GARANTÍA
DE CALIDAD EN ATENCIÓN PRIMARIA
INTRODUCCIÓN
Al
hablar de "calidad" nos encontramos ante un concepto en continua evolución,
que ha ido matizándose y enriqueciéndose con el desarrollo industrial
y social de cada época, y que sin duda, continuará haciéndolo
en paralelo al mismo. En general, podemos decir que algo es de calidad si sirve
para lo que está previsto que sirva.
En los últimos años,
en España, se ha despertado un gran interés por la gestión
de la calidad, aunque como veremos más adelante, este no es un área
de estudio novedoso. La mayor parte de su desarrollo se produce no en el ámbito
sanitario, sino en los ambientes industriales y tecnológicos. En estos
hechos confluyen cuatro intereses legítimos:
- Para el cliente o
población receptora de los servicios. El usuario cada vez está mejor
informado y posee también un mayor nivel de exigencia. Por ello es fundamental
la satisfacción de los clientes y la adecuación de los servicios
prestados a sus necesidades.
- Para los gestores. Está fundamentado
esencialmente en obtener una mayor calidad a un menor coste.
- Para los
profesionales de la salud. Aquí el interés es multidimensional,
pues además de ayudar a los profesionales sanitarios a buscar las soluciones
más adecuadas a los problemas de salud de la población, se convierte
en una dimensión ética, como respuesta a la confianza que los pacientes
han depositado en ellos. Además ayuda a mantener el compromiso científico
y la competencia de su ejercicio profesional.
- Interés social y
legal. Se debe garantizar que a todos y cada uno de los individuos de una sociedad
se les asista según unos criterios de calidad, que están basados
en los conocimientos científicos contemporáneos. Por otro lado,
existen leyes que rigen las actividades de evaluación y acreditación
de los servicios sanitarios.
Nuestra labor como profesionales de la Atención
Primaria (AP), no sólo consiste en tratar de desempeñar una actividad
clínico-asistencial, preventiva, promotora de la salud, investigadora y
docente, de la mejor manera que sepamos y podamos, sino que debemos tener unas
herramientas que nos permitan objetivar si lo que llevamos a cabo lo hacemos bien
o podemos hacerlo mejor, de una manera más eficiente y con mayor calidad.
Por
todo ello, el objetivo de la garantía de calidad en AP, como su nombre
indica, es garantizar una calidad óptima en la atención sanitaria
prestada a los usuarios, constituyendo, además, una herramienta útil
que puede ayudar a los profesionales en la búsqueda de la solución
más adecuada a los problemas de salud de la población.
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