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cuadrop.jpg (1823 bytes) Expertos señalan que la aplicación de la Medicina Basada en la Evidencia requiere prudencia y precaución

Profesionales de la Sanidad y de los medios de comunicación analizan las ventajas e inconvenientes de la MBE como fuente de consulta

Juanjo Sánchez, Palma de Mallorca.- Varios expertos reunidos en Palma de Mallorca con motivo del Seminario de Formación para Medios de Comunicación, "Medicina Basada en la Evidencia"(MBE), han señalado que ésta puede ser una buena fuente de consulta. Sin embargo, los asistentes y ponentes coincidieron en que su aplicación requiere prudencia y precaución. Así, el director del FIS (Fondo de Investigaciones Sanitarias) del Instituto de Salud Carlos III, Fernando García Alonso, en declaraciones a El MEDICO INTERACTIVO ha resaltado la necesidad de un "tiempo de reflexión" desde que se tiene conocimiento del avance hasta que se refleja en un medio de comunicación, ya que "aunque la MBE es importante para modificar las decisiones clínicas, desafortunadamente en muchas ocasiones la evidencia de que disponemos es muy limitada", asegura.

Este experto también destacó la importancia de aplicar un mayor rigor a la hora de abordar la información científica, tanto por parte de las fuentes de información como de los periodistas y medios de comunicación. En este sentido, explicó que "existe una falta de armonía entre la información científica y la información periodística, ya que no se pueden tratar los asuntos de carácter científico como si fuesen un partido de fútbol, que tiene un resultado concreto". El doctor García Alonso añade que "si se ha producido un mínimo adelanto científico, hay que matizar mucho en qué consiste ese adelanto, para no transmitir una información que se convierte en una falsa promesa, algo que ocurre con mucha frecuencia".

Fernando García Alonso añade que, en muchas ocasiones, también sucede que las decisiones clínicas que se adoptan no están informadas por la evidencia científica, sino que "están informadas por la evidencia científica y las presiones añadidas que ejercen los grupos de pacientes". De esta forma, según el experto, se "distorsionan las decisiones, ya de por sí muy difíciles por la gran incertidumbre que existe, complicándose aún más y no siendo las acertadas a veces".

Por su parte, Vladimir de Semir, director del Observatorio de la Comunicación Científica, afirma de forma rotunda que actualmente hay una "grave crisis de la comunicación", ya que a su juicio se está produciendo un exceso de información científica a la vez que se está produciendo una "transmisión un poco sesgada" por parte de los medios generalistas y hasta por muchos medios especializados. Cada vez se tiende más a "vanalizar y dar espectacularidad a las informaciones", indica Vladimir de Semir, por lo que en realidad "se está creando desinformación y falsas expectativas". Para de Semir, se trata de un problema que hay que resolver con la autocrítica de los profesionales que tratan la información científica.