ORL
en Atención Primaria
Otitis
Se
define como la inflamación de la mucosa del oído externo o medio,
generalmente de causa infecciosa.
EXTERNAS
-
Circunscrita: forunculosis de los folículos pilosos del tercio externo
del CAE, habitualmente por Stafilococus aureus.
- Difusa: muy dolorosa, siendo
predominante en verano y la más frecuente de las otitis; suele acompañarse
de otorrea verdosa, por ser la pseudomona aureoginosa, el germen más frecuente.
-
Crónica: engrosamiento de la piel del CAE, a causa de la infección
e inflamación subagudas y persistentes, lo que suele provocar estenosis
de éste.
- Micótica (Otomicosis): muy asociada al abuso previo
de antibióticos,diabetes mellitus e inmunodepresión. El aspergillus
(80 por ciento) y la cándida (20 por ciento) son los agentes etiológicos.
-
Maligna: frecuente en ancianos diabéticos e inmunodeprimidos. El agente
etiológico es la pseudomona aureoginosa, llegando a afectar tejidos blandos,
cartílago y hueso; el signo patognomónico es la presentación
de un tejido de granulación activo a nivel del CAE (en la unión
de la porción cartilaginosa con la ósea).
- Eczematosa: su síntoma
más común es el prurito.
MEDIAS
-
Aguda: frecuente tras una infección de las vías respiratorias altas.
Se acompaña de otalgia intensa que cede tras aparecer otorrea purulenta,
así como de hipoacusia y sensación de plenitud ótica. Los
gérmenes más frecuentes son el Streptococus pneumoniae, Haemophilus
Influenzae y Moxarella Catarrhalis.
- Serosa: con la acumulación de
secreción transparente y acuosa que ocupa la caja timpánica; puede
no causar sintomatología. Es importante que ante una otitis serosa unilateral
en un adulto, descartemos la existencia de un carcinoma del cavum.
- Mucoide:
la secreción acom-
pañante suele ser más pegajosa, turbia,
espesa o semisólida; puede acompañarse de otalgia, pero su signo
fundamental es la hipoacusia de transmisión.
- Crónica: se acompaña
de perforación timpánica permanente, que afecta a todas las estructuras
medias del oído; ésta puede ser central o marginal, si esta última
se acompaña de otorrea intermitente fétida sin dolor, debemos pensar
en la presencia de un "colesteatoma".
Diagnóstico
Clínico:
Otalgia, otorrea, prurito, sensación de plenitud, hipoacusia leve.
Otoscópico:
otitis externas: las otoscopias suelen ser dolorosas, apreciándose por
norma general inflamación y edema del CAE, salvo en las otitis micóticas,
donde está ocupado por una membrana grisácea, en ocasiones con puntos
negros, amarillos o blancos (hifas).
En las otitis medias la otorrea es
muy manifiesta, llegando a provocar desdibujamiento de estructuras del CAE, en
ocasiones, perforaciones de la membrana timpánica o bien, en caso del "colesteatoma",
una masa blanquecina de aspecto descamativo, indolora.
Debemos proceder
asimismo a una exploración general y del cuello y en ocasiones será
preciso la realización de una audiometría (la timpanometría
sólo estaría indicada en las otitis serosas, seromucosas y tras
la resolución de las otitis medias agudas, sólo en caso de que persistieran
signos o síntomas de hipoacusia. En las otitis medias crónicas puede
ser preciso realizar una tomografía axial, para valorar el grado de afectación
de las estructuras.
Tratamiento
En
las otitis externas tratamiento tópico local con gotas de ciprofloxacino
o con asociación de corticoides con gentamicina, en caso de las otitis
externas difusas; con cloxacilina, en las otitis circunscritas; en las micóticas
debemos acidificar previamente el CAE, con alcohol boricado y después instilar
un antimicótico (siempre que no haya afectación de las estructuras
adyacentes, o del estado general); en las eczematosas debemos tratar la enfermedad
dermatológica.
En las otitis medias se suministrarán Antibióticos
por vía general (la amoxicilina es de primera elección), descongestionantes
nasales y antihistamínicos. En algunos casos será necesario realizar
drenaje de las secreciones con posterior implantación de tubos de ventilación
transtimpánicos. En las otitis crónicas, debemos proceder a timpanoplastia.
Complicaciones
Si bien
las otitis externas, suelen tener una evolución benigna, se ha de tener
especial cuidado si el proceso clínico presenta una evolución tórpida
en un paciente diabético o inmunodeprimido, ya que pudieran degenerar en
una condritis, parotiditis o una otitis externas necrosante con osteomielitis
en la base del cráneo y evidente grave peligro para la vida del paciente.
Las
otitis medias, suelen presentar hipoacusia de transmisión, pero la persistencia
de ésta, tras la curación del proceso inicial,debe hacernos pensar
en una afectación neurosensorial o un posible proceso adhesivo residual,
e incluso la persistencia de perforaciones, que suele ser la complicación
más habitual. Las mastoiditis y parálisis facial son otras complicaciones
de las otitis medias. Otras complicaciones: vértigo, meningitis, abscesos
extradurales.