Manejo
de la lumbalgia en atención primaria
Antecedentes
Podemos definir la lumbalgia como el dolor localizado en la parte baja
de la espalda, unas veces selectivo y otras difuso, que coincide con
el territorio topográfico del segmento vertebral lumbar. La lumbalgia
es el motivo de consulta más frecuente en medicina ambulatoria
y de urgencias tras el resfriado común y los traumatismos menores.
La prevalencia de la lumbalgia a lo largo de la vida es de un 60-80
por ciento y la tasa de incidencia anual es de un 5-25 por ciento, con
un pico de afectación entre los 25-45 años.
Dependiendo del tiempo de evolución se clasificará el
dolor lumbar en agudo, si la duración es inferior a 2 semanas,
subagudo si es superior a 2 semanas pero inferior a 3 meses, y crónico
si es superior a 3 meses. Teniendo en cuenta las características
del dolor, se clasificará en mecánico y no mecánico.
El dolor Lumbar mecánico es el que empeora con la movilización
y cede con el reposo. El dolor lumbar no mecánico es diurno y
nocturno, no cede o empeora con el reposo, pudiendo llegar a despertar
por la noche.
Actualización
del tema
El dolor lumbar
y lumbociático (producido por compresión del nervio ciático
o de sus raíces, dependiendo la clínica de la raíz
afectada) suponen un elevado coste social y sanitario. En esta patología
pueden intervenir factores orgánicos, laborales y psicosociales
que hay que valorar cuidadosamente y de forma individual.
En el dolor lumbar
se ha de intentar llegar a un diagnóstico, pero muchas veces
es difícil dada la gran variedad de causas, la mayoría
de carácter inespecífico, la escasa correlación
clínico-radiológica y la gran cantidad de factores que
desempeñan un papel en estos casos (psicológicos, sociales,
laborales, etc)Aparece por un mecanismo neurológico, normalmente
de origen desconocido, que causa dolor, inflamación y contractura
muscular.
Existen multitud de enfermedades o afecciones capaces de producir dolor
agudo o crónico en la zona lumbar
1-Dolor lumbar mecánico: representa el 90 por ciento de los casos,
suele ser producido por sobrecarga funcional o postural: hiperlordosis,
hipotonía de la musculatura abdominal, hipertonía muscular
posterior o dismetrías.
2-Dolor lumbar no mecánico: como es el caso de patología
inflamatoria: espondilitis anquilosante, espondilitis infecciosas o
de tumores óseos benignos (osteoma osteoide) o malignos (mieloma
múltiple, metástasis óseas), así como el
producido por enfermedades óseas metabólicas.
3-Dolor lumbar referido: Como en la patología articular: caderas,
sacroilíacas, las enfermedades viscerales: cólico renal
o en el caso del herpes zoster
4-Dolor ciático: La causa más frecuente es la hernia discal,
aunque existen otras como espondilólisis-espondilolistesis, infecciones,
neoplasias o la estenosis del canal medular.
Pasos a seguir
1. Anamnesis
Localización del dolor, irradiación, forma de inicio,
factores desencadenantes, duración, ritmo horario, influencia
del reposo, movimientos, bipedestación, síntomas asociados,
historia previa de dolor, historia laboral que facilite la aparición
de dolor lumbar, si se han realizado otros tratamientos y la respuesta
a ellos.
2. Exploración Física
· En bipedestación:
Inspección, palpación, movilización
· En decúbito supino: cuando el dolor sea irradiado y
se sospeche una ciática
Maniobra de Lasègue, de Bragard, reflejos rotulianos y aquíleos,
sensibilidad, fuerza muscular y la marcha (para valorar si existe déficit
neorológico
3. Exploraciones complementarias
· Estudio radiológico lumbar en:
Primer episodio en pacientes de más de 50 años, historia
de traumatismo, dolor en reposo o nocturno, pérdida de peso inexplicada
o adenopatías, paciente alcohólico o heroinómano,
tratamiento con corticoides, fiebre, déficit neurológico
o ausencia de mejoría a las dos semanas de tratamiento conservador.
· La mayoría de los dolores lumbares no precisan estudio
analítico. Se solicitará ante la sospecha de una lumbalgia
de origen inflamatorio o si ha fallado el tratamiento conservador.
· La determinación más útil será
la VSG. Otras determinaciones como calcio, fosfatasa alcalina, proteínas
totales, HLAB-27 y factor reumatiode, se solicitarán según
la sospecha clínica o radiológica.
· Tomografía Computarizada cuando se quiera descartar
una patología estructural
· Densitometría ósea si se sospecha que la causa
de una fractura vertebral es la osteoporosis.
· Gammagrafía ósea en el dolor lumbar inflamatorio
con radiografía normal.
· EMG si existen dudas de afectación radicular en un dolor
irradiado a extremidades inferiores.
· RMN para visualizar partes blandas.
Cuando duele la
espalda, y en oposición a lo que se pensaba antiguamente, es
importante mantener el mayor grado de actividad y movilidad que el dolor
permita, y evitar el reposo en cama.
En la mayoría
de los casos, el dolor desaparece en menos de siete días casi
con independencia del tratamiento que se utilice.
Una gran parte de
los casos en los que el dolor dura más, se puede tratar satisfactoriamente
con medicación, ejercicio u otros tratamientos no quirúrgicos.
Se han propuesto muchos tratamientos, la mayoría no evaluados
científicamente, y pocos de los que lo han sido han demostrado
ser verdaderamente eficaces. La mayoría se usaban simplemente
por haberse usado siempre.
En el dolor lumbar
mecánico se recomendará reposo relativo de corta duración.
Es importante dar unas normas de higiene postural para evitar en lo
posible nuevos episodios de dolor. Se recomendará efectuar ejercicios,
con la finalidad de reforzar la musculatura abdominal y paravertebral.
En la lumbalgia
crónica, dado que intervienen múltiples factores (orgánicos,
laborales, psicosociales), el tratamiento debe ser multidisciplinario.
Es importante evitar exploraciones innecesarias, limitar a lo esencial
la toma de fármacos y evitar períodos de reposo prolongado
y bajas.
Tratamiento
farmacologico:
· Analgésicos:
Paracetamol y /o antiinflamatorios no esteroideos
· Relajantes musculares:
Sólo si se confirma la existencia de espasmo muscular
Tratamientos coadyuvantes:
Neuroreflejoterapia, manipulación vertebral, infiltraciones,
ejercicio, cinturones vertebrales e higiene postural.
Derivacion:
· Al reumatólogo o traumatólogo:
Lumbalgia aguda mecánica que no mejora con el tratamiento conservador
a las 4-6 semanas, lumbociatalgia con déficit neurológico,
lumbalgia crónica que no mejora tras 1-3 meses de tratamiento
conservador, sospecha de lumbalgia inflamatoria de origen vertebral
o fractura vertebral.
· Derivación urgente:
Sospecha de lumbalgia de origen infeccioso, síndrome de la cola
de caballo con disestesias en silla de montar, trastornos esfinterianos
o paraparesia de las extremidades inferiores.
Patología del disco intervertebral:
La introducción de las técnicas de imagen en el diagnóstico
del disco intervertebral, sobre todo la RMN, ha venido a revolucionar
en los últimos años los conceptos diagnósticos
y terapéuticos de este tipo de patologías.
El hallazgo de que casi un tercio de la población general tiene
hernias asintomáticas, el hecho de que los resultados a largo
plazo son similares en pacientes tratados quirúrgicamente o con
tratamiento conservador (excluidas las indicaciones absolutas de cirugía
como pueden ser el síndrome de la cola de caballo o el déficit
neurológico progresivo) hacen difícil la valoración
de estos casos.
Conclusiones:
· La lumbalgia aguda curará en el 80 por ciento de los
casos con o sin ayuda médica en dos semanas. Sin embargo, sólo
el 40 por ciento de las lumbalgias crónicas que duran más
de seis semanas mejorarán.
· Los principales métodos de diagnóstico son la
historia clínica y la exploración física.
· Sólo en contadas ocasiones habrá que recurrir
a la radiología o la analítica.
· Los puntos básicos del tratamiento son la información
y colaboración del paciente
· Habrá que evitar en la medida de lo posible el reposo
y la baja laboral
· La lumbalgia crónica puede requerir un enfoque multidisciplinar
Puntos clave:
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· Realizar
un diagnóstico correcto antes del tratamiento
·
No olvidar interrogar sobre síntomas de alarma como fiebre,
pérdida de peso o trastornos de los esfínteres.
· No solicitar radiología en cada reagudización
del dolor, excepto si existen variaciones
· Seguir las indicaciones de radiología
· Implicar al paciente en el cuidado de su columna para
prevenir la aparición de nuevos episodios
· Considerar la colaboración con los servicios de
salud laboral
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BIBLIOGRAFIA
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· Guía
de actuación en Atención Primaria. semFYC.
· Moyá
F. Lumbalgia. En: Herrero G, Martín e, Rustra J L, Tornero
J. Manual de enfermedades reumáticas.
· Sociedad
Española de Reumatología. Madrid: Doyma, 1996; 270-283.
· Rothman/
Simeone. La columna vertebral. Ed. Médica Panamericana.
1992.
· L.
A. Hernández. Texto básico de reumatología
clínica. Ed. Salvat. 1988.
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