Nuevos modelos
comunicacionales que
mejoran los resultados clínicos.
La comunicación centrada en el
paciente
La relación entre médicos y pacientes ha
evolucionado mucho en los últimos años, dándose cada vez más importancia a la
comunicación centrada en el paciente como modelo comunicacional que mejora notablemente
los resultados clínicos. Por otro lado, cada vez se es más consciente de que las
habilidades en la comunicación no dependen solamente de la capacidad innata de cada uno,
sino que se deben también a una formación adecuada.
Jose Antonio Prados Castillejo
Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Grupo Comunicación y Salud.
C.S. Poniente Sur. D.S. Córdoba
La comunicación con el paciente forma parte fundamental del proceso asistencial. La
obtención de información, la capacidad para hacerse entender, la habilidad para la
negociación, la sensibilidad para abordar unas malas noticias, ... son aspectos
inherentes a la práctica diaria, hasta hace muy poco adquiridas de forma mas intuitiva
que promovida en la formación, y cuyo buen desarrollo influye de forma determinante en el
resultado final. La constatación de que estos aspectos no solo dependen de habilidades
"naturales", sino que una formación adecuada puede modificar actitudes
profesionales, aportar conocimientos de interés e incorporar habilidades de gran utilidad
en la clínica está influyendo en la introducción de estos aspectos en la formación
curricular de posgrado (mas todavía en Atención Primaria aunque cada vez existen mas
cursos para especialidades hospitalarias) y en mucho menor grado en pregrado.
En este sentido, se han desarrollado en los últimos 20 años una gran cantidad de
trabajos científicos de relieve que demuestran el impacto de una buena comunicación en
el proceso asistencial. La Comunicación centrada en el paciente es una de las tendencias
que más auge está adquiriendo y no es casualidad. Pretendemos en este artículo dar una
visión general del modelo y apuntar algunos de los trabajos de relieve que demuestran su
impacto en la clínica y en la capacidad de resolución de problemas.
Historia
El término es acuñado por Balint en contraposición al modelo clásico denominado
comunicación centrada en el profesional o en la enfermedad. En este modelo, aún hoy muy
utilizado, el profesional obtiene la información
que él necesita
para hacer un diagnóstico correcto, da la información que considera oportuna y toma las
decisiones necesarias para el correcto diagnóstico y tratamiento del paciente.
Este modelo centrado en el profesional, sin embargo, comienza a tener en los últimos
años muchas dificultades en su desarrollo, sobre todo en Atención Primaria, donde la
cercanía y la continuidad favorecen el contacto con el profesional y la expresión por
parte del paciente de todos los problemas que surgen en el proceso. Muchos diagnósticos
quedan en el aire o no cuadran en los diagnósticos diferenciales clásicos. El papel de
lo psicológico y/o social adquiere importancia debido a la gran influencia que tiene en
el proceso de enfermar o sanar. La falta de un abordaje apropiado hace que mucha
patología psiquiátrica quede sin diagnósticos correctos. El paciente se enfrenta al
médico (movido por sus miedos, creencias o expectativas) y exige acciones por parte del
profesional sobre las que a priori tiene menos conocimientos en relación a indicaciones,
riesgos, ... (pongamos por ejemplo el paciente que entra pidiendo un TAC) y necesita ser
cada vez mas responsable y asumir un papel activo en las decisiones relacionadas con su
salud.
Así comienzan a salir teorías que incluyen estos aspectos y en las que autores como
Byrne, Roger, Pendelton o Levenstein aportan sus experiencias, creando un compendio de
actitudes, conocimientos y habilidades que crean un modelo preciso que viene a rellenar
carencias en el proceso asistencial.
Descripción del modelo
El desarrollo de este modelo es tan natural y racional que se da el dato curioso de que
aparecen dos escuelas en diferentes partes del mundo que, sin contacto entre ellas, llegan
a conclusiones similares. Por un lado, la escuela canadiense y, por otro, la escuela
inglesa desarrollan en los últimos 20 años modelos casi idénticos basados en la misma
idea y con aplicabilidad real.
Modelo canadiense
Aunque autores como Levenstein o McWhinney participan muy activamente en el modelo, es el
Centro de Estudios para la Medicina Familiar de la Universidad de Western Ontario en
Londres (Canadá), bajo la dirección en un primer momento del Dr. Bass y posteriormente
de la Dra. Moira Stewart, el que le da solidez y difusión al modelo.
El modelo está compuesto de 6 componentes: 1.Explorando la enfermedad y las vivencias que
al paciente le ocasiona; 2.comprendiendo a la "persona completa"; 3.buscando
acuerdos con el paciente; 4.incorporando prevención-promoción; 5. cuidando la relación
profesional-paciente, y 6. siendo realista.
1. Explorando la enfermedad y las vivencias que al paciente le ocasiona.
En inglés existen dos palabras que se pueden traducir como enfermedad pero que para ellos
tienen significado diferente. La palabra "disease" expresa la alteración real
que existe en el organismo (Pe: la falta de calcio en el hueso), mientras que la palabra
"illness" intenta explorar la vivencia que hace de esa enfermedad (Pe: ¿serán
estos dolores lo mismo que tuvo mi padre?).
Este modelo incorpora a la clásica y necesaria exploración de síntomas, la exploración
de los siguientes elementos:
· La idea que tiene el paciente sobre la naturaleza de la enfermedad.
· Los sentimientos que le produce (especialmente los miedos).
· El impacto que toda su sintomatología o sus vivencias tienen en su función.
· Las expectativas que tiene con respecto al profesional.
· Y todo esto "apuntado" a menudo por el paciente mediante claves verbales o no
verbales a las que se debe estar atento, pues pueden ser la clave para ganarse la
confianza del paciente, que se sienta comprendido y aumentar las probabilidades de
resolverles sus problemas.
2. Comprendiendo a la Persona completa.
El abordaje del paciente debe incorporar el contexto familiar, social y laboral del
paciente. Esto puede modificar todo la comprensión y el abordaje que hagamos de él (p.e.
conocer la situación económica de un paciente puede hacernos entender su
"necesidad" o actitud ante la baja. Es absurdo mandar reposo absoluto a una ama
de casa con 7 niños sin medios económicos y sin nadie que le ayude,...).
3. Búsqueda de Acuerdos.
El paciente debe participar en todo su proceso salud-enfermedad. En la comunicación
centrada en la enfermedad, el médico informaba del diagnóstico y el tratamiento que
creía necesario, mientras que en este modelo comunicacional, el profesional además debe
buscar activamente la participación del paciente en las decisiones en relación a:
- Diagnóstico o pauta diagnóstica propuesta.
- Tratamiento propuesto o pauta terapéutica.
- Rol que cada uno debe tener en la relación.
4. Incorporando prevención-promoción.
Elementos de prevención primaria, secundaria y terciaria deben impregnar la actividad de
cualquier médico. Todas las nuevas tendencias en entrevista motivacional utilizan modelos
centrados en el paciente para mejorar su eficacia.
5. Cuidando la relación profesional-paciente.
Debe ser una tarea del profesional en toda actividad asistencial. El profesional debe
intentar que la relación sea mejor en cada entrevista.
6. Siendo realista.
Todo esto debe hacerse en el marco de los recursos reales que se tienen, con el tiempo de
entrevista real del profesional y los medios que se encuentran a su alcance.
Este grupo desarrolla además modelos educativos y de cuantificación en investigación
que están teniendo gran impacto en ambientes científicos.
Modelo inglés
El autor mas sobresaliente de esta escuela es el Dr. Pendelton, aunque autores como
Neighbours han realizado aportaciones originales y de gran interés en la misma línea.
Pendelton resume su modelo en 14 tareas que como puede observarse tiene un paralelismo
importante con las descritas con la escuela canadiense:
1.- Naturaleza e historia del problema.
2.- Etiología del problema.
3.- Se han explorado las ideas del paciente.
4.- Se han explorado los concernientes del paciente.
5.- Se han explorado las expectativas del paciente.
6.- Se ha explorado el impacto del problema.
7.- Se ha considerado la continuidad del problema.
8.- Se han considerado factores de riesgo.
9.- Se decide una acción apropiada para cada problema.
10.- Se ha compartido adecuadamente la comprensión de los problemas abordados.
11.- Se ha envuelto al paciente en el manejo de sus problemas.
12.- Ha existido un uso apropiado del tiempo y los recursos en la entrevista.
13.- Ha existido un uso apropiado de tiempo y recursos en el manejo a largo plazo del
paciente.
14.- La relación de ayuda con el paciente se ha establecido o mantenido.
Ambos modelos con escasas diferencias entre ellos vienen a ocupar un puesto necesario
en el proceso comunicacional, y su aplicabilidad puede generar una mayor comprensión de
nuestros pacientes y una mayor satisfacción de ambos, paciente y profesional.
Trabajos de investigación que demuestran impacto en los resultados clínicos
Pero no solo eso, sino que desde hace tiempo, numerosos trabajos bien diseñados
demuestran una mayor eficacia clínica de los profesionales que incorporan este nuevo
modelo comunicacional. Algunos de los que mas impacto han tenido son:
- Kaplan, 1989.- Realiza cuatro ensayos clínicos en pacientes con enfermedades
crónicas de diferentes ámbitos. Este estudio demuestra que algunas variables
relacionadas con la comunicación centrada en el paciente tienen un impacto positivo sobre
las cifras de tensión arterial en pacientes hipertensos (hecho demostrado por mas
autores. Ver bibliografía recomendada), nivel de glucemia en pacientes diabéticos,
tolerancia a quimioterapia y percepción de bienestar por el paciente.
- Grupo de estudios para las cefaleas de la Universidad de Western Ontario, 1986.-
Estudian 272 pacientes con cefalea y observan que su resolución al año se asociaba de
forma significativa a la posibilidad que habían tenido los pacientes de discutir sobre
las creencias que tenían en torno al origen de su dolor.
- Bass, 1986.- Estudio prospectivo con 193 pacientes que consultan por problemas comunes
en Atención Primaria en los que la resolución temprana de los síntomas (en menos de un
mes) se asoció de forma significativa al hecho de haber alcanzado el acuerdo entre
profesional y paciente sobre la naturaleza del problema consultado.
El mecanismo por el cual mejoran los resultados clínicos no esta totalmente aclarado.
Se apuntan ideas como mayor satisfacción y confianza en el profesional con lo que podría
aumentar el efecto placebo, capacidad diagnóstica mas idónea al incorporar elementos
psicosociales (sobre todo en Atención Primaria), mayor adherencia al tratamiento y a
conductas diagnósticas, elección mas adaptada a la realidad de los pacientes al
participar ellos en las decisiones,...
La constatación científica en cualquier caso es suficiente como para que cualquier
médico se plantee el aprendizaje y uso de este nuevo modelo, basándose en el principio
ético de dar el mejor servicio posible a los pacientes que atiende.
Actualmente, están finalizando en nuestro país dos proyectos de investigación en
relación a la comunicación centrada en el paciente. El primero esta dirigido por el Dr.
Miguel Muñoz, del CS de Occidente de Córdoba, y consiste en un ensayo clínico sobre
impacto de la comunicación centrada en el paciente versus la centrada en la enfermedad en
pacientes con fibromialgia con resultados prometedores. El segundo es el proyecto COMCORD
dirigido desde la Unidad Docente de Medicina Familiar de Córdoba por el Dr. Roger Ruiz.
Participan los residentes de ocho unidades docentes de toda España, y valora el impacto
de un programa formativo en habilidades comunicacionales y comunicación centrada en el
paciente en el perfil comunicacional de la mitad aleatorizada de los residentes.
| Bibliografía |
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