Indice  |Información General  | Temario  | Boletín de inscripción | Area de Evaluación

AULA ACREDITADA
  
ACTIVIDAD ACREDITADA
POR LA COMISIÓN DE FORMACIÓN CONTINUADA
Sistema Nacional de Salud
Ministerio de Sanidad y Consumo
PROGRAMA ANUAL 2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA
  
Los médicos inscritos podrán alcanzar la acreditación del Programa.
La cumplimentación de los cuestionarios de evaluación para cada tema del Programa se hará por soporte electrónico. La evaluación de los cuestionarios-respuestas se llevará a cabo por una agencia independiente especializada.

Teléfono de atención a los médicos participantes: 91.749.95.13 (Srta. Emma Fernández).

 

Traumatología en atención primaria

Actitud diagnóstica ante la lumbalgia

Si la lumbalgia es de origen desconocido (90 por ciento de los casos y evolución espontánea hacia la curación), el papel del médico de AP será descartar una causa secundaria del dolor. Así, la edad inferior a 20 años o superior a 50 debe obligar a descartar una causa neoplásica o metabólica (osteoporosis u osteomalacia). Deberá prestarse especial interés ante la presencia de síndrome constitucional con mal estado general y pérdida de peso, sida, drogodependencia, causa traumática (buscaremos la existencia de lesiones óseas), dolor de ritmo inflamatorio, antecedentes de patología tumoral o de toma de corticoides, sintomatología radicular, síndrome de la cola de caballo y estenosis del canal. Los datos que nos puedan hacer pensar en estas patologías se tendrán que recoger a través de una anamnesis detallada.

Es importante observar la posición del enfermo buscando contracturas musculares, posiciones antiálgicas o desviaciones (shift lumbar orientativo de radiculopatía). Igualmente, la forma de moverse o desvestirse del enfermo puede revelar datos acerca de limitaciones de arco de movimiento.

En la exploración física el paciente tiene que indicar "a punta de dedo" la localización de su dolor detallando sus características y su posible irradiación.

Se palpan los pulsos y se descarta la presencia de una masa abdominal pulsátil (un aneurisma disecante de aorta puede provocar lumbalgia).

Después se han de explorar la sensibilidad, la fuerza muscular y los reflejos osteo tendinosos, intentando encontrar una posible radiculopatía.

Posteriormente se explora la amplitud articular de la columna en los tres ejes de movimiento (flexo/extensión, rotación derecha-izquierda, lateralización derecha-izquierda), buscando arcos dolorosos o limitaciones articulares, para luego proceder al estudio de la movilidad de la cadera antes de realizar las maniobras de Lassègue y Braggard. En la exploración de la cadera es importante buscar posibles contracturas del glúteo medio o bursitis tro-
cantérica (dolor agudo a la palpación de la estructura lesionada), que en muchas ocasiones simulan un dolor lumbar falsamente irradiado.

Una vez realizados cada uno de estos pasos, debemos llegar a un punto en el que o no se ha encontrado nada anormal salvo dolor y estamos ante un cuadro de lumbalgia inespecífica, o ha surgido la duda de una posible alteración específica. Para despejar esta duda, y sólo en este caso, se recurre a las pruebas complementarias.

Pruebas complementarias:

- Analítica: se pedirá VSG y hemograma si hay sospecha de un proceso inflamatorio, solicitando HLA B27 si se sospecha una espondilitis anquilosante.
- Radiología: la radiología no aporta información alguna en casos de lumbalgia inespecífica. Al contrario, puede crear temores en el paciente si se evidenciaran alteraciones concomitantes (artrosis con picos de loro anteriores, sacralización de la quinta vértebra lumbar, etc.) que no tienen trascendencia patológica. Una sola radiografía de columna lumbar equivale a 7 meses de radiación natural de base, por lo que las pruebas radiológicas de columna lumbar no se tienen que prescribir de forma rutinaria. Sólo se pedirán pruebas radiológicas (AP y lateral) si para descartar patología tumoral, infecciones, etc, si aparecen signos de alerta, si la lumbalgia no ha mejorado tras un periodo de 2 a 4 semanas.
- Resonancia Magnética: visualiza alteraciones de partes blandas como las hernias discales, infecciones, tumores y lesiones medulares.

Tratamiento
Si en la mayoría de los casos, la lumbalgia evoluciona espontáneamente hacia la curación ¿cuál es el papel del médico de AP? Dos son los objetivos del tratamiento:

1. Tratamiento del dolor. Las medidas que han demostrado beneficio son:

1.1 Actividad física: tras un reposo en cama de 2 días como máximo, el paciente debe intentar adecuar su actividad física a sus niveles de dolor. A los 7 días ya debe caminar o nadar durante periodos de unos 5 minutos, los cuales se aumentarán progresivamente hasta lograr 20 minutos 3 veces por semana. La mayoría puede realizar ejercicios aeróbicos que produzcan el mínimo de sobrecarga lumbar en los primeros 15 días. Debe saberse que los ejercicios específicos de la espalda son efectivos en las lumbalgias crónicas, pero no han demostrado serlo en los casos agudos. Igualmente, se realizarán ejercicios de potenciación de la musculatura abdominal (los músculos abdominales soportan el tronco al igual que los músculos dorsales) y se impartirán consejos de backschool, ya que disminuyen la incidencia de recaídas.

1.2 Fármacos: AINE, paracetamol con o sin codeína, y relajantes musculares son los más utilizados en el proceso agudo.
Para finalizar, deben conocerse algunas medidas que no han demostrado beneficio, aunque pueden dar confianza al paciente e incitarle a realizar actividades físicas, como son: crio o termoterapia, láser, biofeedback, inyecciones interapofisarias, ultrasonidos, TENS, masajes, acupuntura, infiltraciones de puntos dolorosos, corsés o fajas lumbares, y las alzas en el calzado si la dismetría es inferior a 2 cm.

Por último, algunas medidas son perjudiciales, como el reposo prolongado, los corsés de escayolas, y el uso de colchicina y corticoides.

2. Evitar la cronificación del dolor.
El 90 por ciento de las lumbalgias están curadas al mes. Sin embargo, se ha observado que si un paciente lleva más de 6 meses con incapacidad laboral, su probabilidad de volver al trabajo es del 50 por ciento, y si lleva ya un año su probabilidad es del 20 por ciento.



Evitar la cronificación es el objetivo fundamental del tratamiento y la cronificación depende más de factores psicológicos que biomecánicos. Debe darse al paciente la seguridad de que no padece ninguna enfermedad subyacente y que su recuperación será más o menos rápida. Hay que disociar lumbalgia de hernia lumbar (la famosa "ciática") y alejarse lo más posible de la creencia que sólo la cirugía logrará solucionar el problema. Tenemos que convencer al paciente que la lumbalgia no es una patología progresiva e irreversible que le llevará a la incapacidad física, impulsándole a realizar una actividad física lo mas activa posible dentro de la tolerancia a su dolor, y sobre todo rechazar la idea de que el reposo absoluto es el mejor tratamiento: el reposo en cama debe ser lo mas breve posible y durar menos de 2 días.

El riesgo de cronificación de la lumbalgia se puede reducir:

- No recurriendo en exceso a pruebas complementarias.
- Evitando la sobreprotección física del paciente que le aboca a la inactividad física.
- Dando consejos acerca de higiene postural y cuidados a la hora de realizar esfuerzos.
- Extremando nuestra atención a los aspectos psicológicos del paciente: buscando altos niveles de distress, confusiones acerca de su dolor y de sus implicaciones, y evitación de actividades que el paciente asocia a empeoramiento del dolor.
- No usando un lenguaje técnico cargado de contenido emocional (hernia, degeneración, artrosis, etc).
- No emitiendo diagnósticos radiológicos que no se correlacionan con la exploración física del paciente.






© Copyright EL MEDICO INTERACTIVO - Capitán Haya, 60 28020 Madrid (España)
elmedico@medynet.com