Juanjo Sánchez, Palma de Mallorca.- Varios expertos
reunidos en Palma de Mallorca con motivo del Seminario de Formación para Medios de
Comunicación, "Medicina Basada en la Evidencia"(MBE), han señalado que ésta
puede ser una buena fuente de consulta. Sin embargo, los asistentes y ponentes
coincidieron en que su aplicación requiere prudencia y precaución. Así, el director del
FIS (Fondo de Investigaciones Sanitarias) del Instituto de Salud Carlos III, Fernando
García Alonso, en declaraciones a El MEDICO INTERACTIVO ha resaltado la necesidad de un
"tiempo de reflexión" desde que se tiene conocimiento del avance hasta que se
refleja en un medio de comunicación, ya que "aunque la MBE es importante para
modificar las decisiones clínicas, desafortunadamente en muchas ocasiones la evidencia de
que disponemos es muy limitada", asegura.
Este experto también destacó la importancia de aplicar un mayor rigor a la hora de
abordar la información científica, tanto por parte de las fuentes de información como
de los periodistas y medios de comunicación. En este sentido, explicó que "existe
una falta de armonía entre la información científica y la información periodística,
ya que no se pueden tratar los asuntos de carácter científico como si fuesen un partido
de fútbol, que tiene un resultado concreto". El doctor García Alonso añade que
"si se ha producido un mínimo adelanto científico, hay que matizar mucho en qué
consiste ese adelanto, para no transmitir una información que se convierte en una falsa
promesa, algo que ocurre con mucha frecuencia".
Fernando García Alonso añade que, en muchas ocasiones, también sucede que las
decisiones clínicas que se adoptan no están informadas por la evidencia científica,
sino que "están informadas por la evidencia científica y las presiones añadidas
que ejercen los grupos de pacientes". De esta forma, según el experto, se
"distorsionan las decisiones, ya de por sí muy difíciles por la gran incertidumbre
que existe, complicándose aún más y no siendo las acertadas a veces".
Por su parte, Vladimir de Semir, director del Observatorio de la Comunicación
Científica, afirma de forma rotunda que actualmente hay una "grave crisis de la
comunicación", ya que a su juicio se está produciendo un exceso de información
científica a la vez que se está produciendo una "transmisión un poco sesgada"
por parte de los medios generalistas y hasta por muchos medios especializados. Cada vez se
tiende más a "vanalizar y dar espectacularidad a las informaciones", indica
Vladimir de Semir, por lo que en realidad "se está creando desinformación y falsas
expectativas". Para de Semir, se trata de un problema que hay que resolver con la
autocrítica de los profesionales que tratan la información científica.