Crisis renoureteral
Composición
de los cálculos renales

Los cálculos
renales son estructuras cristalinas (Tabla III) incluidas en una matriz
orgánica que se forman en las papilas renales. Paulatinamente
van creciendo hasta que se rompen y sus fragmentos pasan al sistema
excretor.
El 70 por ciento de los cálculos presentan una porción
cristalina constituida por sales de calcio. La más frecuente
es la de oxalato cálcico, formada a partir del ácido dicarboxílico,
producto que es eliminado por orina. Otros cálculos están
formados por fosfato cálcico, entre ellos la brushita (fosfato
monohidrógeno combinado con calcio) y la hidroxiapatita (iones
fosfato, hidroxilo y calcio). Con excepción de volúmenes
de orina muy superiores a los normales, las sales de calcio eliminadas
por la orina se encuentran saturadas por ella.
Los cálculos de ácido úrico representan el 5 por
ciento. El pH urinario constituye el factor determinante de la cristalización
del ácido úrico, que ocurre cuando éste es inferior
a 5,35 (constante de disociación del ácido úrico).
La litiasis de cistina representa menos del 1 por ciento del total y
se produce cuando existe un exceso de excreción urinaria de este
aminoácido.
Los cálculos de estruvita se dan en el 20 por ciento de todas
las litiasis. Son cristales de amonio, fosfato e iones magnesio. Únicamente
se forman en presencia de bacterias poseedoras de ureasa, que es capaz
de hidrolizar la urea formando amoniaco, que pasa a amonio captando
protones reaccionando con el fosfato y magnesio urinario formando la
estruvita.
El núcleo es el componente orgánico del cálculo
y está formado por una mucoproteína formada por proteínas
en el 60 por ciento e hidratos de carbono en el 20 por ciento. El resto
está formado por agua y componentes macromoleculares como la
proteína de Tamm-Horsfall y la sustancia A. El componente orgánico
del cálculo se denomina núcleo y se dispone en forma de
láminas concéntricas con estriaciones radiales.
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