASTITIS CRONICA RECIDIVANTE, tras yugular
el brote agudo se realizará tratamiento quirúrgico
extirpando el conducto causante del mantenimiento del proceso.
8.- ACTUACION ANTE LESIONES DE AREOLA Y PEZON.
Cuando el motivo de consulta sea la aparición de lesiones
eritematosas, eccematosas, con vesículas y exudación
que afecta areola y pezón, se debe descartar la posibilidad
de enfermedad de Paget de la mama, para lo que realizaremos citología
por impronta y mamografía, por la frecuente coexistencia
de un carcinoma ductal subyacente, así como la biopsia
de areola y pezón que nos dará el diagnóstico
de confirmación. Cuando el diagnóstico sea de enfermedad
de Paget de la mama, la pauta de actuación queda incluida
en el protocolo de tratamiento de la patología maligna.
Cuando el diagnóstico mediante biopsia informe de benignidad,
se instaurará el tratamiento específico.
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