GARANTÍA
DE CALIDAD EN ATENCIÓN PRIMARIA
PERSPECTIVA
HITÓRICA
Los orígenes de la calidad,
como ya se ha anticipado, se remontan a tiempos muy lejanos, de forma que ya en
la antigua Mesopotamia, en el Código de Hamurabi, se recogían sanciones
para los responsables de la construcción defectuosa de casas. La necesidad
de medir la calidad de cualquier producto resultante de un proceso comienza en
el "sector industrial" de finales del siglo XIX y principios del XX,
destacando autores como Deming, Juran e Ishikawa.
En el campo de la Sanidad,
los primeros logros en cuanto a evaluación y mejora de la calidad se deben
a profesionales preocupados por los resultados en la atención a sus pacientes,
entre los que destacan, por ejemplo, Florence Nightingale y sus estudios sobre
la mejora en las estadísticas de mortalidad de los pacientes ingresados
en su hospital durante la guerra de Crimea tras los avances realizados en la higiene,
la dieta, los cuidados y las condiciones sanitarias generales de los pacientes.
Posteriormente, ante la necesidad de medir los resultados de los procesos realizados,
se adaptaron métodos del sector industrial, donde existía un desarrollo
metodológico más intenso y fecundo, generalmente motivado por la
consecución de una mayor productividad.
En los años 80 del
pasado siglo XX, y concretamente en España, debido al desarrollo del nuevo
modelo de AP, se realizan importantes avances en la Garantía de la Calidad.
Siguiendo las aportaciones de Donabedian y Palmer se pasa de los estudios de proceso,
centrados en el trabajo de los profesionales, a la evaluación de la calidad
en la prestación de servicios, incluyendo la opinión de los propios
pacientes sobre el servicio recibido.
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