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SALUD LABORAL: PREVENCION
EN EL AMBITO OCUPACIONAL.
Antecedentes.-
El trabajo, además
de ser una fuente de ingresos económicos, es un elemento básico
de relación entre el individuo y la sociedad. Define el rol que
este desempeña en la misma y, en la medida que la actividad laboral
forma parte de las condiciones sociales y medioambientales, el trabajo
desempeña también un papel importante, tanto como fuente
de bienestar como factor etiológico de diferentes trastornos
de salud.
Por otro lado, la carencia de trabajo y la precariedad en el puesto
de trabajo, son factores que influyen en los patrones de morbimortalidad
de las sociedades industrializadas, como han puesto de relieve diversos
estudios al destacar un incremento de distintos problemas de salud (dispepsias,
depresiones o trastornos cardiovasculares) entre los trabajadores en
paro respecto a los activos.
Actualización del tema.-
A pesar de que el
trabajo puede ser fuente de satisfacción personal, de proyección
social y un elemento básico de las relaciones sociales, en determinadas
condiciones se desarrolla asociado a la exposición de factores
de riesgo de carácter físico, químico, biológico,
organizativo o psicosocial, que pueden ocasionar efectos inmediatos
o diferidos a medio y largo plazo.
En nuestro entorno, las patologías prevalentes, se caracterizan
por ser de tipo crónico y tener un origen multifactorial, cuyas
causas se generan tanto por los hábitos personales o la constitución
genética, como por las condiciones sociales y medioambientales.
De igual forma, las enfermedades asociadas a las condiciones de trabajo
siguen un patrón similar, siendo la patología laboral
prevalente en la actualidad distinta a la de las enfermedades laborales
que se diagnosticaban en los inicios de la era industrial o, incluso,
hasta mediados del siglo XX, que se caracterizaban, en su mayoría,
por tener origen monocausal ( la sordera de los herreros, la silicosis
de los mineros, etc).
Actualmente, una gran parte de las enfermedades laborales se presentan
de forma insidiosa, con carácter inespecífico y aparecen
transcurrido un largo período de latencia. En ocasiones, no son
tanto las condiciones de trabajo como su rápida transformación
la que genera trastornos de salud, debido al sobreesfuerzo físico
y psíquico que supone para el individuo la adaptación
a los cambios acelerados. Además, las nuevas tecnologías,
que permiten reducir el número de trabajos realizados en condiciones
desfavorables o perjudiciales, pueden comportar a su vez un aumento
de tensión debido al ritmo que se imprime a la interacción
hombre-máquina y a la misma distribución del tiempo de
trabajo.
En nuestro medio las patologías más prevalentes en el
ámbito ocupacional se han modificado, siendo menos frecuentes
las intoxicaciones por metales pesados y aumentando algunas de las patologías
que con mayor frecuencia son atendidas en el ámbito de la atención
primaria, como los trastornos musculoesqueléticos, respiratorios
no neumoconióticos o dermatológicos.
Al hablar de patología laboral hemos de definir tres conceptos:
los accidentes de trabajo, las enfermedades profesionales, y las enfermedades
relacionadas con el trabajo.
Accidente de trabajo: se define como toda lesión corporal que
sufre el trabajador con ocasión del trabajo que ejecute por cuenta
ajena o aquella lesión que ocurre durante el trayecto entre el
domicilio del trabajador y su trabajo y viceversa (accidente in itinere).
(Artículo 115 de la Ley General de Seguridad Social). El impacto
sanitario de los accidentes de trabajo recae no sólo en las actividades
asistenciales, sino también en la atención a las secuelas
que, en muchas ocasiones, pueden dar lugar a incapacidades, minusvalías
y a una reducción de la calidad de vida.
Enfermedad profesional: es aquella contraída a consecuencia del
trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifiquen
en el cuadro que se apruebe por las disposiciones de aplicación
y desarrollo legislativo, y que esté provocada por la acción
de elementos o sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada
enfermedad profesional. En tales disposiciones se establecerá
el procedimiento que haya de observarse para la inclusión en
dicho cuadro de nuevas enfermedades profesionales que se estime deban
ser incorporadas al mismo. Dicho procedimiento comprenderá, en
todo caso, como trámite preceptivo, el informe del Ministerio
de Sanidad y Consumo. (Artículo 116 de la Ley General de Seguridad
Social).
Quedan excluidos del reconocimiento legal de enfermedad profesional
y de accidente de trabajo los trabajadores por cuenta propia (autónomos).
El cuadro de enfermedades profesionales es una lista de patologías
para las cuales se reconoce su etiología laboral, al objeto de
compensar económicamente al trabajador enfermo. Con características
específicas según la legislación de cada país,
en España el último cuadro de enfermedades profesionales
fue promulgado mediante el Real Decreto 1995/1978 de 12 de Mayo. Incluye
diversas patologías cuya etiología responde a una relación
causa-efecto claramente establecida
A- Enfermedades profesionales producidas por agentes químicos:
Plomo, cromo, mercurio, benceno, aminas aromáticas.
B- Enfermedades de la piel causadas por sustancias y agentes no comprendidos
en alguno de los otros apartados: Cáncer cutáneo en trabajadores
del asfaltado de carreteras.
C- Enfermedades profesionales provocadas por la inhalación de
sustancias y agentes no comprendidos en otros apartados: Neumoconiosis,
asma, asbestosis.
D- Enfermedades infecciosas y parasitarias: Helmintiasis, paludismo,
tétanos
E- Enfermedades profesionales provocadas por agentes físicos:
Catarata por energía radiante, tenosinovitis, parálisis
de los nervios debidas a la presión.
F- Enfermadades sistémicas: Carcinoma de bronquio o de hígado
por arsénico, neoplasia de vejiga urinaria por exposición
a bencidina, carcinoma de mucosa nasal por cromo.
Enfermedades relacionadas con el trabajo: son aquellos trastornos en
los cuales los riesgos laborales actúan como factores causales
significativos junto a factores externos al medio laboral o factores
hereditarios. Las condiciones de trabajo generan factores de riesgo
que pueden favorecer la aparición o el incremento de enfermedades
prevalentes en la población general.
Conclusiones.-
1. Los problemas
de salud asociados al medio laboral son, en muchas ocasiones, difíciles
de detectar.
2. En los accidentes de trabajo la relación causa-efecto es evidente
en la mayoría de los casos pero muchas enfermedades profesionales
aparecen de forma insidiosa, con una sintomatología inespecífica,
lo que favorece que la demanda se dirija, en primer lugar, al médico
de familia.
3. En nuestro entorno son las patologías de origen músculo-esquelético
y los trastornos respiratorios, junto a las secuelas de los accidentes
de trabajo, las que se presentan con mayor frecuencia en AP.
4. Para establecer la relación entre estas enfermedades y la
ocupación se requiere, en ocasiones, realizar un estudio pormenorizado
de la historia laboral del paciente.
5. Una vez identificados los factores causales, el paciente debe ser
derivado para su asistencia a la mutua correspondiente. Al identificar
estas patologías se generan actividades preventivas en el seno
de la empresa, para ello es necesario una óptima coordinación
de los distintos ámbitos asistenciales a fin de conseguir una
integración de las actividades preventivas y curativas.
6. El médico de AP necesita equipos de apoyo que pongan en contacto
las diferentes redes asistenciales, para hacer efectivas unas actuaciones
integrales en el ámbito de la salud laboral.
7. Identificar las patologías relacionadas con el trabajo contribuye
a conocer los factores de riesgo laboral, condición necesaria
para prevenirlas.
Puntos clave.-
-La
patología laboral incluye las enfermedades profesionales,
los accidentes de trabajo y las enfermedades relacionadas con el
trabajo.
-La patología asociada a las condiciones laborales, excepto
los accidentes de trabajo es, en su mayor parte, crónica,
multifactorial y habitualmente se manifiesta tras un largo período
de latencia.
-En la actualidad hay un incremento de las enfermedades relacionadas
con el trabajo, es decir, las que sin ser los factores laborales
la causa principal, contribuyen a su aparición.
-Los factores de riesgo laboral pueden favorecer el incremento de
enfermedades prevalentes en la población general
-En AP se atiende regularmente patología laboral, por ser
un ámbito de fácil acceso, a pesar de ser la población
trabajadora poco frecuentadora.
-El consejo sanitario es una herramienta que puede generar actitudes
preventivas frente a los factores de riesgo laboral, condición
necesaria para prevenirlas.
-El intercambio de experiencias y una óptima coordinación
de los profesionales sanitarios de los servicios de prevención
de las empresas y los profesionales de AP, contribuye a una mayor
eficacia de las actividades preventivas y curativas.
-El rol del profesional de AP es muy importante porque tiene en
cuenta el entorno más inmediato del trabajador.
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1.
B.O.E.: RD 1995/1978 por el que se establece el Cuadro de Enfermedades
Profesionales en el Sistema de Seguridad Social.
2. Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social
1/1994 de 20 de Junio.
3. Castejón J, Fábrega O. Sistema sanitario público
y salud laboral (Editorial). Atención Primaria 1991;
8:591-592.
4. Benavides, F.G., Salud Laboral; Masson, Barcelona, 1997.
5. J. Castejón Castejón, A. Company Escales, O.
Fábrega Górriz: La prevención en el ámbito
ocupacional. Curso a distancia de Prevención en Atención
Primaria, Barcelona 2001. |
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