Revisión Bibliográfica


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LA AUTOMEDIDA DE LA PRESIÓN ARTERIAL

cuadrop.jpg (1823 bytes) Antecedentes.-

La medida casual de la presión arterial (PA) en la consulta, con el esfigmomanómetro de mercurio, ha sido la base para el conocimiento de la hipertensión arterial (HTA) y de sus consecuencias como factor de riesgo cardiovascular (FRCV), así como para establecer el diagnóstico y conocer el grado de control terapéutico. La gran variabilidad de las cifras de PA en un mismo individuo y sus circunstancias diversas hacen que su medida en la consulta del médico (PAC), pueda no reflejar la presión sanguínea real en otro ambiente, como el trabajo o el hogar, siendo conocido desde hace varias décadas, que la PA aislada en consultorio, aún medida con el mayor de los cuidados, supera casi siempre a la que se registra en el domicilio del paciente.

Para intentar contrarrestar estas dificultades contamos con dos técnicas, cada vez más en uso y con enormes perspectivas debido a su fácil aplicación y al dudoso futuro del mercurio en el mercado internacional: la automedida de la PA (AMPA) y la monitorización ambulatoria de la PA (MAPA). De ellas la AMPA, está totalmente al alcance de los profesionales de atención primaria y de la mayoría de sus pacientes.

cuadrop.jpg (1823 bytes) Actualización del tema.-

La "HTA de bata blanca" (HBB) o también denominada "HTA clínica aislada" se define como la elevación reiterada de la PAC, en general ligera o moderada, en la consulta, sin signos de afectación orgánica y con normotensión por MAPA. Estos pacientes suelen presentan un fondo de ojo, electrocardiograma y valores analíticos normales. Por el momento resulta imposible concluir que la HTA de bata blanca no se asocie con un aumento del riesgo cardiovascular, cuando se compara a estos pacientes con los verdaderamente normotensos.

El "fenómeno de bata blanca" (FBB) se define por el hallazgo en un determinado individuo de diferencias entre las PAC, y ambulatorias (PAA) ³ 20 mm de Hg. de presión arterial sistólica (PAS) y / o 10 mm de Hg. de presión arterial diastólica (PAD). Puede observarse en pacientes normotensos o hipertensos, con o sin tratamiento farmacológico, que presentan elevaciones de la PA en consulta, posiblemente mediada por una reacción de alerta que desencadena un efecto presor.

La Liga Mundial de Hipertensión define la AMPA como las lecturas de la PA realizadas por personas que no son profesionales sanitarios, es decir, efectuadas por los mismos pacientes o sus familiares, fuera del ambiente sanitario.

La AMPA es una técnica común en muchos países y diversos organismos científicos competentes relacionados con la HTA recomiendan su práctica. El Consenso para el control de la HTA en España (1996), el sexto Informe del Joint National Committee estadounidense (1997) y la OMS-ISH (1999) respaldan su utilización en determinadas situaciones para el apoyo al diagnóstico y el control terapéutico de la HTA.

Para efectuar AMPA se pueden utilizar tres tipos de aparatos: esfigmomanómetros de mercurio, manómetros aneroides y los instrumentos electrónicos semiautomáticos y automáticos. Para la validación de los dispositivos medidores de la PA se han publicado dos protocolos estándar: el de la American Association for the Advancement of Medical Instrumentation (AAMI) y el de la British Hipertensión Society (BHS). Estos aparatos son muy precisos, sencillos en su manejo y deben de calibrase anualmente, recomendándose los que miden la PA a nivel de la arteria braquial.

El personal médico o de enfermería debe entrenar al observador y explicarle los requisitos mínimos para realizar una correcta medición de la PA, como son: respetar las condiciones habituales en cuanto a la postura (sentado o acostado, con el brazo a la altura del corazón); no haber comido, fumado, bebido café o alcohol o realizado ejercicio físico una hora antes; no tener la vejiga urinaria llena; no haber consumido fármacos con capacidad hipertensiva; la temperatura ambiente ha de ser agradable (en torno a 20º C); se evitarán ruidos y situaciones de alarma; la PA debe medirse inicialmente en ambos brazos y si se observase una diferencia superior a 10 mm de Hg, o posteriormente la presencia de valores anormales, se pondrá en conocimiento del médico. Aunque no está establecido el número de automedidas que se deben efectuar, los resultados de recientes estudios recomiendan efectuar dos, separadas 3-4 minutos, antes de las tres comidas durante varios días consecutivos, anotando siempre los registros.

Las principales indicaciones de la AMPA son:

  1. Diagnóstico de la HBB o HTA clínica aislada.
  2. Identificación del FBB.
  3. Control de la respuesta terapéutica, especialmente en el caso de HTA resistente (pacientes con PA ³ 140/90 a pesar del tratamiento con tres fármacos antihipertensivos a dosis plenas, siendo uno de ellos un diurético.
  4. HTA pseudorresistente (mal control de la PAC, con cifras de PA normales en el domicilio y sin afectación orgánica) para evitar el sobretratamiento.
  5. Ensayos clínicos y observancia terapéutica.

La AMPA ha demostrado un mayor valor predictivo en la mortalidad que la medición de la PA en el cribado de la población general. Los valores de normalidad se establecen en cifras inferiores a 130/80 mm de Hg. y se diagnostica la HTA con los superiores a 135/85 mm de Hg.

Entre los inconvenientes de la AMPA se encuentran la necesidad de efectuar entrenamiento adecuado a los pacientes y a sus familiares, el uso de aparatos no validados, pacientes no susceptibles a la técnica, posibilidad de tomar decisiones terapéuticas por el propio paciente y ausencia de datos de referencia de normalidad en la población general.

cuadrop.jpg (1823 bytes) Conclusiones.-

La PAC ha sido la base para el conocimiento de la HTA y de sus consecuencias como factor de riesgo cardiovascular, sin embargo la AMPA cada vez se utiliza más en su diagnóstico y tratamiento.

Es esencial el empleo de aparatos validados por las sociedades científicas, aconsejándose los automáticos y semiautomáticos por su facilidad de uso y precisión.

Por el momento resulta imposible concluir que la HBB no se asocie con un aumento del riesgo cuando se compara a estos pacientes con los normotensos, recomendándose la observación prolongada y el control de los FRCV.

cuadrop.jpg (1823 bytes) Puntos clave.-

  • La HBB, también denominada HTA clínica aislada se define como la elevación reiterada de la PAC, en general ligera o moderada y sin signos de afectación orgánica, con normotensión por MAPA.
  • La medida de la PAC ha sido la base del conocimiento de la HTA y sus consecuencias como FRCV, sin embargo, la AMPA cada vez se usa más en su diagnóstico y tratamiento.
  • Deben utilizarse equipos validados por las sociedades científicas y seguir las mismas normas recomendadas para efectuar la PAC.
  • La AMPA tiene indicaciones diagnósticas (HBB), terapéuticas y se utiliza también en determinados ensayos clínicos. Su valor predictivo es mayor que el de la PAC.

Dr. Francisco Javier Alonso Moreno.

 

BIBLIOGRAFIA:
  • Alonso FJ, Divisón JA, García O, Lozano JV, Llisterri JL, Rodríguez G, en nombre del Grupo de Trabajo de Hipertensión Arterial de la Sociedad Española de Medicina Rural y Generalista (Grupo HTA–SEMERGEN). Importancia de la medición correcta de la presión arterial. Automedida y monitorización ambulatoria de la presión arterial en atención primaria. Madrid: Jarpyo Ediciones, S. A.; 1999.
  • Ministerio de Sanidad y Consumo / Asociación Sociedad Española de Hipertensión–Liga española para la Lucha contra la hipertensión arterial. Control de la Hipertensión Arterial en España 1996. Madrid: Idepsa; 1996.
  • Joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation and Treatment of High Blood Pressure. The Sixth Report of the Joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation and Treatment of High Blood Pressure. Arch Intern Med 1997; 157: 2413 – 2446.
  • 1999 World Health Organization–International Society of Hypertension. Guidelines for the Management of Hypertension–Guidelines Subcommittee. J Hipertens 1999; 17: 151-183.