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AULA ACREDITADA
  
ACTIVIDAD ACREDITADA
POR LA COMISIÓN DE FORMACIÓN CONTINUADA
Sistema Nacional de Salud
Ministerio de Sanidad y Consumo
PROGRAMA ANUAL 2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA
  
Los médicos inscritos podrán alcanzar la acreditación del Programa.
La cumplimentación de los cuestionarios de evaluación para cada tema del Programa se hará por soporte electrónico. La evaluación de los cuestionarios-respuestas se llevará a cabo por una agencia independiente especializada.

Teléfono de atención a los médicos participantes: 91.749.95.13 (Srta. Emma Fernández).

 

Traumatología en atención primaria

Férulas de inmovilización


Es una ortesis temporal que sirve para enderezar o inmovilizar una articulación de una forma relativamente rígida, mayor que un vendaje pero menor que un yeso cerrado. Son mas ligeras que los yesos cerrados, y al ponerse solo en la parte dorsal del miembro lesionado el riesgo de compresión neurovascular es menor.

Clásicamente son de yeso, aunque en la actualidad se utilizan dispositivos de plástico con velcro que permiten un mejor control de la evolución del edema o de lesiones cutáneas o de posibles alteraciones neurovasculares. Asimismo, facilitan la higiene del paciente o la aplicación de crioterapia o alguna otra forma de fisioterapia.

Indicaciones:
- Inmovilizar fracturas o luxaciones.
- Corrección de deformidades o contracturas.
- Mantener la corrección quirúrgica.
- Estabilizar una articulación tras una lesión neurológica.
- La más importante en AP: inmovilizar lesiones ligamentosas y esguinces.

Colocación
Se inmovilizará el menor número de articulaciones posibles, con objeto de disminuir la atrofia muscular y la anquilosis articular. Así, al colocar una férula en tobillo o muñeca se dejarán siempre los dedos libres de inmovilización, para así permitir al paciente el uso limitado de su mano. Se seguirán los siguientes pasos:

1º) Tras limpiar la piel de la zona que se va a inmovilizar, se pone la articulación en posición funcional, se protegen las eminencias óseas con tiras de protección y se venda el miembro con venda de almohadillado tipo softban.
2º) Se escoge el ancho de la venda de escayola sabiendo que tendrá que cubrir la mitad de la circunferencia de la zona a inmovilizar.
3º) Se desenrollan las vendas de escayola presentándolas a la zona a inmovilizar con objeto de que se adapten a la longitud de la extremidad. Como norma general se suelen utilizar 6 ó 7 capas de venda de escayola para que la férula tenga fuerza suficiente. Si se aumenta el número de vueltas se aumentará la fuerza de la férula, pero también aumenta el peso y la consiguiente dificultad de desplazamiento para el paciente.
4º) Se sumergen las vendas de escayola en agua templada (a mayor temperatura del agua, mayor rapidez de fraguado de la escayola) y se colocan en la parte dorsal de la extremidad a modo de una gran tira paralela al eje mayor de la extremidad.
5º) Se sujeta la tira de escayola con la ayuda de un vendaje elástico enrollado en torno a la extremidad. No se aplicará presión alguna al vendaje ya que solo la férula se encarga de inmovilizar la extremidad. El vendaje se debe iniciar en las porciones distales.
6º) Se doblan las extremidades distal y proximal de la férula con objeto de dejar bordes romos y posibilitar la movilidad completa de los dedos. En el caso de la férula de antebrazo, frecuentemente utilizada en AP, la flexión de la articulación metacarpofalángica debe conseguir 90º de arco de movimiento y lograr una oposición completa del primer dedo con el quinto. Hasta que se produzca el fraguado final del yeso, el médico debe de mantener la articulación en posición funcional.

Todo el proceso de colocación de la férula suele ser bastante engorroso y sucio, ya que el yeso gotea y "riega" gran parte de la sala de escayolas, ropa del paciente y del médico, por lo que se aconseja protegerse con anterioridad.
Se instruirá al paciente (con copia escrita) acerca de:

- Vigilancia de los signos de alarma de compresión neurovascular: frialdad de los dedos, retraso en el relleno capilar del lecho ungueal, parestesias acras, dolores que no disminuyen a pesar de la inmovilización o medicación y cianosis distal.
- Levantar la zona inmovilizada por encima del nivel de corazón durante las primeras 48-72 horas.
- Movilizar los extremos libres de la férula, principalmente los dedos, para combatir la estasis venosa. Movilizar las articulaciones libres para disminuir el grado de anquilosis articular y atrofia muscular.
- No ejercer presión sobre la férula hasta que no se complete el proceso de secado a las 48 horas de su colocación.
Se recomienda revisión del paciente a los 5 días para control de la integridad de la férula y de los signos neurovasculares. Si aparecen grietas pequeñas en la férula basta con aplicar una vendas de escayola de refuerzo por la zona agrietada.

La retirada de la férula se efectuará a las dos ó tres semanas dependiendo de la lesión. Primero se retirará la venda elástica desenrollándola con cierto esfuerzo. Posteriormente se corta el almohadillado protector con las tijeras de pico de pato y se desliza suavemente la férula.

Frecuentemente la zona lesionada aparece con un importante hematoma, que suele asustar al paciente, por lo que se aconseja anunciárselo antes de que lo vea.

Se explora la articulación buscando puntos dolorosos, valorando de forma activa y pasiva los arcos de movilidad y se evalúa la potencia de todos los grupos musculares.

Si valoramos que la lesión precisa aún de inmovilización, se puede seguir con un vendaje funcional. Por el contrario, si la evolución es adecuada se instruirá al paciente en la ejecución de ejercicios.

En esta última fase del tratamiento se llega a uno de los puntos de quizás mayor importancia de todo el proceso: enseñar al paciente una serie de ejercicios. Estos tienen dos objetivos:

- Recuperar la función normal de la articulación.
- Fortalecer la articulación para prevenir nuevas lesiones
La mera entrega al paciente de unas "tablas de ejercicios" suele tener un resultado pobre, por lo que se aconseja seguir estas cuatro fases de enseñanza:

1º) El médico explica verbalmente al paciente los ejercicios y los objetivos que persiguen.
2º) El médico realiza los ejer-
cicios delante del paciente.
3º) El paciente enseña al médico como realiza estos ejercicios.
4º) El médico corrige los errores cometidos por el paciente en la realización de los ejercicios.

Se cita al paciente para revisión a los 7 días, comprobando la evolución normal del balance articular, de la fuerza muscular y del patrón de marcha (en caso de esguinces de tobillo), revisando de paso la ejecución de la tabla de ejercicios.







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