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CONCEPTO
CLASIFICACIÓN
EPIDEMIOLOGÍA
DIAGNÓSTICO
TRATAMIENTO
Las cifras tensionales en los niños y adolescentes son más bajas que en la población adulta. Por ello la consideración de HTA dependerá de la edad. Se considera que existe HTA cuando las cifras tensionales se encuentran por encima del percentil 95 de la distribución por edad, sexo y tamaño corporal.
En función de la definición, la HTA en la infancia y adolescencia se clasifica como queda reflejada en la tabla 18.1.
TABLA 18.1. Clasificación de la hipertensión arterial en la infancia y adolescencia Edad HTA significativa HTA severa sistólica diastólica sistólica diastólica mmHg mmHg mmHg mmHg <1 m >96 > 106 <2 a 112 74 118 82 3-5 a 116 76 124 84 6-9 a 122 78 130 86 10-12 a 126 82 134 90 13-15 a 132 84 144 92 16-18 a 138 86 150 98
En la actualidad a partir de los estudios descriptivos realizados, se estima una prevalencia del 1,5-3%.
Datos recientes sugieren que la HTA esencial no es tan infrecuente como se pensaba en estas edades, y que constituye la principal causa.
Sin embargo, ante toda HTA en la infancia y adolescencia, conviene descartar una HTA secundaria por su elevada incidencia en estas edades. Las causas más comunes quedan reflejadas en la tabla 18.2.
TABLA 18.2. Etiología de la hipertensión arterial secundaria por grupos de edad Recién nacidos Trombosis y estenosis arteria renal. Malformación congénita renal. Coartación de la aorta. Displasia broncopulmonar <6 años Nefropatía parenquimatosa Coartación de aorta Estenosis de la arteria renal 6-12 años Estenosis de la arteria renal Nefropatía parenquimatosa Hipertensión esencial 12-18 años Hipertensión esencial Nefropatía parenquimatosa
Además se pueden mencionar una serie de características:
- Los niveles de HTA son superiores en los niños obesos o de mayor estatura.
- La posibilidad de HTA en la edad adulta aumenta en el caso de HTA más obesidad infantil.
- La historia familiar de HTA y obesidad predispone a la HTA.
Se basará en la determinación en la consulta de la presión arterial siguiendo las normas habituales.
Conviene tener muy presente la adecuación del manguito tanto en anchura como en longitud en función de la edad.
Será muy importante tener en cuenta el peso y la talla, ya que el significado de las cifras tensionales será diferente según exista o no sobrepeso y/o desarrollo ponderal.
Recientemente ha comenzado a utilizarse la monitorización ambulatoria de la presión arterial que en manos expertas puede aportar información de gran interés.
Historia clínica. Será lo más detallada posible haciendo hincapié en los antecedentes familiares y en los síntomas sugestivos de secundaria.
Exploración física. Peso y talla atendiendo muy particularmente a la exploración de pulsos periféricos y soplos abdominales.
Exploraciones complementarias.
- Analítica y orina elemental.
- ECG y radiografía de tórax.
- Algunos autores sugieren la realización sistemática de ecocardiografía para valorar la afectación cardíaca.
- Ecografía abdominal en casos de etiología secundaria.
De todas formas ante la sospecha de HTA secundaria, debe remitirse al paciente a una unidad especializada.
El objetivo fundamental será reducir las cifras tensionales por debajo del percentil 90.
En primer lugar es necesario descartar la HTA secundaria. confirma la etiología esencial adoptaremos:
1. Medidas no farmacológicas
Se recomendarán las mismas que para el resto de hipertensos.
Su cumplimiento adecuado permite el control tensional de la mayoría de los pacientes.
2. Medidas farmacológicas
El tratamiento farmacológico estará indicado en los siguientes casos:
a. HTA diastólica no controlada con medidas generales.
b. Síntomas y signos derivados de la HTA.
c. Afectación de órganos diana.Los fármacos a utilizar serán:
- Diuréticos. Debe comenzarse con ellos ya que ofrecen buen resultado y alta eficiencia. El efecto secundario más importante en esta edad es la depleción de volumen.
- Betabloqueantes. Pueden asociarse a los diuréticos si no se obtiene respuesta. Contraindicados en asmáticos.
- IECA y calcioantagonistas. Son muy útiles en la HTA de origen renal. Aunque faltan estudios en la HTA esencial presentan un futuro muy prometedor.
En las crisis hipertensivas está indicado el nifedipino sublingual a dosis de 0,2-0,5 mg/kg. Si no desciende la presión arterial es necesario remitir al paciente urgentemente a un centro hospitalario.