ORL
en Atención Primaria
Patología
laríngea laringitis aguda-epiglotitis y laringotraqueitis
INTRODUCCIóN
La
Histo-Fisiología Laríngea es fundamental para comprender mejor los
procesos inflamatorios de la laringe y explicar la reacción inflamatoria
de sus tejidos. Las funciones laríngeas vienen representadas porque la
laringe es un órgano "esfinteriano" que se encarga de proteger
las vías respiratorias más inferiores y, a la inversa, la protección
de las superiores ante la agresión traqueo-bronquial.


Cualquier
alteración de los esfínteres se traducirá en la disfunción
de los mismos, con los síntomas fundamentales de la patología laríngea:
-
Disfunción fonatoria.-disfonía.
- Disfunción respiratoria.-disneas
laríngeas (estridor, tiraje, cornaje).
- Disfunción deglutoria.-Disfagia-Odinofagia.
-
Disfunción Protectora.-Tos y Expectoración.
Podemos definir
las laringitis como la Inflamación de la mucosa de la laringe y/ó
del esqueleto de la misma (cuerdas vocales, bandas o falsas cuerdas, epiglotis
y aritenoides). Suele cursar con afección de las cuerdas vocales (corditis).
ETIOPATOGENIA
Y CLASIFICACIóN
El plano comprendido entre los bordes superior
e inferior de las cuerdas vocales recibe el nombre de plano glótico. La
"glotis" es el espacio aéreo situado entre ambas cuerdas vocales.
El plano de las cuerdas vocales es un plano "mudo" en lo que al drenaje
linfático se refiere; este hecho tiene una capital importancia en la difusión
local del cáncer de laringe.
En la actualidad se admite la "función
de freno" que la laringe realiza al ascenso ó descenso de las infecciones.
En éste sentido podemos considerar que la inmensa mayoría de las
laringitis agudas van acompañando a otras enfermedades generales, y que
se trata de un síntoma más de otros procesos infecciosos y generales.
Podríamos entender entonces las laringitis como entidad única e
independiente ó por el contrario como una entidad acompañante; un
síntoma más de un cuadro general.
CLASIFICACIóN
DE LAS LARINGITIS
- Según su forma de presentación, evolución
y anatomía patológica pueden ser laringitis agudas y crónicas.
-
Según su agente etiológico: laringitis víricas, bacterianas,
alérgicas o también laringitis de las enfermedades infecciosas.
-
Según la edad del paciente: laringitis infantiles y del adulto.
- Según
su cuadro de afectación respiratoria pueden ser: laringitis obstructivas
(sofocantes) y laringitis no obstructivas (no sofocantes).
- Según su
procedencia anatómica se clasifican en: laringitis ascendentes (secundarias
a infecciones traqueo-bronquiales) y laringitis descendentes (secundarias a procesos
rino-faríngeos).
- Una forma especial de laringitis hipertrófica
es el edema de Reinke, caracterizado por la aparición de un edema importante
de la mucosa que recubre ambas cuerdas vocales.
Describiremos las formas
laríngeas más frecuentes:

LARINGITIS
AGUDA CATARRAL
El origen de las laringitis agudas es casi siempre infeccioso.
Aparece en el curso de un proceso catarral, donde se asocian diferentes tipos
de microorganismos, rino-faríngeo vírico en el niño o infecciones
bacterianas de rinosinusitis. El niño padece con frecuencia procesos agudos
de adenoiditis con reacción inflamatoria de la mucosa nasal, sinusal y
laríngea, producido por el Streptococo hemolítico tipo A. En el
adulto es en la época de epidemia gripal o en el transcurso de un proceso
rino-sinusal o naso-faríngeo agudo. El medio ambiente es un factor desencadenante
-descenso de temperatura y humedad ambiente- y en el adulto el abuso del tabaco
y alcohol pueden ser causas coadyuvantes.

Etiología
La
laringitis suele ser de causa viral. No obstante, cuando la ronquera persiste
más allá de los pocos días característicos, deberá
considerarse la posibilidad de una invasión bacteriana secundaria por patógenos
respiratorios, esencialmente Moraxella catarrhalis y Haemophilus influenzae (ver
Tabla VIII).
Clínica
A
lo largo de una adenoiditis o amigdalitis con síntomas catarrales de 3
a 5 días de evolución aparece, un cuadro laríngeo con: tos,
carraspeo, picor de garganta, disfonía y ligera disnea laríngea,
acompañado de hipertermia. Normalmente se trata de una laringitis aguda
infantil no obstructiva, no sofocante, simple o benigna.
Diagnóstico
y Exploración
El diagnóstico de laringitis es clínico
y se confirme mediante Laringoscopia Indirecta. A la exploración se aprecia
una laringe enrojecida, tanto a nivel glótico como supraglótico.
Evolución
Las laringitis catarrales suelen remitir en 5 ó 6 días,
desapareciendo los síntomas por éste orden: en primer lugar la disfonía
y luego la tos. Si esto no ocurre aparece de forma brusca y principalmente por
la noche, la triada característica del CRUP: Tos perruna, afonía
y estridor de predominio inspiratorio.
La gravedad de esta patología
está en proporción directa con la edad de los pacientes; cuanto
más temprana sea la edad, mayor riesgo de complicaciones existe y éstas
son mucho más graves. En el caso de las laringitis agudas infantiles su
gravedad puede ser más acusada que en el adulto por las propias peculiaridades
anatómicas de la laringe infantil.
Tratamiento
Sintomático:
Ambiente húmedo con humidificadores, antihistamínicos, descongestivos
nasales, antitérmicos y analgésicos.
Es conveniente vigilar
al paciente pues puede complicarse y transformarse en laringitis sofocante u obstructiva.
Antibióticos
específicos si hay sobreinfección bacteriana.
En niños
con evolución grave: Hospitalización y observación.- Aerosolterapia,
corticoterapia y antibioterapia específica.