Revisión Bibliográfica


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Tuberculosis. Infección y enfermedad. Interpretación de la prueba de mantoux

 

cuadrop.jpg (1823 bytes) Antecedentes.-

La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa que constituye un importante problema de Salud Pública por la gran morbimortalidad que produce. En las dos últimas décadas se viene observando en los países desarrollados un incremento de la incidencia de casos de tuberculosis. Este fenómeno se produce por varios factores: la aparición de resistencias al tratamiento, la relación de la TB con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y circunstancias sociodemográficas como el paro, pobreza, movimientos migratorios, etc. La TB es una de las más terribles epidemias que afecta al hombre.

En nuestro país, la TB es una enfermedad aún no controlada con tasas de incidencia superiores a otros países. Además se plantean problemas como la fiabilidad de los datos de sistemas de registro.

En España se estima que cada año se producen entre 15.600 y 17.500 nuevos casos de TB (40-45 / 100.000 habitantes), aunque sólo se contabilizan la mitad al existir una importante infradeclaración. Nuestras tasas son muy superiores a las del resto de países desarrollados y esto se debe a que el control de la TB ha sido inadecuado.

 

cuadrop.jpg (1823 bytes) Actualización del tema.-

El reservorio principal de la TB es el individuo infectado que puede transformarse en fuente de infección si desarrolla la enfermedad y se convierte en bacilífero. El enfermo contagioso elimina bacilos detectables por baciloscopia o cultivo.

La forma más común de transmisión de la TB es la aérea, por exposición al bacilo a través de aerosoles con origen en enfermos tuberculosos (tos, estornudo, hablar, etc.). La exposición cercana y prolongada a un caso activo puede producir la infección de los contactos. La probabilidad de la infección está relacionada con la intensidad de la exposición y la efectividad de las defensas del huésped.

En general los enfermos son contagiosos mientras eliminen bacilos por el esputo. Algunos enfermos no tratados o tratados inadecuadamente pueden emitir bacilos intermitentemente durante una año. Se suele aceptar que el tratamiento antimicrobiano reduce la transmisibilidad a niveles insignificantes en un periodo de quince días.

Distinguiremos dos términos:

  1. INFECCIÓN TUBERCULOSA. Se considera que existe infección tuberculosa en todo individuo con reacción tuberculínica positiva que reúna los siguientes criterios:
  • No existen síntomas y / o signos clínicos de enfermedad tuberculosa.
  • La radiología no es compatible con las imágenes típicas de TB.
  • Los estudios bacteriológicos son negativos.
  1. ENFERMEDAD TUBERCULOSA. Se define como caso de esta enfermedad a aquel individuo que reúne los siguientes criterios:
  • Presencia de signos y síntomas clínicos y radiológicos compatibles con TB, cuando no exista evidencia de otra enfermedad.
  • Indicación de tratamiento con dos o más medicamentos antituberculosos durante más de tres meses.
  • Generalmente hay una reacción positiva a la tuberculina.

Pueden presentarse dos posibilidades:

Casos confirmado: aquel confirmado por laboratorio mediante aislamiento y cultivo.

Caso probable: caso clínicamente compatible con la enfermedad. Es importante valorar la historia de exposición a una fuente de contagio.

La prueba de la tuberculina está indicada para el diagnóstico en los contactos de los casos de TB conocidas. Esto constituye la búsqueda activa. La tuberculina es un extracto de cultivo de M. tuberculosis, que provoca una reacción retardada de hipersensibilidad. La prueba normalizada por la OMS y admitida para uso general es la intradermorreacción de Mantoux (IDRM). La dosis a administrar es de 0,1 ml (2UT) de PPD RT-23, que se inyecta intradérmicamente en la cara anterior del antebrazo, traccionando la piel con la mano contraria a la que sujeta la jeringa. La aguja se debe colocar tangencial a la dermis y con el bisel hacia arriba (aguja de acero corta y biselada del calibre 27). Se debe formar una pápula de 6 a 10 mm de diámetro. Se marcará con un círculo la zona de la pápula y se recomendará no friccionarla. No está contraindicada en mujeres embarazadas ni en personas inmunodeprimidas.

La lectura de la IDRM se realizará a las 48 y 72 horas. Sólo se medirá la induración y no el eritema producido, considerando el diámetro de la induración transversal al eje mayor del antebrazo. En general la IDRM positiva, es aquella induración superior ³ 5 mm desde 1991 y > 14 mm para los vacunados con BCG, indica infección por el M. Tuberculosis. Actualmente la Sociedad Americana del Tórax (ATS) considera también positiva la induración ³ 10 mm., para los recién llegados de países con alta prevalencia, los usuarios de drogas por vía parenteral (UDVP), personal de centros con riesgo, enfermos con inmunodeficiencia, y grupos de niños y adolescentes.

El tratamiento e identificación de los casos, junto al estudio y control de los contactos son las medidas más importantes para el control de la TB en la comunidad. Clasificaremos esos contactos como conviviente, contacto frecuente y contacto esporádico según el riesgo de transmisión de la infección. En los pacientes en los que esté indicado se realizará quimioprofilaxis primaria. La quimioprofilaxis primaria se implanta con la finalidad de que no se produzca la infección, por lo tanto en personas con Mantoux negativo, no debiendo sobrepasar los 3 meses. La quimioprofilaxis secundaria persigue el objetivo de evitar el paso de infección (Mantoux positivo) a enfermedad tuberculosa.

El fármaco que se emplea es isoniacida a dosis de 5 mg./kg peso y día con un máximo de 300 mg. durante 6-9 meses en los seronegativos y un año en los infectados por VIH, si bien existen estudios de pautas cortas de 3 meses con la misma efectividad y mismos efectos secundarios con combinaciones de isoniacida y rifampicina.

 

cuadrop.jpg (1823 bytes) Conclusiones.

  • En España se estima que cada año se producen entre 15.600 y 17.500 nuevos casos de TB.

  • El reservorio principal de la TB es el individuo infectado que puede transformarse en fuente de infección si desarrolla la enfermedad y se convierte en bacilífero.

  • Existe un importante problema de infradeclaración de casos. Es preciso mejorar el conocimiento de esta enfermedad tanto por sanitarios como por la población general, así mejorará el diagnóstico y control de la TB.

  • La prueba de la tuberculina está indicada para el diagnóstico en los contactos de los casos de TB conocidas, lo que constituye la búsqueda activa.

 

cuadrop.jpg (1823 bytes) Puntos clave.-

  • Se considera que existe infección tuberculosa en todo individuo con reacción tuberculínica positiva, que no presente signos o síntomas de enfermedad, siendo las pruebas radiológicas y bacteriológicas negativas.
  • La enfermedad tuberculosa supone la presencia de signos y síntomas clínicos y radiológicos compatibles con TB, la reacción de Mantoux suele ser positiva. Es necesario el tratamiento con dos o más fármacos antituberculosos durante al menos tres meses.
  • La prueba de la tuberculina normalizada por la OMS y admitida para uso general es la IDRM. La lectura se realizará a las 48 y 72 horas.
  • La IDRM positiva, es aquella induración superior o igual a 5 mm desde 1991 y de más de 14 mm para los vacunados con BCG indica infección por el M. Tuberculosis.
  • El tratamiento e identificación de los casos, junto al estudio y control de los contactos son las medidas más importantes para el control de la TB en la comunidad.

Dr. Francisco Javier Alonso Moreno

 

BIBLIOGRAFIA:
  • Unidad de investigación en Tuberculosis de Barcelona (UITB). Área de Tuberculosis e Infecciones Respiratorias (TIR) de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y Grupo de Estudio de SIDA(GESIDA) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). Documento de consenso sobre la prevención y control de la tuberculosis en España. Med Clin (Barc) 1999; 113: 710-715.
  • García C, Fernández de la Hoz K, Carpintero JL, Verde C, Puchades MJ. Manual para la Prevención y Control de la Tuberculosis. Toledo: Consejería de Sanidad. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha; 1995.
  • Díaz M for The MPTR Study Group. Icidence of tuberculosis in Spain: preliminary results from the Multicenter Project for TB research (MPTR). Int J Tuberc Lung Dis 1998; 2 (supl 2): 200-201.
  • Task Force of ERS, WHO and the Europe Region of IUATLD. Tuberculosis management in Europe. Eur Respir J 1999; 14: 978-992.
  • American Thoracic Society. Tuberculin skin test. Diagnostic standards and classification of tuberculosis in adults and children. Am J R Crit Care Med 2000; 161: 1376-1395.
  • Mata M, Pallarés J. Infecciones frecuentes en Atención Primaria. En: Martín-Zurro A, Cano JF. Atención Primaria. Concepto, organización y práctica clínica. 3ª ed. Barcelona: Ediciones Doyma S.A.; 1994. p. 977-1031.