El enigma del Santo Sudario de Oviedo
En la Catedral de Oviedo se venera, desde la época medieval un lienzo de lino que,
según la tradición, fue colocado sobre el rostro de Jesucristo en el descendimiento de
la cruz y hasta su definitivo entierro. El Santo Sudario de Oviedo es una tela blanca en
origen, de lino, con textura tafetán manchada, sucia y arrugada. Tiene forma rectangular,
aunque con alguna irregularidad, y mide 83 por 53 cms., aproximadamente. Presenta
numerosísimas manchas de diversos tonos, de color fundamentalmente marrón claro. Se le
denomina tradicionalmente "Santo Sudario" o "Santo Rostro" a pesar de
que en él no se puede apreciar rostro alguno.
Que el Sudario está en Oviedo desde muy antiguo es algo indiscutible. En 1.075, con
ocasión de la visita del Rey Alfonso VI se procedió a la apertura del Arca y la
realización de un inventario de los distintos objetos guardados en ella. El monarca
ordenó que se la recubriera de plata como homenaje a su precioso contenido. En el
recubrimiento del Arca Santa se puede leer la fecha de su realización (el año 1113) y la
relación del contenido que atesoraba. Se menciona expresamente "el Santo Sudario de
N. S. J. C.". Desde ese momento son constantes las referencias documentales al
Sudario, puesto que se hicieron diversos inventarios.
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