Informes | Gestión 


 

numero.gif (1368 bytes) 
numero.gif (1368 bytes) 
 
 
 

 

 

La Atención Primaria busca una salida

Demasiada burocracia, necesidad de tiempo, escasez de recursos, ausencia de motivación, avidez de objetivos definidos... los profesionales médicos de Atención Primaria hace tiempo que recuerdan estos y otros temas, y lo siguen haciendo con la esperanza de encontrar una solución a un modelo sanitario que, para todos, necesita cambiar mucho. La divergencia aparece a la hora de aplicarle un calificativo a este cambio: unos defienden que está "agotado", otros matizan que la base es buena pero "no se ha desarrollado del todo". En medio, sin matices, lo que apuntan como la realidad: la Atención Primaria, aseguran gran parte de sus profesionales, clama una solución. 

  
Anna Borau


El modelo sanitario está en crisis sin duda alguna". Para el doctor Rafael de Pablo González, portavoz nacional de la Plataforma 10 Minutos, esta afirmación no permite matices, pero al mismo tiempo defiende que no es negativo: "reconocer y afirmar esto creo que es muy bueno, porque implica que conocemos el problema y que sabemos que se deben hacer cosas para cambiarlo". De Pablo encaraba así su intervención en el congreso anual de la Sociedad Española de Medicina General (SEMG), en el que se planteó un tema que a la mayoría de médicos se les antoja ya demasiado antiguo, pero que no por ello se debe obviar: ¿está el modelo de Atención Primaria agotado?

Y ya en esta cuestión es dónde se plantean los matices. "Algo está agotado" explica Juan José Rodríguez Sendín, vocal de médicos titulares de la Organización Médica Colegial y expresidente de la SEMG, "cuando no cumple los objetivos que tenía marcados, cuando no es capaz de poner solución y no sabe seguir". "No podemos decir que esté agotado" apunta el doctor Ángel Modrego Navarro desde la gerencia de Asistencia Primaria de Toledo, "lo que pasa es que hay áreas en las que no se ha acabado de desarrollar".

Parece que entre médicos y gerentes, tanto los unos como los otros, no hay unanimidad a la hora de definir un adjetivo para este modelo que empezó su nuevo camino hacia el año 1984, con la conocida reforma asistencial. "El debate ya está abierto, porque si dudas en cómo calificarlo es porque algo no está claro" apunta en este sentido Rodríguez Sendín, quien, al igual que el resto de profesionales consultados por EL MEDICO, no duda en afirmar sin reparos que la evidencia está ahí, y ésta señala que actualmente existe más de un problema por corregir. "Como en todo", asegura Javier Dodero, director gerente del área 8 de Atención Primaria de Madrid, "todo debe evolucionar y adaptarse a los cambios para seguir adelante".

Pero antes de hablar de futuro, todos coinciden que hay que tener claro el presente analizando el pasado.

¿Reforma o evolución?
"Los modelos no son buenos ni malos" asegura Rafael de Pablo, "sencillamente hay que mirar cómo se evalúan y se adaptan".

La aparición del modelo que centra ahora nuestra atención se remonta, como hemos dicho, a mediados de los años 80. Para todos se presentó entonces como la alternativa a los problemas que desde la profesión médica se venían padeciendo en el ámbito de la Asistencia Primaria aunque con el matiz, según recuerda Juan José Rodríguez Sendín, que ejerce en Noblejas (Toledo) "de que en aquél momento no era un modelo definido como alternativa, sino una evolución más que necesaria". No obstante, tal como la apunta Ángel Modrego: "sus principios son más que buenos y no se puede negar que ha calado en la sociedad". Una opinión que ratifica también el exsubdirector general de Primaria, Javier Dodero, quien defiende que "sin duda es un modelo de éxito".

Ya sea como reforma o como evolución, lo cierto es que los principios a seguir que apuntaba el modelo siguen en boca de todos: acercamiento al paciente, necesidad de promocionar la educación y prevención de la salud, formación para el profesional... Pero ya en los orígenes se sigue manifestando la divergencia, porque, paralela a las anteriores afirmaciones, se erigen las que refleja Juan José Rodríguez Sendín: "ya surgió tremendamente débil, no tenía objetivos claros, no se medía su calidad y efectividad, no se corrigió cuando se debía corregir"; y también las que manifiesta sin reparos el zaragozano Rafael de Pablo: "lo cierto es que ha sido siempre más ideológico que técnico, siempre se ha basado en bastante filosofía, y hoy lo estamos pagando".

Al lado de esas afirmaciones se encuentra la estadística, ya conocida, aportada por Javier Dodero: el 88’3 por ciento de los usuarios expresan una elevada satisfacción con la atención que se les presta desde Primaria.

Un presente cargado
de quejas
Pero el presente, como todo prisma, también tiene diferentes perspectivas. Para Javier Ulibarri, del centro de salud de San Jorge (Pamplona), "es evidente que el paciente se siente bien atendido, pero eso no quiere decir que se le haya atendido bien, o como mínimo no que se haya hecho por él todo lo que se podía hacer".

Las afirmaciones del también presidente de la Sociedad Navarra de Medicina Familiar y Comunitaria y Atención Primaria vienen a reflejar la presión que muchos profesionales de la Medicina expresan desde hace tiempo. "Es preocupante", reconoce el doctor José Manuel Muñoz, vocal de médicos titulares de Sevilla y del Consejo Andaluz de Salud, "que se den porcentajes tan altos del síndrome de burnout entre nuestros compañeros", y añade, "y los que no están ‘quemados’ están muy desmotivados".

at_primaria1.gif (1072 bytes)Un estado de ánimo que, para Domingo Coronado, director gerente del Hospital Morales Meseguer de Murcia, viene dado por diferentes cuestiones: "los pacientes no se quejan porque, a pesar de todo, los objetivos se intentan cumplir"; "es el profesional el que ve como toda la presión recae sobre él y al mismo tiempo percibe que no ve desarrollada su carrera profesional, que no tiene incentivos, ...".

Tanto para Coronado, como para el resto de profesionales médicos consultados, esta película tiene tres grandes protagonistas: los profesionales médicos, los políticos y representantes de la Administración, y los pacientes. Aunque, como reconoce el doctor Albert Ledesma desde Vic (Barcelona), "habría que priorizar mucho más todavía la opinión y decisión del paciente". 
Según los médicos entrevistados, la cuestión podría resumirse en los términos ya apuntados... y uno de los primeros es la falta de tiempo.

Una necesidad condicionada por otros muchos factores. Entre los que se encuentra, también desde hace tiempo, la llamada "masificación" de la Asistencia Primaria. "Deberíamos replantearnos las ratio de pacientes por médico que tenemos establecidas" asegura Javier Ulibarri, y es que para muchos el tener 1.800 ó 2.000 habitantes por médico es aún una cifra demasiado elevada. En esta misma línea, los apuntes se van siguiendo: "es una cuestión en la que entran en juego muchas variables", reconoce Ángel Modrego desde la gerencia toledana, quien plantea "evidentemente tampoco es lo mismo tener una población dónde hay 1.500 pacientes con una media de 35 años que la que debe asumir la atención de los mismos pacientes cuando entre estos segundos más del 70 por ciento superan los 65 años". Y a la vez, señala Ulibarri, también hay que establecer cómo reasignar esos pacientes, cómo establecer esos parámetros, en función de los servicios que se estén prestando, porque, asegura, "tampoco es lo mismo si se tiene que hacer el seguimiento de numerosas pruebas complementarias".

Sea como fuere, el hecho es que los médicos sienten que entre las primeras causas de presión para ejercer con toda responsabilidad su profesión está la de que les falta tiempo. "Y ese es el único factor que no podemos modificar" asevera Ulibarri.

La situación laboral
Entre todas estas reivindicaciones, se retoma una ya mencionada. Además de sentir la presión de que todo el peso recae sobre ellos, muchos médicos de Atención Primaria sienten que su situación laboral no es la idónea. "Es un hecho que los médicos españoles somos los peor pagados de Europa", asegura Juan José Rodríguez Sendín, "y me sorprende y me indigna que se den hechos como los que se están conociendo últimamente".

at_primaria2.gif (1265 bytes)Paralelo a ello, está "la incertidumbre" según califican algunos a la situación, de saber cómo se va a resolver el "conflicto" de las cotizaciones. Y es que, según ha explicado a EL MEDICO el doctor zaragozano Leandro Catalán, los médicos titulares no conocen actualmente qué les depara el futuro. La dicotomía entre el ser asalariados del sistema de salud y funcionarios de las respectivas Administraciones sanitarias comunitarias establecía en un principio cotizaciones para ambos sistemas: por un lado, el régimen general de la Seguridad Social en calidad de trabajador por cuenta ajena para el Insalud y por el otro el régimen general de funcionarios (MUFACE).

Según el mismo médico general, por el año 1993 las leyes de presupuestos introdujeron el poder dejar, voluntariamente, de cotizar para la Seguridad Social, mientras se establecía como obligatorio el régimen MUFACE y se mantenía la posibilidad de seguir cotizando en los dos. "Ahora", asegura Catalán, "una nueva normativa que integra la Asistencia Primaria establece que se debe elegir entre uno de los dos, que se debe hacer efectiva la elección antes del 30 de junio y que aquél que no opte pasará directamente a considerarse dentro del sistema de Seguridad Social". "Los informes" explica el facultativo, "son contradictorios, nos sentimos indefensos y nadie nos da una respuesta concreta a este hecho: no sabemos qué pasará con lo que hemos cotizado hasta ahora, no sabemos cómo repercutirá esto en las pensiones que cada uno se había planteado durante años para asegurar su futuro y el de su familia... y estamos hablando de casi 20 años". Catalán, vocal de médicos titulares del Colegio de Zaragoza, no duda en calificar la situación de "expolio de los derechos de los médicos", una resolución que se apuntó también entre las conclusiones del congreso de la SEMG celebrado recientemente en Santander y que reunió a más de un millar de médicos generales.

"Uno de los problemas laborales de los médicos" resume Javier Ulibarri, "es quizás que muchos se preocupan porque no tienen trabajo y ven que, aún con la saturación, no se crean plazas suficientes... y los que tienen trabajo se preocupan de las condiciones, tanto laborales como estructurales en las que tienen que desarrollarlo". Aun con todo, el tema salarial y laboral, reconocen, es sólo una más de las cuestiones.

Necesidad
de redefinición
Porque, retomando la vigencia o no de un modelo para unos agotado para otros exitoso aunque no sea perfecto, entre las demás cosas que preocupan a los integrantes de este sistema de Atención Primaria, tanto gerentes como médicos es la necesidad de definición.

Sea porque no se ha acabado de desarrollar, sea porque está agotado, en palabras de Juan José Rodríguez Sendín "ni el diseño original se cumple". Para el vocal nacional de médicos titulares, lo que era un primer objetivo de Medicina integral, al individuo, a la familia, al entorno "se ha convertido en mera función asistencial.

Aun así, nadie pone en duda lo que Ángel Modrego califica como "unos valores muy importantes". Si para Javier Dodero el modelo es claramente "exitoso", Modrego va más allá y afirma que "su continuidad está más que garantizada". Según el gerente toledano, aunque no se haya desarrollado del todo "ha supuesto un paso importante para la Asistencia Primaria". Los cambios en estos años, afirman, han sido considerables, aunque todos argumenten al mismo tiempo que es la misma sociedad la que ha cambiado y algunos apunten que, aunque también haya cambiado, el modelo se va adaptando con ligero retraso respecto al cambio social.

Según Rafael de Pablo, los puntos fuertes de esta reforma de la Asistencia Primaria eran precisamente el planteamiento de la mejora de la formación, la potencialización de la investigación, la creación del trabajo en equipo y el aumento de la capacidad resolutiva. Unos puntos que, como ya se ha puesto en evidencia, no siempre se han llevado a cabo con todo el éxito que, al menos los profesionales médicos, esperaban. En este sentido se apunta, pues, la necesidad de una nueva redefinición. "Debemos conseguir redefinir" explica José Manuel Muñoz, también presidente de la Sociedad Andaluza de Medicina General, "cual es la carga asistencial que debe soportar el profesional, cuántos pacientes debe tener cada área sanitaria, encontrar una medida media de la calidad del servicio que se pretende conseguir... teniendo en cuenta las características de cada área".

La calidad se apunta pues como otro de los factores a debatir. Una calidad que Ángel Modrego define como "prestar a los usuarios los servicios en condiciones óptimas y teniendo en cuenta los recursos con el mínimo riesgo para el paciente". En este sentido, el toledano apunta que "sin duda una de las mejores características de nuestro sistema sanitario es su tradición de autoevaluación", aunque reconoce que "hay que cambiar la manera de medir resultados y optar por la acreditación de servicios". "Una medida de calidad" esgrime Javier Ulibarri, "que debe servir para mejorar, nunca para castigar, siguiendo criterios objetivos y priorizando una mejor atención al paciente".

En este aspecto también juega un papel importante la sociedad. Según reconocen facultativos y gerentes, los ciudadanos cada vez exigen mayor cantidad de servicios y cada vez mayor calidad asistencial. "Es una exigencia totalmente lícita" asegura José Manuel Muñoz, "pero a la vez debemos tener en cuenta, o prever, que nuestra sociedad además de exigirlo requerirá un modelo asistencial más detallado, que preste más atención a una sociedad cada vez más envejecida, con nuevas perspectivas y necesidades".

Las transferencias sanitarias: 
una esperanza de futuro
El tema económico y de gestión no deja de ser también un aspecto relevante. Y en este ámbito, todos los entrevistados coinciden en señalar que la completación del proceso transferencial, previsto para este mismo año, puede ser sin duda una esperanza para la Asistencia Primaria. La frase "es muy positivo acercar la toma de decisión a la realidad del ejercicio" ha sido, sin duda, la más expresada, juntamente a que todos reconocen que, aun sin transferencias, la Asistencia Primaria, su calidad y sus problemáticas, es más bien parecida en todo el Estado español.

at_primaria3.gif (1384 bytes)Por en medio, la duda de si esta transferencia de decisión irá acompañada de los recursos necesarios para llevarla a cabo. Para José Manuel Muñoz, "si se tiene capacidad de decidir pero no se cuenta con el recurso para llevarlo a cabo seguiremos igual". Un aspecto obvio que Rodríguez Sendín matiza retomando aspectos ya conocidos: "quien utilice la falta de recursos para eludir responsabilidades está poniendo una excusa". Lo que en principio parece una contradicción lo explican aludiendo a la necesidad de redefinir las prioridades. Hay que dejar claro, afirman, cuáles son los servicios prioritarios que se deben cubrir, cuál es la calidad que se debe conseguir y qué es necesario (y proporcionarlo) para conseguir que se lleve a cabo.

Y para cumplir esta última premisa todos los médicos cuestionados citan el mismo argumento reivindicador: los profesionales médicos deberían tener una mayor capacidad de decisión a la hora de poner solución a problemas que les afectan directamente.

"No sólo es cuestión de poner más recursos", explica Juan José Rodríguez Sendín, "porque se tiende a generalizar". El vocal de médicos titulares esgrimía así un argumento que también sus colegas recogen: se debe especificar qué recursos necesita cada cuál, y para ello, apuntan, los más indicados en decidirlo son los que conocen el día a día. Aunque normalmente, tal como reconoce Javier Ulibarri desde Navarra, "ni aquí, que tenemos transferida la Sanidad desde hace años se nos hace excesivo caso a los profesionales, aunque no podemos negar que a veces se nos pida opinión y que la relación con la Administración es fluida". Para Ulibarri, que se posiciona entre los defensores de las reformas, de redefinir postulados, más que de radicalizar otro modelo, una de las necesidades primordiales pasa por conseguir "el trabajo en equipo como tal".

Pero hasta ahora, parece que lo que más pesa es la posible rigidez del modelo que perdura en la zona más extensa del territorio. Según Juan José Rodríguez Sendín, "lo más destacado es que sabiendo que esto no funcionaba no se haya probado ninguna alternativa ni una sola vez en ninguna zona del Insalud".

     Ver Índice