Revisión Bibliográfica


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Nuevos tratamientos para la insuficiencia cardiaca (II): antagonistas de los receptores de la angiotensina-II

cuadrop.jpg (1823 bytes) Antecedentes.-

La activación neurohormonal mantenida crónicamente es la base fisiopatológica de la progresión y el deterioro clínico en la insuficiencia cardíaca (IC) crónica, sobre todo a través de la estimulación del sistema renina angiotensina aldosterona (SRAA) y del sistema nervioso simpático (SNS). Este hecho explica la mejoría tan importante en términos pronósticos que los inhibidores de la enzima conversora de la angiotensina (IECAS) han demostrado en múltiples estudios y metaanálisis así como más recientemente los betabloqueantes (BB), que actuarían predominantemente sobre el SRAA en el caso de los IECAS y sobre el SNS los BB. Otros fármacos que actúan inhibiendo el SRAA, como los antagonistas de los receptores de la angiotensina II (ARA-II) han sido y están siendo evaluados en el tratamiento de la IC crónica. Aunque se podría pensar que su mecanismo de acción es similar a los IECAS, esto no es así exactamente, sino que existen diferencias importantes que deben ser consideradas.

cuadrop.jpg (1823 bytes) Actualización del tema.-

La angiotensina II, un polipéptido presente en el organismo con una gran potencia vasoconstrictora y que produce retención hidrosalina, cuyos niveles séricos se encuentran crónicamente elevados en la IC crónica, ejerce sus efectos a través de receptores tisulares específicos (AT 1 y AT 2). La estimulación de los receptores AT 1 tiene un efecto vasoconstrictor y proliferativo (estimula el crecimiento y la proliferación del músculo liso), por lo que su bloqueo es un objetivo prioritario en el tratamiento de la IC. Los ARA II (antagonistas de los receptores de la angiotensina II), actúan selectivamente sobre los receptores AT1 y han sido ampliamente evaluados en la hipertensión arterial (1). Este grupo de fármacos comparte con los IECAS varios de sus efectos beneficiosos, aunque su mecanismo de acción es diferente. Los IECAS no afectan a la angiotensina II no generada a través de la ECA, lo que es especialmente importante en el miocardio donde gran parte de la angiotensina parece ser generada por la quimasa. El hecho de no aumentar los niveles de bradicinina hace que con los ARA II no presenten algunos efectos adversos de los IECAS, como la tos o el angioedema.

Los ARA-II han sido evaluados en el tratamiento de la IC crónica en un primer estudio que comparó la seguridad y tolerabilidad de losartán frente a captopril, en pacientes mayores de 65 años (2). No se observaron diferencias entre ambos respecto al deterioro de la función renal, aunque los mejores resultados en supervivencia observados en el grupo losartán motivaron la puesta en marcha de un segundo estudio (ELITE-II) más amplio y con objetivo primario mortalidad, que no confirmó los resultados previos. No se observaron diferencias significativas en la mortalidad global en ambos grupos, si bien el losartán fue mejor tolerado, con una menor tasa de abandonos y menor incidencia de tos (3).

Más recientemente, el estudio Val-HeFT (4) ha valorado en un total de 5.010 pacientes con IC crónica en clase funcional II-IV y fracción de eyección < 40 %, la combinación de ambos fármacos (IECA + ARA II) bajo la hipótesis de que esta combinación podría suponer mayor beneficio para los pacientes que el tratamiento sólo con IECAS (además del tratamiento estándar de la IC). Se observó una reducción ligera pero significativa (13 %, p= 0,009) de un objetivo primario combinado de mortalidad y morbilidad, pero no en la mortalidad total. La reducción más importante fue para el número de hospitalizaciones debidas a la progresión de la IC (reducción con valsartán de un 27,5 %, p< 0,001) así como una mejoría en términos de calidad de vida de los pacientes (p=0,005). El beneficio fue claramente mayor en los pacientes que no tomaban betabloqueantes frente a los que sí los recibían (un 36 % del total), que al contrario, observaron una tendencia a un peor resultado.

Actualmente se encuentran en marcha algunos ensayos para intentar dilucidar el papel de los ARA II en el tratamiento de la IC. Se está evaluando en el estudio CHARM (candesartán frente a placebo) el papel de este ARA II además de IECAS, en lugar de IECAS (en pacientes que no los toleran) y en pacientes con función sistólica preservada (FE > 0.40, disfunción diastólica). En el estudio OPTIMAAL se comparan losartán frente a captopril en pacientes con disfunción ventricular izquierda postinfarto, así como en el estudio VALIANT, en el que hay tres ramas de tratamiento (valsartán, valsartán + captopril y captopril).

cuadrop.jpg (1823 bytes) Conclusiones.-

Actualmente se recomiendan los ARA II en el tratamiento de la IC crónica en todos aquellos pacientes que no toleran IECAS, sobre todo a causa de la tos u otros efectos adversos más raros (angioedema) dependientes de las cininas. Es preciso recordar que las contraindicaciones para el uso de IECAS como la hipotensión, la insuficiencia renal (creatinina plasmática > 3 mg/dl) o la hiperpotasemia (K+ > 5,5 meq/l) también lo son para los ARA-II. Para ambos tratamientos, la hipotensión es contraindicación si es importante (TAS < 90 mmHg) o si es sintomática.

Probablemente, según se desprende de los datos del Val-HeFT, los pacientes con BB + IECAS no se beneficien de la asociación de ARA-II, a causa de que su grado de bloqueo neurohormonal es ya bastante elevado (un efecto adicional de los bloqueantes de los receptores AT 1 es la reducción de la estimulación simpática como consecuencia del bloqueo de los receptores AT 1 presinápticos). Estos hallazgos necesitan no obstante, una evaluación más profunda en ulteriores estudios.

Bajo estas premisas, el esquema terapéutico de la IC crónica debería orientarse cada vez más en lo que podemos denominar tratamiento individualizado a la medida de cada paciente, en función de su edad, comorbilidad, etc. Pocos pacientes van a tolerar todos los fármacos que han mostrado beneficio en la IC, aunque sólo sea por su acción hipotensora. Los diuréticos van a ser necesarios en la gran mayoría de pacientes, optimizando las dosis, asociados a IECAS (o eventualmente ARA-II) y digoxina si existe fibrilación auricular (FA). Los BB habrían de administrarse a la gran mayoría de pacientes además del tratamiento convencional, siempre con el paciente estable y en ausencia de contraindicaciones. El uso de BB puede hacer innecesaria la digital para el control de la FA. Como alternativa a los BB o en función de la comorbilidad y del perfil del paciente, podría ser adecuado el uso de ARA-II además de IECAS. Por último, la espironolactona a baja dosis (12,5- 25 mg/día) debería administrarse también a todos los pacientes con IC grave (clase funcional III-IV) Todo esto hace necesario un control estricto de la TA, de la función renal y de los iones, especialmente del potasio.

de terapia nebulizada para la administración de altas dosis de b 2 agonistas y de cromoglicato disódico.

cuadrop.jpg (1823 bytes) Puntos clave.-

  • Los  ARA-II son fármacos con efecto inhibidor de la activación neurohormonal que deben ser utilizados en la IC crónica como sustitutos de los   IECAS cuando estos no se toleran (tos).

  • Las contraindicaciones de los ARA-II son básicamente las mismas que los IECAS (hipotensión, insuficiencia renal, hiperpotasemia).

  • En caso de insuficiencia renal (Creatinina > 3 mg/dl) es preciso recurrir a la asociación hidralacina-nitratos, ya que tanto IECAS como ARA-II están contraindicados.

  • En pacientes que reciben tratamiento convencional para su IC que incluya antagonistas neurohumorales (IECAS y Betabloqueantes) el beneficio de añadir un ARA-II es dudoso.

  • Debería considerarse la asociación de IECA y ARA-II con un objetivo sobre todo de control sintomático y reducción de hospitalizaciones, en aquellos pacientes que no reciban betabloqueantes.

Dr. José M. Lobos Bejarano
Médico de Atención Primaria.
Centro de Salud Villablanca. Area 1 (Madrid)

 

BIBLIOGRAFIA:

1.- Burnier M, Brunner HR. Angiotensin II receptor antagonist. Lancet 2000; 355: 637-45.

2.-Pitt B, Segal R, Martinez MA et al. Randomised trial of losartan versus captopril in patients over 65 with heart failure (Evaluation of losartan in the elderly study, ELITE). Lancet; 349: 747-52.

3.- Pitt B, Poole-Wilson PA, Segal R, Martinez FA, Dickstein K, Camm AJ et al. Effects of losartan compared with captopril on mortality in patients with symptomatic heart failure: randomised trial- the Losartan Heart Failure Survival Study  ELITE-II. Lancet 2000; 355: 1582-7.

4.- Cohn JN, Tognoni G, Glazer RD, Spormann D, Hester A. Rationale and design of the Valsartan Heart Failure Trial: a large multinational trial to assess the effects of valsartan, an angiotensin-receptor blocker. On morbidity and mortality in chronic congestive heart failure. J Card Fail 1999; 5: 155-60