Seguidamente
vamos a intentar recordar algunas de las afecciones de la cavidad que
con más frecuencia podemos encontrar en el desarrollo de nuestra
consulta diaria.
El estudio clínico del paciente debe iniciarse siempre con la
historia clínica que puede aportar datos que relacionen observaciones
clínicas con pruebas complementarias. La exploración de
la boca y los anejos debería realizarse con buena iluminación.
El diagnóstico en odontología es esencialmente morfológico
por el aspecto visual de las lesiones y por la sintomatología
acompañante. Deberemos analizar: labios, encías, mucosa
bucal, lengua, dientes, simetría facial, alteraciones de la coloración,
tumores en regiones cervicales y faciales, desviaciones o anomalías
de los movimientos mandibulares.
La palpación debe ayudarnos en el caso de lesiones mucosas u
orientarnos en el diagnóstico de la patología de la articulación
temporomandibular mediante clics o crujidos articulares.
En cuanto a las exploraciones complementarias como la ortopantotomografía,
la radiografía intraoral, la tomografía, la resonancia
magnética, son de uso especializado, no teniendo indicación
en Atención Primaria.
Dolor dental: Es el más frecuente de todos los de la cavidad
oral. Puede ser debido a: pulpitis aguda o crónica de etiología
infecciosa (caries, traumatismo), periodontitis, abscesos, pericoronaritis
(el dolor se origina por compresión e inflamación gingival
debido a la erupción incompleta de los cordales o muelas del
juicio) a lo que se suma infección. El dolor facial de origen
dental hay que distinguirlo del dolor provocado por sinusitis maxilar,
litiasis del conducto de Stenon, disfunción de la articulación
temporomandibular, neuralgia del trigémino, herpes zóster,
otalgia o irradiación a la mandíbula del dolor coronario.
Si el dolor es intenso, de muy corta duración, provocado por
azúcares, ácidos y aire frío, que desaparece al
ceder la irritación, es indicativo de hipersensibilidad dentaria.
Si el dolor es espontáneo, o provocado por ácidos y azúcares,
pero de larga duración y ocasionalmente pulsátil, que
se incrementa con bebidas frías o calientes, con los cambios
posturales y que se irradia a órbita u oído, según
estén afectados los molares superiores o inferiores, es indicativo
de pulpitis serosa aguda.
Episodios de dolor agudo alternando con períodos prácticamente
asintomáticos es indicativo de pulpitis crónica.
Dolor dental; tumefaccion gingival y/o facial: Dolor espontáneo,
pulsátil que aumenta con la masticación y el calor, con
tumefacción gingival dolorosa y, ocasionalmente, fiebre y postración
que traduciría una periodontitis-absceso gingival.
Si a lo anterior se suma tumefacción en tejidos blandos de la
cara se trata de un flemón dentario que puede drenar, si no es
tratado a la boca o al exterior ( fístula).
La propuesta terapéutica sería con analgésicos,
antibióticos como tratamiento empírico de la infección,
antiinflamatorios no esteroideos o corticoides orales si el proceso
inflamatorio es muy intenso.
En Atención Primaria el tratamiento de estos procesos será
sintomático. La derivación al odontólogo es obligada
en todos los casos para tratamiento específico. La derivación
será urgente en caso de absceso o flemón si se cree indicado
el drenaje. En los demás casos será por vía normal.
Caries dental:
La caries
dental es la patología más prevalente de la cavidad oral.
Su etiología es multifactorial, con intervención de tres
factores que deben actuar conjuntamente: por un lado, las características
del huésped en general y, por tanto, del diente que debe ser
susceptible a padecer caries; por otro, la presencia de una microflora
específica ( sobre todo estreptococo mutans) y, por último,
la existencia de un sustrato constituido, básicamente por la
presencia en la dieta de hidratos de carbono fermentables. La microflora
específica presente en la placa bacteriana requiere la presencia
de este sustrato metabólico para la formación de ácido
que inicie el proceso de desmineralización inicial de caries
en los dientes susceptibles.
La prevención de la caries se basaría en la intervención
sobre los tres factores, es decir, mediante la utilización de
medidas de higiene diaria (cepillado), control o disminución
de la ingesta de azúcares y la utilización de flúor
para aumentar la resistencia del esmalte a la agresión ácida
del proceso de caries.
Hoy en día los programas preventivos comunitarios se basan en
gran parte en la identificación de los grupos de alto riesgo
de padecer caries y en la prevención específica. Entre
los índices epidemiológicos utilizados en los cribados
el más utilizado en la dentición permanente es el índice
CAO (porcentaje de piezas careadas, ausentes por caries, y obturadas
por caries) que nos indica el estado de las piezas de los grupos explorados.
En Atención Primaria, pues, la máxima rentabilidad se
obtiene con las medidas de promoción y protección de la
salud bucodental para disminuir la incidencia de caries, que consisten
en educación sanitaria en niños, para incidir sobre las
conductas no saludables y proporcionar instrumentos para la prevención
y el autocuidado. Limitar el consumo de bollería y promover el
cepillado diario postingesta a partir de los dos años.
La prevención secundaria es exclusiva del odontólogo y
la terciaria se limita al tratamiento de las infecciones dentales.
Maloclusiones dentales:
Podrían
definirse como la incongruencia en el encaje de las dos arcadas dentales
maxilar superior e inferior, hecho que puede ocasionar alteraciones
tanto funcionaleas como estéticas que inciden negativamente sobre
la calidad de vida del paciente.
El diagnóstico etiológico es importante en Atención
Primaria para prever muchas maloclusiones y evitar recidivas de las
tratadas. Las maloclusiones suelen ser el resultado de varias causas,
entre estas se hallan: la herencia, las malformaciones congénitas,
el hipotiroidismo, traumatismos infantiles, succión digital,
uso del chupete, hipertrofia adenoidea, quistes óseos o restos
radiculares, pérdida prematura de piezas temporales, caries múltiples
( las piezas con caries se comportan como elementos más pequeños).
La maloclusión puede alterar el equilibrio dento-músculo-articular.
Se debe intentar prevenir algunas de estas maloclusiones: uso del chupete
(no prolongar su uso más allá del año de vida),
biberón (tendremos la misma consideración que sobre el
uso del chupete se ha expuesto, caries en temporales (deberían
obturarse), pérdida precoz de temporales (remitir al odontólogo),
hipertrofia adenoidea ( remitir al ORL).
Articulacion temporomandibular:
La ATM es
una biartrosis bicondílea entre los tubérculos articulares
temporales y parcialmente de la porción anterior de las cavidades
glenoideas con los cóndilos mandibulares. La lesión se
genera por la incongruencia articular entre el cóndilo mandibular,
la cavidad glenoidea del temporal y el menisco.
La etiología es variada: anomalías evolutivas, artritis
y periartritis agudas o crónicas, artrosis, traumatismos, tumores
articulares, siendo la patología más común que
nos encontramos el síndrome de dolor-disfunción.
Síndrome de dolor-disfunción: Es más frecuente
en mujeres jóvenes, con cierto componente de estrés y
con interferencias y/o parafunciones oclusales, es frecuente la presencia
de otalgia, acúfenos, cefalea, rigidez, limitación en
la apertura bucal, ruidos articulares. El tratamiento farmacológico
se basaría en el uso combinado de analgésicos, antiinflamatorios,
ansiolíticos y miorrelajantes.
Mucosa bucal:
La boca y
todas sus estructuras son lugares de asiento de lesiones tanto de patología
local como de manifestaciones de enfermedades sistémicas.
Son múltiples las causas que pueden originar lesiones en la cavidad
oral: Infecciones (víricas, micóticas, bacterianas), alteraciones
metabólicas (diabetes, anemia, déficit vitamínicos),
factores mecánicos (traumatismos, prótesis dentales),
factores yatrogénicos (antibióticos, corticoides, inmunosupresores),
inmunodepresión (Sida, enfermedades mieloproliferativas), estados
fisiológicos (embarazo, menstruación, envejecimiento),
neoplasias idiopáticas.
Hipersialorrea: Aumento de secreción de saliva, debido a estomatitis,
aftas, trastornos dentarios, alteraciones neurológicas.
Hiposialia (xerostomía): Patología de las glándulas
salivales, fármacos (anticolinérgicos, antidepresivos,
ansiolíticos), diabetes, artritis reumatoide, ansiedad deshidratación.
Sialolitiasis: Presencia de cálculos, de etiología desconocida,
sobre todo en la glándula submaxilar.
Leucoplasia: Lesión precancerosa, más común en
hombres a partir de los 40 años.
Estomatitis aftosa recidivante: Es la lesión vesiculosa más
frecuente de la cavidad oral, afecta a individuos jóvenes, suele
ser crónica y recidivante. El tratamiento local se realiza con
antisépticos.
Virus del herpes simple: Labial u oral recurrente con inmunidad normal
y herpes recurrente en pacientes inmunodeprimidos.