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Presente y futuro de los Colegios Médicos en España

HA TRANSCURRIDO MÁS DE UN SIGLO DESDE LA CREACIÓN DE MUCHOS DE LOS COLEGIOS MÉDICOS EN ESPAÑA. A LO LARGO DE TODO ESTE TIEMPO, LOS CAMBIOS EN LA SOCIEDAD Y LOS AVANCES CIENTÍFICOS HAN SIDO VERTIGINOSOS, TANTO QUE, ANTE EL NUEVO MILENIO, SE HACE NECESARIO EXAMINAR EL PAPEL QUE CUMPLEN EN LA ACTUALIDAD ESTOS ORGANISMOS DE DEFENSA DEL PROFESIONAL MÉDICO Y, SOBRE TODO, ESTUDIAR CÓMO PUEDEN AFRONTAR LOS IMPORTANTES RETOS QUE LES DEPARA  EL FUTURO INMEDIATO

Juan J. Sánchez

omc2.jpg (3292 bytes)Más de 100 representantes de los Colegios Médicos de España tuvieron la oportunidad de analizar, recientemente, en Palma de Mallorca, en el marco de las II Jornadas de Reflexión de la OMC, el papel que deben jugar estas instituciones no sólo de cara a sus colegiados sino respecto a la sociedad en general, y coincidieron en que hay que cambiar la estructura de la organización para afrontar debidamente los nuevos tiempos. Los participantes mostraron su inquietud por la necesidad de irradiar dinamismo, modernidad y eficacia en la estructura de la organización colegial en España, para intentar recuperar el importante papel que llegó a tener la institución o, por lo menos, para dar respuesta a importantes retos y cuestiones que tiene ante si el ejercicio de la profesión médica. El fruto de las reflexiones realizadas en estas jornadas quedó plasmado en la Declaración de Palma de Mallorca, donde se recogen las líneas de actuación a seguir para garantizar la defensa de la profesión.

De cara al próximo milenio, según el doctor Eladio García, presidente del Colegio de Médicos de Córdoba, "los Colegios sobrevivirán, pero deberán adaptarse a las necesidades y exigencias de la sociedad, colegiostx1.gif (4913 bytes)garantizándole la calidad técnica y deontológica del acto médico".

Los avances que, en el campo científico y médico, se están produciendo en los últimos años están generando importantísimos debates. La biología celular y genética, las técnicas de reproducción humana y la implantación de embriones o la clonación de seres vivos son, por ejemplo, avances que, por un lado, significan la prevención y curación de enfermedades, pero, por otro, presentan verdaderos debates éticos y deontológicos por lo que podrían representar para la dignidad humana. Según señala el presidente del Colegio de Córdoba, "estas instituciones deberán estar presentes en estos debates que en el nuevo siglo cambiarán en gran medida el ejercicio de la profesión, ya que la aplicación de estas nuevas técnicas no se limitará a los grandes hospitales o centros de investigación, sino que estará presente en la Medicina diaria". El traspaso de las competencias de Sanidad que se está realizando de forma paulatina en la España de las autonomías, las nuevas fórmulas propuestas por la Administración para la gestión del sistema sanitario público o el Estatuto Marco son sólo algunos de los temas importantes que últimamente han salido a debate. Se trata de "desafíos", según el doctor Eladio García, para los que los Colegios deberán estar preparados, por lo que "será necesario modernizarlos, dotarlos de unas estructuras ágiles y fomentar la participación de todos los colegiados, no sólo internamente, sino de cara a la sociedad para que ésta nos sienta como algo suyo". Ricardo Ferré, presidente del Colegio de Médicos de Alicante, considera que "estamos implicados en el necesario progreso de todo aquello que sea susceptible de transformación en orden siempre al servicio de la sociedad". Prácticamente, existe unanimidad en considerar la importancia y la necesidad de adaptar los Colegios a los nuevos retos de futuro que se presentan, ya que muchos representantes colegiales y profesionales médicos reconocen que estas organizaciones han perdido gran parte de su implantación en la sociedad y capacidad de influencia, como opina el presidente del Colegio de Madrid, José Zamarriego, quien dice que "somos oídos pero no escuchados". El presidente de la organización madrileña lamenta que consulta_4.gif (20767 bytes)"el terreno perdido y ocupado por otros será muy difícil de recuperar". 

Representantes de los Colegios han coincidido en señalar que el propio médico ha ido perdiendo confianza en el Colegio, de manera que en muchos casos sólo se inscribe por obligación. Además, también han ido perdiendo los Colegios capacidad de interlocutor ante las Administraciones, ya que empiezan a jugar un papel muy importante, en este sentido, las organizaciones sindicales. Por tanto, el futuro de los Colegios profesionales, para muchos, pasa por la agilidad en la resolución de los actuales problemas, por la capacidad de adaptación a los nuevos desafíos planteados y por ofertar al profesional médico una cartera de colegiostx2.gif (5055 bytes)servicios, tanto en materia laboral, jurídica o formativa, que haga atractivo el hecho de estar colegiado.

Para conseguir este reto "imperativo e irrenunciable" de la modernización de la Organización Médica Colegial, según consta en la Declaración de Palma de Mallorca, se acuñan los términos de "valentía" y "trabajo", aunque ha quedado un regusto de pesimismo respecto a lo que deberían ser las líneas concretas de actuación. En cualquier caso, se ha establecido en el citado documento que el futuro de los Colegios Médicos pasa por asegurar las relaciones de los profesionales con los ciudadanos y entre los propios profesionales; el control de la competencia profesional y de la publicidad y la vigilancia y erradicación del intrusismo.

Unidad de actuación entre Colegios, Sindicatos y Sociedades científicas
Otra de las necesidades percibidas se refiere a la de cambiar esquemas y planteamientos en el funcionamiento de los órganos colegiales y uno de esos cambios implica la apertura hacia los Sindicatos y las Sociedades científicas, con el objetivo de unir esfuerzos que redunden en la defensa del profesional y en su formación continuada. Tal como recuerda José Luís Díaz Villarig, presidente del Colegio de Médicos de León, "hace 30 años, la situación del médico era muy diferente a la actual, con pleno empleo, máximo prestigio social, una situación económica acorde con las funciones realizadas y las responsabilidades asumidas y ejercicio de la profesión en una prestación de servicios exclusivamente liberal". Actualmente, ese panorama ha cambiado radicalmente, de manera que crece la masificación de estudiantes en las Facultades de Medicina que, por otra parte, acaban, en la práctica totalidad, dependiendo profesionalmente de la Administración pública.

Por otra parte, ha descendido el poder adquisitivo, hasta el punto que los facultativos españoles son los que menos cobran en Europa; se ha producido una pérdida de su prestigio social y se ha reducido su autonomía y su autoridad, sin contar el fuerte desempleo que afecta de manera preocupante a la profesión, según la situación expuesta por el doctor Díaz Villarig. Son cambios cuya presencia coincidió con la aparición de los sindicatos de mé-dicos, concretamente la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos, que asumieron una defensa social y económica de los médicos. Por otra parte, el desarrollo vertiginoso de los avances científicos aplicados a la Medicina, en general, y, concretamente, a sus especialidades, y la obligación del facultativo de estar continuamente actualizando conocimientos y adquiriendo otros nuevos genera la omc.jpg (5857 bytes)necesidad de crear las Sociedades científicas.

En este contexto, el vicepresidente del Colegio de Médicos de Barcelona, Jaime Aubiá Marimón, mantiene que existe un "divorcio creciente entre el sector corporativo y académico y otros grupos de influencia de poca representatividad". Aubiá Marimón considera necesario "revisar y reflexionar sobre la política colegial en relación con las demás organizaciones médicas, con el objetivo principal de intentar una mayor coordinación y cooperación que permita satisfacer mejor las necesidades de los médicos, ganar credibilidad social, aumentar la cohesión en el colectivo y, en general, recuperar el papel dirigente y rector en la colegiación y en la profesión". Para el vicepresidente del Colegio de Madrid, Leandro Plaza Celemín, es una "paradoja" que una organización, el Colegio de Médicos, que representa al colectivo total de médicos no tenga, desde el punto de vista legal, "ninguna potestad de decisión en cuanto a la defensa de los intereses profesionales". En opinión del doctor Plaza Celemín, es necesario que el mensaje de Colegios y Sindicatos médicos sea "homogéneo", para conseguir una mensaje más coherente y más efectivo ante la Administración, pero, al mismo tiempo, ante los pacientes y la sociedad en general, ya que "en muchas ocasiones tienen una idea dudosa, extraña, porque uno dice algo respecto a un problema, y el otro tiene una idea prácticamente distinta o casi contraria y, por lo tanto, creo que ese mensaje si no es homogéneo no va colegiostx3.gif (4999 bytes)en defensa de los intereses profesionales del médico".

Se ha hablado de fomentar las relaciones con los sindicatos, pero ¿con qué tipo de sindicatos? Sobre esta cuestión, se han podido escuchar opiniones contrapuestas, como la de José Luís Díaz Villarig, quien opina no sentirse representado "bajo ningún concepto" en organizaciones en las que están otro tipo de profesionales, ya que "de los sindicatos de clase podemos esperar cero, y todo para los que dependen de nosotros". El presidente del Colegio de León tan sólo hace una concesión: "hay que escuchar a los sindicatos de clase, sí, pero nada más". No se muestra totalmente de acuerdo con este planteamiento el vicepresidente del Colegio de Madrid, quien destaca que "no debemos olvidar algo que la Administración siempre nos recuerda, y es que nuestro ámbito de trabajo y sus condiciones son comunes también con otras profesiones que no son las de médico. Tenemos que cambiar la visión para adaptarnos a que esos otros profesionales trabajan en nuestra misma empresa y, por tanto, estamos obligados a ir un poco unidos a ellos". Leandro Plaza considera que es importante el diálogo no sólo con los sindicatos médicos sino también "con los que representan hasta al celador, ya que es otra persona que trabaja en nuestra empresa". Ha insistido en la idea del acercamiento de los Colegios a todos los sindicatos, ya que "la Administración se aprovecha de esa disidencia".En cuanto a las relaciones con las Sociedades científicas, además del necesario acercamiento, se ha propuesto la integración total de las mismas en un plazo relativamente corto de tiempo dentro de la organización colegial, ya que pueden enriquecerla y dar prestigio a los colegiados. Leandro Plaza considera que con la integración deseada se conseguiría una "vitalidad tremenda" de la OMC. "Imaginaos ­dice­ lo que en estos momentos puede significar el hecho de que, con la Medicina basada en la evidencia, el que haya que hacer esquemas de actuación médica basada en la evidencia que, si están fundamentados nada menos que en las Sociedades científicas dentro de la OMC, ¿quién iba a discutir eso? Nadie, ni ningún profesional ni por supuesto ninguna estructura". Leandro Plaza recuerda que la Administración ya ha tomado la delantera con iniciativas como el esquema para la formación continuada.

Los expertos consideran que las tres instituciones, Colegios, Sindicatos y Sociedades científicas deben estar estrechamente unidas. Las Sociedades científicas en el desempeño de la función educativa médica y la formación continuada; los sindicatos en la defensa de los derechos profesionales y económicos, y los colegiostx4.gif (4705 bytes)Colegios en la representación de los profesionales médicos ante la Administración.

Ello motiva que la OMC reconsidere la necesaria creación de una Comisión de Trabajo al más alto nivel con los sindicatos profesionales con el objetivo primordial de postular criterios uniformes en los grandes temas que afectan al colectivo médico, al tiempo que insta a la creación de otra junto a las Sociedades científicas con el fin de coordinar y potenciar todas aquellas actividades que les sean comunes.

Los Colegios ante las denuncias por responsabilidad profesional
Las denuncias de pacientes por imprudencias profesionales son otro de los asuntos que preocupa, cada vez más, al colectivo médico y se ha convertido en uno de los retos en los que los Colegios deben adoptar medidas efectivas dirigidas a sus colegiados. Y es que este tipo de demandas aumenta cada año un 50 por ciento, de manera que en la actualidad un 2 por ciento de los facultativos en ejercicio pueden verse afectados en algún momento de su carrera profesional por una reclamación judicial. Pero, tal vez, lo que más alarma al colectivo médico es el futuro que les depara, teniendo en cuenta el alto porcentaje de denuncias que se producen en otros países, como Estados Unidos.

Pocos profesionales discrepan en la idea de que el aumento de demandas por responsabilidad médica se debe a la deshumanización del trato con el paciente. El doctor Manuel Montero Gómez, presidente del Colegio de Médicos de Orense, dice que "la universalización de la asistencia sanitaria, con sus deficiencias y su masificación, nos ha llevado a la despersonalización de la relación médico-enfermo, lo que ha deteriorado en consecuencia la credibilidad de aquel infalible médico que ahora queda "al pairo" de cualquier vaivén, acompañado con un afán de lucro que navega desde el usuario hasta los intereses del sector asegurador". Esta situación, se hace preocupante para Manuel Montero, quien considera que la "amenaza de denuncia col_barcelona.gif (17135 bytes)latente nos ha llevado a ejercer una Medicina defensiva y a recelar de nuestros propios pacientes".

La legislación actual parece que no ayuda mucho al médico a la hora de defenderse de las denuncias de sus pacientes, de las que un gran porcentaje queda probado que son injustificadas, ya que, como critica el presidente del Colegio de Orense, "uno de los grandes aldabones que ha golpeado a la profesión médica ha sido la instauración en el Código Penal de 1995 de la pena de inhabilitación profesional, que se ha concebido para aquellos supuestos en que el médico resulta condenado por el delito de imprudencia profesional" y añade que "resulta desalentador esta especial virulencia contra cualquier profesional, situación que, no debemos engañarnos, se concibió pensando en los médicos".

Las contundentes afirmaciones del doctor Manuel Montero han cosechado, al respecto, unanimidad entre los representantes colegiales, que recomiendan vigilar la cobertura del riesgo de la responsabilidad médica con un seguro que cubra dicha posibilidad. Miquel Triola, presidente del Colegio de Médicos de Baleares, recomienda "por inteligencia del médico", la obligación de contratar una póliza de seguro complementaria a la que ofrece el propio Insalud. En este sentido, algunos representantes colegiados aconsejan a los facultativos no hacer pública en ningún momento la cantidad monetaria que tienen concertada con su seguro colegiostx5.gif (4407 bytes)de responsabilidad para no dar pie a denuncias infundadas que, a menudo, se realizan de mala fe.

Los tribunales de arbitraje, la creación de Institutos de Peritaje Médico y la creación de una Comisión de seguimiento de las denuncias por responsabilidad profesional médica, son algunas de las propuestas de la Declaración de Palma de Mallorca, aunque algunos profesionales, como el doctor Manuel Montero, ofrecen su decálogo personal en el que, entre otras cosas, recomienda la comunicación en clave humana con los enfermos y sus familiares; el tratamiento ordenado y riguroso de las historias clínicas para que no pueda ser utilizada como arma contra el médico en procesos judiciales; el cumplimiento de los protocolos, sobre todo en urgencias; valorar hasta qué punto los medios del centro asistencial permiten un margen de seguridad asistencial y, si no son suficientes, solicitarlos o derivar el paciente y utilizar el consentimiento informado, ya que "es imprescindible". Son sugerencias para evitar, según muchos expertos, que la carrera profesional de la Medicina sufra una pérdida de vocaciones, sobre todo en las especialidades que conllevan mayor riesgo, debido al fuerte aumento de las demandas.

Financiación de los Colegios
Otro de los aspectos esenciales para el mantenimiento de los Colegios de Médicos es el económico, las vías tradicionales para la financiación de los mismos no serán suficientes y deberán ser renovadas en muchas de estas organizaciones. Aunque, en principio, muchos colegiados piensen que la principal fuente de financiación son las cuotas, lo cierto es que existe gran disparidad en la manera en que los diferentes Colegios españoles se financian, de manera que, según el presidente del Colegio de Segovia, el doctor Fernando Pérez Garzón, "no existe relación entre número de colegiados y forma de financiación".

Lo mismo ocurre con los certificados médicos, segunda fuente para recaudar fondos, en los que muchos Colegios han apoyado su financiación. En este sentido, el doctor Pérez Garzón recomienda a los Colegios que basan en los certificados médicos su financiación que busquen alternativas "si no queremos ir cargando más a los colegiados en sus cuotas". Sobre las cuotas, los representantes colegiales han coincidido en que muchos colegiados no aprecian el verdadero valor de muchos servicios que presta la organización colegial por la cuota que pagan, cuota que consideran de dudosa eficacia. En este sentido, también coinciden en que son necesarias y ni mucho menos demasiado altas. Teodoro Sacristán, tesorero del Consejo General de Colegios de Médicos, está de acuerdo en que "la cuota que se está pagando es ridícula y hay que perder el miedo a subirla". Manifestaciones que tienen el apoyo de José Zamarriego, presidente del Colegio Médico de Madrid, quien afirma con dureza que "en la actual situación de debilidad en la que nos encontramos y de falta de confianza de la colegiación, la cuota les parece un mundo a los médicos y consideran que sólo les sirve para obtener la autorización para ejercer. Estamos asustados, hemos acostumbrado a los colegiados a que la organización no vale nada, y como no vale nada, pues no la valoran".

Entre las alternativas de financiación para los Colegios se encuentran los ingresos atípicos, en los que se engloban los relacionados con la prestación de determinados servicios o los convenios de colaboración con diversas entidades. La disparidad de criterios llega cuando se analiza la posibilidad de ofertar servicios médicos, como los reconocimientos o evaluación del daño corporal, ya que mientras unos piensan que eso es realizar competencia desleal contra los propios profesionales, otros consideran que mientras no tenga carácter especulativo cualquier oferta es buena.

 

Las funciones de los Consejos autonómicos y su vínculo con la O.M.C.

La reforma de los estatutos de la OMC, para dar cabida a la realidad del Estado de las autonomías, es otro de los elementos de reflexión y discusión de la organización colegial. La Declaración de Palma de Mallorca recoge, al respecto, que el marco estatutario actual es insuficiente para dar cabida a los Consejos autonómicos y coordinarlos debidamente. El traspaso de competencias de Sanidad, que pronto quedará completado, deberá otorgar un papel preponderante a los Consejos autonómicos, que tendrán en el Consejo General la referencia del conjunto de la profesión médica de España. Los representantes colegiales abogan por una modernización de la OMC que elimine "estructuras caducas del pasado". Queda claro que las relaciones entre el Consejo General de Médicos y los Colegios provinciales deberán cambiar, debido sobre todo a cambios en las legislaciones autonómicas sobre estos últimos.

 

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