Perspectivas de la Sanidad pública en Europa
para el siglo XXI
LAS TENDENCIAS DE LOS SISTEMAS SANITARIOS EN EUROPA, ASÍ COMO LAS PERSPECTIVAS
SINDICALES EN DISTINTOS PAÍSES EUROPEOS Y EL ANÁLISIS DEL FUTURO DE LA SANIDAD EN
ESPAÑA HAN SIDO ANALIZADAS RECIENTEMENTE
Sandra Sánchez
El sistema sanitario en España, la configuración de
los sistemas sanitarios en Europa y las perspectivas sindicales en distintos países
europeos, entre ellos España, son aspectos que fueron analizados durante las Primeras
Jornadas Federales sobre la Sanidad Pública en el siglo XXI, organizadas por el sindicato
UGT.
En la primera mesa intervinieron José A. Gil Melgarejo, secretario nacional de la
comisión de estudios de Sanidad del Partido Popular, y José Manuel Freire, coordinador
federal de salud del PSOE. Mientras que Gil Melgarejo defendía el interés del PP por
"motivar a los profesionales de la Sanidad a todos los niveles" y afirmaba que
"el Sistema Nacional de Salud está orientado al ciudadano y ese ciudadano tiene que
estar presente y tener una importante representación en el sistema", Freire
comparaba dicho sistema con el británico, para llegar a conclusiones contundentes:
"En España hemos importado aspectos superficiales de un servicio, el británico, que
es, posiblemente, una de las organizaciones más sofisticadas del mundo y que mejor
funcionan. El PP tenía tan claro que había que introducir la competencia y el mercado en
los servicios sanitarios, que no pensó en hacer ningún análisis". Freire
diferenció totalmente ambos sistemas advirtiendo que "en Reino Unido existe una
vertebración de las comisiones sanitarias que están integradas en el Sistema Nacional de
Salud de una manera que aquí desconocemos. Hay una cultura "laboral"
cooperativa, mientras que la que existe aquí es de confrontación, y esto tiene que ver
con que en España tenemos un escenario sindical fragmentado". Freire terminó su
argumentación exponiendo que "la Sanidad en el Reino Unido es una prioridad
política, no una suerte de caja negra, como es para muchos políticos
españoles".
Crítica a la competencia
El representante socialista criticó duramente la postura del Gobierno español, porque
"lo que se plantea es establecer la competencia, pero donde existe esa competencia,
por ejemplo en Estados Unidos, se ha demostrado que lo único a lo que ha llevado es al
desastre". Su oposición a la creación de las fundaciones públicas
sanitarias, quedó patente al afirmar que "las fundaciones no son la solución,
porque desde un punto de vista organizativo no tienen lógica y son una receta para el
caos. A lo que hay que dar respuesta es a problemas reales tales como de qué manera vamos
a hacer que los profesionales del sistema de salud
cuenten, dinamizar
los órganos de participación y establecer sistemas de gestión que hagan que nuestros
gerentes no sean los eventuales de los centros sanitarios, aquéllos que no han podido
llegar a la jerarquía médica profesional, donde la competencia es más dura".
Freire apuntó que en la etapa de Gobierno socialista queda mucho por hacer, pero
"esto no invalida las críticas a lo que se está haciendo ahora. Nos enfrentamos a
una situación en la cual la Sanidad es únicamente, coyuntural y temporalmente, un
instrumento para alcanzar el poder, o forma parte de las razones por las cuales se quiere
conquistar el poder".
Sistemas sanitarios europeos
Durante las jornadas también se debatió en torno a la financiación, provisión y
participación en la configuración de los sistemas sanitarios europeos. En este sentido,
Miguel Angel Zamarrón, coordinador general de UTC-UGT, afirmaba que "la atención
sanitaria en España financiada con dinero público, cuesta lo que vale y vale lo que
cuesta". Por su parte, Claudio Calvaruso, director general de Sanidad en Italia, que
sustituía a la ministra italiana Rosy Bindi, indicaba que "a nivel institucional, la
normativa está clara y articula las competencias centrales (programación que decide los
niveles mínimos de asistencia para la población y verificación de los resultados) y las
regionales (definición de la estructura organizativa y de gestión del servicio). A nivel
organizativo, la reforma del sistema nacional italiano introduce esquemas contables y
figuras profesionales de la empresa; a nivel financiero existen recursos para estimular la
competitividad y en cuanto a la gestión, se ha aprobado un sistema de verificación de
resultados".
Por su parte,
Christa Hecht, representante de la Administración alemana, destacaba como objetivos del
nuevo gobierno de su país "mantener un sistema sanitario que se pueda financiar,
hacer una reforma estructural en los seguros de enfermedad y mantener el principio de
solidaridad".
El consejero especialista del Gabinete Técnico del ministro de Sanidad de Gran
Bretaña, Simon Stevens explicó que "el Gobierno laborista de Tony Blair trata de
modernizar el sistema de salud británico, sin perder los principios de la igualdad y la
eficiencia. Se están introduciendo políticas sociales, por ejemplo, el sueldo mínimo o
la mejora del transporte público, defendiendo que cuanto mejor sea el medio ambiente,
mejor salud tendrá la población". En la misma línea argumental de Freire, Stevens,
el experto inglés, criticó la política conservadora de la competencia hospitalaria,
asegurando que "ha quedado demostrado que la competencia entre proveedores de
servicios no lleva a la mejora de calidad, entre otras cosas, porque cada población tiene
un hospital local y acude a él, no viaja sesenta kilómetros para ir a otro". El
Gobierno laborista se dirige, según Stevens, a "hacer los servicios más rápidos,
por ejemplo, creando el servicio
telefónico de
asistencia de enfermería gratuita, y crear dos organismos nacionales, uno de los cuales
se encargará de los tratamientos, dando directrices a los profesionales, y otro visitará
los hospitales cada tres años para ver cómo se cumplen esas directrices"
Líneas maestras de la política sanitaria española
Si cada uno de los ponentes describió la que era, a su juicio, la situación de la
Sanidad pública en su país, Diego Martínez, jefe del Gabinete Técnico del
subsecretario de Sanidad de España, que sustituyó al ministro Romay, apuntó las líneas
maestras que sigue el Ministerio de Sanidad y los retos a los que se enfrentará en los
próximos años. Martínez destacó en la política sanitaria actual el acuerdo
parlamentario del 18 de diciembre del 97 para la consolidación del sistema nacional de
salud y el del 27 de noviembre del 97 del Consejo de Política Fiscal, por el que se
establecía el marco de financiación sanitaria para el período 1998-2000. Para Diego
Martínez, "el esfuerzo financiero realizado hace del Sistema Nacional de Salud un
elemento esencial del Estado de bienestar, que no es objeto de debate respecto a una
reforma radical, sino en cuanto a su consolidación y modernización". Martínez hizo
hincapié en el carácter público de la red nacional de Sanidad y en la firme intención
de que lo siga siendo, en contra de las voces críticas que califican a las fundaciones
como un paso más hacia la privatización. Destacó que "el gasto español es
comparable al de los países del entorno y los indicadores del estado de salud están por
encima, en algún caso, del de esos países. Además, tenemos en España un alto grado de
formación profesional y una amplia dotación de recursos materiales y
humanos".
Temas a mejorar y retos de futuro
Como puntos negativos del sistema, se refirió, entre otros, al "aumento de presión
de la demanda, una oferta decididamente rígida, listas de espera que crean inequidades
sociales y territoriales y un claro compromiso en cuanto a motivación de los
profesionales". Martínez aseguró que se está trabajando en la búsqueda de medidas
para "profundizar en el derecho de la libre elección y establecer garantías de
calidad en las prestaciones". También explicó que "se apoyan iniciativas sobre
modificaciones en el ámbito de la farmacia, ratificando la reforma del año 97 sobre el
establecimiento en España de los precios de referencia". Respecto a la financiación
sanitaria, Diego Martínez apuntó que "existe un pacto común en virtud del cual, la
Sanidad aumenta como mínimo en función del crecimiento de la riqueza, del índice del
PIB en el período considerado. Esto es un factor extraordinariamente importante en el
período 1998-2001, porque estamos en una clara expansión económica".
Cambiando de tema, refiriéndose al modelo territorial, Martínez
continuó su ponencia explicando "que es un modelo insatisfactorio para el poder
central, que no puede desplegar su virtualidad de Estado autonómico, porque no hay un
modelo consagrado como tal. El acuerdo parlamentario propone un reforzamiento del consejo
interterritorial como engarce en una estructura descentralizada, pero donde no hay que
olvidar que la asistencia sanitaria pública es una seña de identidad nacional y de la
igualdad intrínseca del sistema y hay que preservarla a pesar de la
descentralización".
Echando una tímida mirada al futuro, el jefe del gabinete técnico del subsecretario
de Sanidad concluyó su intervención previendo una "tendencia a mantener la
suficiencia financiera, la equidad territorial y estudiar la compatibilidad mal resuelta
actualmente entre la financiación sanitaria y la autonómica ordinaria, uno de los
grandes debates de la próxima década".
A modo de resumen, el moderador, Miguel Ángel Zamarrón, destacó el parecido entre el
sistema sanitario italiano y el español, el enorme gasto de los sistemas alemán y
francés y apuntó, apoyando la argumentación de Simon Stevens y de Freire, que "si
el Gobierno del Partido Popular quiere seguir el modelo de la tercera vía, que se fije en
las líneas que los británicos quieren imponer y que les lleva a desandar parte
importante del camino mal andado por los gobiernos conservadores, que han contenido el
gasto porque no han financiado el sistema. Ahora, este sistema tiene importantes déficits
y habrá que sobrefinanciarlo y hacerlo más eficiente. Pero la eficiencia no viene por
uno de los modelos que se quiere implantar (el de las fundaciones), que se parece mucho al
sistema de competencia interna y está demostrado que no funciona".
Perspectivas sindicales en España
Las jornadas, marcadas por un claro rechazo hacia las fundaciones por todos los ponentes
españoles, a excepción de los que representaban al partido en el gobierno, también
ofrecieron un espacio para hablar las perspectivas sindicales en Europa y el secretario de
sanidad de FSP-UGT del País Valenciano, Miguel Usó Villanueva, habló del caso español.
Usón afirmó que "tenemos unos niveles buenos en cuanto a indicadores sanitarios
respecto a otros países de nuestro entorno, un gasto sanitario relativamente bajo y un
buen sistema que los ciudadanos aceptan mayoritariamente". Según expuso, los
sindicatos españoles deben trabajar "en la potenciación de la gestión, a través
de las áreas de salud, con la participación real y directa de los ciudadanos y los
trabajadores y no con apuestas ridículas por nuevas formas de gestión, que se establecen
en términos economicistas", una nueva crítica a las fundaciones.
Usó termino la exposición, y con ella las jornadas, recalcando la postura de UGT
"radicalmente en contra de fórmulas privadas y especulativas. No hay déficit
económico que valga si hay déficit de salud. ¿Cuánto vale un minuto de
dolor?".
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