Las
bacterias Gram negativas son un patógeno a tener en cuenta en el
tratamiento inicial de las pulmonías, según un estudio
La investigación
del Clínico de Barcelona demuestra que este tipo de bacterias, especialmente
Pseudomonas aeruginosa, se relacionan con un 11 por ciento de los casos
de pulmonía
Redacción. Madrid.-
Hoy en día, los tratamientos antibióticos preestablecidos
para pacientes que llegan al servicio de Urgencias con síntomas
de Neumonía Adquirida en la Comunidad (NAC) podrían ser más
efectivos. Por desgracia, estos tratamientos no suelen tener en cuenta
la posibilidad que el patógeno responsable sean bacterias Gram negativas,
sobretodo Pseudomonas aeruginosa que es una bacteria muy virulenta y difícil
de tratar.
Un trabajo multicéntrico,
dirigido por el Grupo Multidisciplinar para el Estudio de la Infección
Respiratoria del Hospital Clínico de Barcelona, puede ser clave
a la hora de cerrar el debate sobre la necesidad de incluir estas bacterias
en los protocolos iniciales. En este Grupo Multidisciplinar participan
Francisco Arancibia, Joseph Mensa, Jordi Puig de la Bellacasa y Antoni
Torres, jefe de un equipo del Instituto de Investigaciones Biomédicas
August Pi i Sunyer (IDIBAPS) y director del Instituto Clínico de
Neumología y Cirugía Torácica (ICPCT) del Hospital
Clínico de Barcelona, así como Ramón Estruch, del
Servicio de Medicina Interna del Hospital General.
La Neumonía Adquirida
en la Comunidad (NAC), vulgarmente conocida como pulmonía, se da
con una frecuencia de entre 5-10 casos por cada millar de habitantes. La
mortalidad producida por esta patología se acerca al 10 por ciento.
El elevado índice de mortalidad está relacionado con el tratamiento
antibiótico empírico que se administra inicialmente cuando
se sospecha de una posible NAC.
Hasta ahora, dicho tratamiento
no contemplaba la posibilidad de una infección por bacterias Gram
negativas. El estudio, publicado en Archives of Internal Medicine,
demuestra que las bacterias Gram negativas, especialmente Pseudomonas aeruginosa,
se relacionan con un alto porcentaje de los casos de pulmonía (11
por ciento en el estudio). Estos casos eran más severos que el resto.
Además, el trabajo ha servido para determinar los factores de riesgo
que hacen pensar en una NAC debida a este tipo de microorganismo.
La investigación acogió
pacientes durante los años 1997 y 1998. Del total de 76.089 pacientes
que pasaron por el Servicio de Urgencias del Hospital Clínico de
Barcelona, 559 con síntomas de NAC superaron los criterios de exclusión
establecidos para el estudio. Un 58 por ciento de los 60 pacientes con
infección por Bacterias Gram Negativas no recibieron el tratamiento
adecuado hasta que se tuvo un diagnóstico microbiológico.
El porcentaje de pacientes que murió es inferior en el grupo que
recibió un tratamiento empírico inicial correcto.
Un complejo análisis
estadístico permitió identificar cuatro factores de riesgo
de sufrir NAC debida a una colonización por Bacterias Gram Negativas:
sufrir una enfermedad pulmonar anterior; que el paciente haya sido hospitalizado
recientemente; que exista la posibilidad de una aspiración de la
bacteria; y que el paciente haya recibido un tratamiento antimicrobiano
reciente. Conociendo estos factores de riesgo ahora sabemos que se ha de
tener en cuenta la posible presencia de Gram Negativos y en especial los
de Pseudomonas aeruginosa, si el paciente cumple alguno de estos factores.
Gracias a los datos de este
trabajo, los protocolos de administración empírica de antibióticos
ya están cambiando en todo el mundo. Incluso las normativas de la
American Thoracic Society, de la que Antoni Torres es el único representante
europeo, ya se han adaptado a sus recomendaciones.