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La evolución del número de médicos especialistas en el Sistema Nacional de Salud 

 

La evolución del número de especialistas en el sistema español viene determinada por una serie de características, según se refleja en este artículo. Entre ellas se encuentran la carencia de políticas restrictivas de ingresos en las Facultades de Medicina, la falta de estudios que analicen el perfil de médicos que necesitará nuestra sociedad en el futuro, así como la limitación de los mercados en los que los facultativos puedan actuar. Este desequilibrio entre las entradas y salidas del sistema se traduce, principalmente en el acúmulo, cada vez más creciente, de profesionales. Un excedente que, en opinión de la autora, puede llegar a crear un serio conflicto en el sector sanitario si no se toman medidas, concernientes, sobre todo, al ingreso en las Facultades y al acceso de la formación especializada. 

 

Mª Isabel Alonso Magdaleno
Doctora en Dirección de Empresas Departamento de Administración de Empresas y Contabilidad de la Universidad de Oviedo


La "miopía", o excesiva tendencia al corto plazo, que caracteriza, y ha caracterizado, a lo largo del tiempo, la toma de decisiones relacionadas con la convocatoria de plazas de formación médica especializada ha generado numerosos problemas a lo largo de los años -bolsa histórica de licenciados sin especialidad, bolsa post-95, mestos, o bolsa de médicos especialistas, entre otros-. 

Carlos Amaya -secretario General de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos- afirmaba, hace escaso tiempo, y así lo recogía la prensa, que "la situación de paro en este sector es preocupante y alarmante (1). Así, el desempleo afecta al 22 por ciento de los profesionales y tenderá a incrementarse en el futuro si no se procede a llevar a cabo un "ajuste duro", desde las distintas Administraciones, para intentar equilibrar la oferta y la demanda (CESM, 1999).

Situación actual

A pesar de que en los últimos años se han tomado una serie de medidas dirigidas a recortar el número de licenciados en Medicina y se han aumentado las plazas de formación especializada, el problema aún no parece haber quedado resuelto; por un lado, continúa siendo elevado el número de médicos que no consigue acceder a la formación especializada y, por otro, el aumento progresivo del número de plazas de especialización y el desequilibrio existente entre oferta y demanda han dado lugar a la rápida aparición de un colectivo importante y creciente de médicos desempleados de alta cualificación, es decir, que ha realizado una especialización. A eso se debe añadir que, dado que no se han vuelto a establecer políticas restrictivas de ingresos en las Facultades de Medicina, se continúa generando nuevos licenciados que agudizan, aún más, esta situación de inestabilidad y desempleo creciente (2).

Por otra parte, no parece que ningún organismo con capacidad de planificación esté analizando el perfil de médico que necesita la sociedad y que hay que formar para los años venideros, e igualmente debe indicarse que en esta profesión las salidas laborales alternativas (3) son muy reducidas en comparación con otras profesiones. Los mercados en los que pueden actuar los médicos son muy limitados y no aportan básicamente soluciones a la oferta de profesionales que hay en la actualidad.

Tampoco es sensato argumentar que se necesitan médicos en otros países menos desarrollados y que ésta podría ser una salida a los excedentes. En primer lugar, porque el excedente es demasiado grande para que los mercados exteriores, en el supuesto de que demandasen médicos, pudieran absorberlo. Por otro lado, parece observarse poca sensibilidad, por parte de la Administración Sanitaria, hacia estos excedentes de oferta (CESM, 1999).

Además, se debe tener presente que la Sanidad privada no parece tener una capacidad de absorción suficiente. En este sector sanitario existe un importante sobredimensionamiento de los cuadros médicos, por lo que este puede influir muy poco en paliar la situación de excedente de la profesión médica.

En la actualidad, España es uno de los países que posee el número más elevado de médicos y, por otro lado, la edad actual de los mismos impedirá la entrada al mercado laboral de profesionales en los próximos diez o quince años; por lo que si se continúa admitiendo el número actual de ingresos en las Facultades aparecerá un excedente de médicos muy importante. Dicho excedente puede originar un grave conflicto en el sector sanitario de no tomar una serie de medidas; tanto en el acceso a las Facultades como en el acceso a la formación especializada.

Todo ello indica que no se está controlando el número de licenciados como se debiera, ni se están convocando plazas MIR en función de una planificación racional de los recursos. 

Situación futura

Con la finalidad de conocer el impacto que pueden tener las actuales medidas sobre la situación del colectivo médico en el futuro se ha realizado un análisis basado en una proyección del número de médicos especialistas, por especialidades (4) y para los próximos años (5). Es decir, a raíz del proceso de formación de médicos seguido en las últimas décadas y de las actuales políticas en esta materia, se ha elaborado un sencillo modelo de simulación que genera, para cada año y para cada una de las especialidades consideradas, el número de médicos especialistas.

El modelo (6) comienza con la entrada en las Facultades de Medicina según los numerus clausus establecidos (7). Teniendo en cuenta la duración de la licenciatura y el porcentaje empírico de abandonos de la carrera (8), el modelo genera un flujo de licenciados que se incorpora al excedente inicial de médicos, que a su vez se distribuye entre Medicina de Familia y las distintas especialidades en función del número de plazas MIR convocadas por especialidad. Teniendo en cuenta la duración específica de cada una de las especialidades, al término de la formación se dispondrá de un número de especialistas que se añade al remanente inicial al comienzo de la simulación.

A la hora de llevar a cabo la simulación se ha establecido una serie de supuestos:

1. Se ha considerado que el sistema tiende a saturarse, por lo que las salidas del mismo vendrán determinadas, fundamentalmente, por las jubilaciones (9) así como por los fallecimientos y abandonos que se produzcan.

2. El número de plazas MIR convocadas se ha considerado como una variable exógena e igual a la media de plazas ofertadas en los últimos cinco años. Para realizar la proyección se mantiene este valor a lo largo de todo el período de simulación.

3. Se ha considerado una distribución de plazas por especialidades igual a la media de los últimos cinco años, manteniéndose a lo largo de la simulación.

4. Se considera que la edad de jubilación forzosa se mantiene en la edad actual -70 años-.

5. Se ha considerado, al comienzo de la simulación, la incorporación de las promociones correspondientes a las convocatorias MIR de 1995, 1996, 1997 y 1998, según se trate de especialidades de cinco, cuatro, tres y dos años de duración, respectivamente.

En la Tabla 1, se muestran los porcentajes acumulados sobre el valor inicial para cada una de las especialidades consideradas y para el período analizado.

Conclusiones

A partir de los resultados obtenidos en la simulación, se puede concluir que para un escenario como el actual, y si el proceso de convocatoria se mantiene en la línea de las convocatorias realizadas en los años anteriores, el exceso de médicos especialistas será creciente durante los próximos años.

Ello se debe a la existencia de un importante desequilibrio entre las entradas y las salidas del sistema; las cuales, y dada la tendencia del sistema a saturarse, estarán determinadas, fundamentalmente, por las jubilaciones que se produzcan. Ello tiene su razón de ser si se observa la actual distribución de médicos, por grupos de edad y en las distintas especialidades. Así, la mayor parte de los facultativos se encuentran en edades comprendidas entre los 36 y los 50 años; por lo que la edad actual de los especialistas que se encuentran en activo determinará la distribución en el futuro de estos profesionales e impedirá la entrada al mercado laboral de nuevos especialistas en los próximos años.

Obviamente, ello dependerá de la especialidad que se trate, es decir, aquellas especialidades con personal más joven tendrán poca capacidad de absorción, mientras que las especialidades que poseen más personal en los grupos de mayor edad, la situación será la contraria.

Así, de los resultados obtenidos en la simulación, se concluye que ciertas especialidades tendrán problemas de desequilibrio por exceso, como es el caso de Cirugía Oral y Maxilofacial, Geriatría u Oncología Médica, entre otras. Sin embargo, otras especialidades estarán desequilibradas por defecto, como Cirugía Pediátrica o Estomatología; resultados que son congruentes con otras proyecciones que han sido realizadas hasta el momento. 

 

Notas 

(1) Si bien esto es cierto, tampoco debe olvidarse que actualmente existen otras titulaciones con una tasa de paro superior a la de Medicina; como es el caso de Geografía e Historia, Biología o Matemáticas, entre otras (El País, 05/02/01; Ine, 2000). Si esto es así, cabe cuestionarse el porqué de tanta polémica en relación con esta titulación. Ello es debido a que mientras que para el resto de titulaciones una vez finalizado el período formativo se abren las puertas del mercado laboral al nuevo titulado, en el caso de Medicina no. Medicina es la única titulación que tras su finalización no permite al titulado ejercer, al menos en el sistema sanitario público, pues según la normativa comunitaria -véase la Directiva 93/16/CEE- ha de estar en posesión de un título de especialista. Esto supone que un médico, a partir de 1995, para estar en igualdad de condiciones con cualquier otro titulado, ha de someterse a un período de formación entre nueve y doce años. Por este motivo, últimamente, se han ido incrementando las plazas de formación postgraduada con la finalidad de que todo licenciado tenga acceso a la especialidad. Este objetivo aún no se ha logrado debido al lastre de años anteriores "bolsa histórica". Por otro lado, el incremento de plazas de formación especializada, con la finalidad anteriormente descrita, está comprometiendo el futuro de la profesión y está generando una bolsa de especialistas creciente; pues la oferta y la demanda distan, considerablemente, de estar equilibradas. La creciente preocupación por esta titulación radica en que dada la tendencia del sistema sanitario público a saturarse, y la imposibilidad de absorción del exceso por parte del sector privado, si la Administración Sanitaria continúa efectuando convocatorias en los próximos años como hasta la actualidad, la situación tenderá a ser insostenible pudiendo, incluso, llegar a alcanzar una tasa de paro del 50 por ciento; según declaraciones efectuadas por la CESM (El Médico, 01/03/00).

(2) En realidad 6=0 -como alegaban miles de estudiantes, no hace mucho tiempo, en numerosas manifestaciones-; es decir, seis años de formación que, a diferencia de otras titulaciones, no les va a permitir ejercer su profesión.
(3) Piénsese, por ejemplo, en una especialidad como Neurocirugía o Cirugía Cardiovascular, entre otras.
(4) Para dicho análisis se han eliminado las especialidades que no son específicas al campo médico -Farmacia Hospitalaria, Radiofarmacia, Radiofísica Hospitalaria y Psicología Clínica-, así como especialidades multidisciplinares -Análisis Clínicos, Bioquímica Clínica, Inmunología y, Microbiología y Parasitología-. Asimismo, no se ha incluido Medicina Espacial ni del Trabajo; en este último caso debido a la indisponibilidad de datos al respecto. (5) La simulación se ha realizado para el período 2000-2020.
(6) Desarrollado con el programa de simulación VENSIM.
(7) 4.381 en el año 2000.
(8) Se estima una tasa de abandonos entre un 3 y un 6 por ciento.
(9) Las jubilaciones que se produzcan dependerán de la distribución de los profesionales por grupos de edad en función de la especialidad que se trate. 
(10) Se ha considerado una tasa de fallecimiento igual a la de la población general española. 

 

 

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