
Entre
seis y ocho de cada diez españoles con reflujo gastroesofágico no consultan este
trastorno con su médico
La Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria y la Asociación Española de Gastroenterología han
elaborado una guía que pretende homogeneizar y conectar la actuación de la Atención
Primaria y los gastroenterólogos en el manejo de este tipo de
patologías
E.P.-El 10 por ciento de la población española padece
puntualmente "ardor de estómago", propio del reflujo gastroesofágico, según
ha afirmado el doctor José María Piqué, del Servicio de Gastroenterología del Hospital
Clínico de Barcelona, durante la presentación de la "Guía de práctica clínica
para el Manejo del Paciente con Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico
(ERGE)".
Entre seis y ocho de cada diez españoles con esta quemazón
de estómago no consultan al médico. "De estas personas sólo un porcentaje muy
pequeño consulta y de estos sólo un porcentaje muy pequeño tiene una enfermedad
trascendente", afirmó el también coordinador de la Guía de la Asociación
Española de Gastroenterología (AEG).
Como enfermedad trascendente, Piqué apuntó a aquella que
tiene una gravedad suficiente susceptible de complicarse o aquella que tiene una
frecuencia o impacto en la calidad de vida del paciente suficiente como para que la
persona se preocupe. A su juicio, se puede hablar de enfermedad en quienes tengan más de
dos veces por semana un síntoma claro de reflujo o los que perciban que los síntomas
están afectando a su calidad de vida.
Por ello, los pacientes deberían consultar al médico si la
frecuencia de reflujo es de dos veces por semana o si se deteriora su calidad de
vida.
"Si la frecuencia no es muy alta, el hecho de
automedicarse no tiene unas consecuencias graves o trascendentes para el paciente",
dijo este experto. Pero si el paciente tiene síntomas de reflujo constantes y muy
importantes en frecuencia y no consulta al médico para la medicación, "puede tener
una complicación que podría haberse evitado".
Entre los alimentos que más inciden en los ardores de
estómago, Piqué, quien explicó que la evidencia científica en este aspecto es
"muy débil", destacó las comidas grasas en general, además de las copiosas,
el chocolate y el alcohol. El tabaco y los medicamentos también inciden en su
aparición.
Todos estos consejos de actuación han sido recogidos por la
Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) y la Asociación
Española de Gastroenterología (AEG), en colaboración con el Centro Cochrane
Iberoamericano en la guía, que pretende homogeneizar y conectar la actuación de la
Atención Primaria y los gastroenterólogos. "El manual orientará al médico en el
manejo óptima de esta patología", subrayó la vicepresidenta de la semFYC, Carmen
Moliner.
Esta obra, patrocinada por Almirall Prodesfarma, disponible
en formato papel y en la web de estas Sociedades científicas, contribuirá, según sus
autores, en hacer un mejor uso de los recursos para el manejo correcto del afectado, ya
que se ha comprobado que un mismo paciente puede ser diagnosticado y tratado de distinta
forma dependiendo del centro o del médico al que haya acudido.
En cuanto a que sea el farmacéutico quién aconseje al
paciente, Moliner señaló que es un agente de salud y el ciudadano puede acudir a él.
"Este debe tener la información suficiente para orientar y, si es procedente,
derivar al médico de familia", dijo.