"La Medicina
basada en la evidencia aplicada a la práctica clínica limita la incertidumbre en la toma
de decisiones", ha afirmado Gómez de la Cámara
Este médico de familia y miembro de la Unidad de Investigación
del Hospital Doce de Octubre de Madrid ha subrayado, en su
intervención en los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco, que "es una estrategia para sentirse seguro sin sabérselo del
todo"
Nerea Garay. San Sebastián.- "Es necesaria una
filosofía y teoría clínica que sirvan para reflexionar porqué y para qué estamos aquí los médicos de familia", ha subrayado
el doctor Agustín Gómez de la Cámara, médico de
familia y miembro de la Unidad de Investigación del
Hospital Doce de Octubre de Madrid, en su intervención en los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco (UPV), que se
están celebrando en el Palacio Miramar de San
Sebastián.
En su conferencia titulada "Medicina basada en la
evidencia aplicada a la práctica clínica", el
doctor ha expuesto la necesidad de una perspectiva global
en la práctica médica. Y ha justificado el concepto de "evidencia" en la práctica diaria como la Medicina basada en hechos
observables, en hechos comprobados: "El problema
se produce cuando un paciente acude a la consulta; la
información de la que dispone el facultativo es incompleta porque no puede pedir todas las pruebas que quisiera y tiene que actuar en un
tiempo limitado".
Según ha explicado otro problema es que no todas las
enfermedades se desarrollan igual en todos los
pacientes: "La Medicina no es una ciencia exacta;
la enfermedad se manifiesta en cada persona de una forma diferente. No hay un modelo exacto de enfermedad, por lo que hay que tomar decisiones
en un marco incierto".
Por otro lado, existe un razonamiento coherente y objetivo
que es universal en Medicina y que permite la
colaboración con otros profesionales y decidir el procedimiento más adecuado.
"Contra este componente objetivo hay una serie de
mitos reaccionarios, como son la concepción de la Medicina como arte (en atención
sanitaria hay estándares de calidad que hay que
cumplir, es una técnica no una arte), el médico de cabecera de antes (eran profesionales que en su mayoría quedaban obsoletos en cuanto
abandonaban la facultad pero que tenían una situación
privilegiada en su entorno social) y los términos
excluyentes (donde la experiencia se opone a la
evidencia: "llevo veinte años haciéndolo así y no voy a cambiar
ahora")", ha apuntado el doctor Gómez de la Cámara.
Para este doctor de medicina de familia, en la atención
sanitaria hay que unir conocimiento y experiencia;
"El primero se construye con la búsqueda de la
información y la evidencia, lo cual nos da las respuestas al porqué y al cómo. La experiencia es la que nos ayuda a decidir qué
decidimos, a emitir un juicio clínico".
Gómez de la Cámara ha hecho especial hincapié a la hora
de señalar que "la Medicina basada en la evidencia es una estrategia para sentirse seguro sin
sabérselo del todo. Las decisiones deben de tomarse según
la evidencia contrastada a la que se llega por la
lectura y el estudio crítico, lo cual permite limitar
el nivel de incertidumbre".
"La búsqueda de la información -ha subrayado- tiene
que servir al profesional para solucionar un problema
concreto, no para saber más. Todo lo que el médico
aprende se lo tiene que contar al enfermo, la cabecera
de la cama del paciente es el destino de todo su saber. Si no lo sabe volcar allí no le vale para nada".
En la práctica diaria es difícil aplicar esta teoría,
consultas de sesenta pacientes diarios, guardias,
faltas de motivación y de reconocimiento por la labor
desarrollada no promueven el uso de la Medicina basada en la evidencia. "No obstante, no deja de tener importancia porque permite al
médico ser más dueño de los argumentos que utiliza
en sus decisiones", ha concluido Gómez de la Cámara.