Hiperplasia
benigna de próstata: manejo y abordaje por el médico de A.P.
Diagnóstico
diferencial

Existe una serie
de situaciones patológicas que sintomáticamente pueden
ser parecidas a la HBP (Tabla X). Mediante una anamnesis detallada,
una exploración física que incluya el tacto rectal y la
realización de las pruebas complementarias antes comentadas,
se puede efectuar el diagnóstico diferencial en Atención
Primaria. Las patologías en las que siempre debemos realizar
un diagnóstico diferencial son (Tabla X):
- Carcinoma de próstata. El 80 por ciento de los cánceres
de próstata suelen afectar la zona periférica. El tacto
rectal, la determinación del PSA y la clínica generalmente
más tórpida permiten su diagnóstico diferencial.
La realización de una ecografía transrectal permite visualizar
la próstata posterior y las vesículas seminales si están
afectadas. Debe recordarse que el cáncer de próstata puede
presentarse junto a la HBP.
- Prostatitis. Es la infección del tracto urinario más
incidente en varones entre la 2ª y 4ª décadas de la
vida. Se define como la inflamación y/o infección de la
glándula prostática y puede coexistir en pacientes con
HBP. En autopsias se encuentra un 6,3 por ciento de prostatitis con
diagnóstico histológico. En ocasiones, se observan alteraciones
ecográficas (granulomas, calcificaciones) y elevación
del PSA, debiéndose hacer un diagnóstico diferencial.
En un 10 por ciento su etiología es bacteriana (generalmente
Gram negativos) y en el 90 por ciento no bacteriana. Si la clínica
es aguda se manifiesta con fiebre, malestar general, síntomas
urinarios irritativos y el tacto rectal resulta muy doloroso, no debiéndose
realizar por riesgo de bacteriemia.
En las prostatitis crónicas los síntomas serán
también predominantemente irritativos y el tacto rectal será
variable, desde molesto a normal, palpándose pequeñas
induraciones. En la ecografía reno-vésico-prostática
se aprecian calcificaciones, y en el sedimento urinario suele existir
aumento de leucocitos (más de 10 por campo). El tratamiento debe
llevarse a cabo con antibióticos en períodos de unas 6
semanas, y si el PSA estaba aumentado debe valorarse de nuevo postratamiento.
- Estenosis de uretra. Suele manifestarse con sintomatología
obstructiva, y es la causa más frecuente de obstrucción
infravesical en varones jóvenes. Suelen existir antecedentes
de traumatismos previos e infecciones del área urogenital (orquiepididimitis,
orquitis). El estudio con uretrografia retrograda y perfil uretral cuantificará
el grado de estenosis. Su control debe realizarse conjuntamente con
el urólogo.
- Carcinoma vesical. Sintomáticamente, el carcinoma vesical suele
manifestarse con síntomas irritativos, muchas veces acompañados
de micro o macro hematuria, en varones fumadores de 60 o más
años. Toda hematuria aún sin sintomatología debe
ser estudiada. Si afecta el tumor vesical a la zona yuxta-cervical puede
cursar con clínica obstructiva. La ecografía reno-vésico-prostática,
el estudio citológico y la cistoscopia permiten su diagnóstico
diferencial. El carcinoma vesical in situ tiene un buen pronóstico
de supervivencia siendo en muchas ocasiones un hallazgo casual.
- Litiasis urinaria. Los cálculos ureterales yuxtavesicales pueden
manifestarse con sintomatología irritativa. La valoración
de los antecedentes de cólico nefrítico, el dolor en flanco,
la realización de una radiografía de abdomen y/o ecografía,
en la mayoría de las ocasiones permite su diagnóstico.
No es infrecuente la presencia de hematuria, que siempre requiere un
estudio. La realización de la uretrografía endovenosa
permite visualizar la repercusión en la función del tracto
urinario. Algunos autores indican que la impactación de un cálculo
en la unión uretro-vesical, si existen manifestaciones de clínica
obstructiva, es una urgencia urológica.
- Vejiga neurógena. Engloba todas las alteraciones miccionales
ocasionadas por afectación del sistema nervioso. La clínica
dependerá de la patología que la genera y de la zona afectada,
pudiéndose manifestar con síntomas irritativos por hiperreflexia
del detrusor y obstructivos por atonía del detrusor. Pueden ser
causas de vejiga neurógena la enfermedad vascular cerebral, neuropatía
diabética, los traumatismos medulares y craneales, la hernia
discal y estenosis del canal, el meningocele y mielomeningocele, los
tumores cerebrales y medulares, la esclerosis múltiple, la esclerosis
lateral amiotrófica y la siringomielia.
En estos enfermos está indicada la derivación al urólogo
para realizar un estudio urodinámico de presión-flujo
y una cistomanometria, con estudio electromiográfico del esfínter.
- Cistitis. La infección y/o inflamación vesical suele
manifestarse con clínica irritativa, que puede acompañar
a la HBP. En el sedimento urinario suelen apreciarse leucocitos y habitualmente
nitritos, y está indicado realizar un urocultivo y ecografaía
reno-vésico-prostática.
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