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PROGRAMA ANUAL
2002-2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

 

 

  

Hiperplasia benigna de próstata: manejo y abordaje por el médico de A.P.

Etiología

La etiología de la HBP es múltiple no es única (Tabla II).



En su origen se encuentran implicados diferentes factores que pueden ser causantes de HBP, pero que aisladamente no tienen la suficiente entidad para generar la patología, siendo necesarias una serie de circunstancias favorecedoras para que ejerzan su potencial nosologico (fibroblastos, proteínas).
En la génesis de la HBP se han descrito diversas sustancias que en algunas ocasiones no se puede demostrar su participación activa pero si que se puede afirmar que son necesarias para su desarrollo (testosterona, estrógenos).

Algunos autores propugnan que la condición necesaria es la presencia de testículos funcionantes y una edad superior a 50 años. Lo que si que se ha comprobado es que, para que exista HBP, se requieren testes funcionantes, con producción de andrógenos "testosterona" por las células de Leidyg, y la existencia en la célula prostática de 5-a-reductasa, enzima que transforma la Testosterona en Dihidrotestosterona (DHT), metabolito activo.

La DHT es imprescindible para el desarrollo de la próstata. Ya en su periodo embrionario, sin DHT, no se desarrolla la glándula, aunque los niveles de Testosterona estén dentro de la normalidad y exista un desarrollo conservado de las características masculinas y de la espermatogenesis, como ocurre en el seudohermafroditismo primario, en el que existe una ausencia de 5-a-reductasa, y los individuos presentan una próstata vestigial, conservando indemnes el resto de las características masculinas y no afectándose la reproducción. Igualmente, en personas anorquictomizados antes de la edad adulta se observa una involución en su próstata con ausencia de patología a este nivel.

Como vemos la presencia de testículos funcionantes es una condición necesaria pero no suficiente, pudiéndose afirmar lo mismo de la edad. Aunque la HBP histológicamente puede aparecer en varones de 40 años, clínicamente se suele manifestar a partir de los 60 años, de aquí que algunos autores propugnen a la edad como un factor en la génesis de la enfermedad. Con el envejecimiento se producen una serie de cambios morfológicos a nivel de la zona cervical de la vejiga en su unión con la uretra y la próstata, pudiendo comprimir ésta a partir del lóbulo medio elevando la zona cervical, variando su eje y favoreciendo la obstrucción. Igualmente, con la edad se produce una elevación en el nivel de estrógenos circulantes, disminuyendo los niveles plasmáticos de testosterona, aunque a nivel prostático se mantienen estables y se conserven los receptores androgénicos.

Sólo el 2 por ciento de la testosterona se encuentra libre y activa, siendo esta fracción libre la única con capacidad para penetrar en la célula prostática. Con la edad, el nivel de producción de testosterona por las células de Leydig disminuye, al bajar la respuesta ante el estímulo de la LH hipofisiaria, y aumenta ligeramente el nivel de estrógenos. Se produce una alteración en el equilibrio de estrógenos y testosterona, favorable a los primeros. Con la edad, también en el varón se produce un aumento de estrógenos por acción de la enzima "aromatasa", que transforma la androstendiona producida por las células suprarrenales y la testosterona producida en los testículos, en estrona y estradiol. A nivel de la próstata, la células del estroma presentan receptores estrogénicos y androgénicos, mientras que las células epiteliales sólo presentan receptores androgénicos (la zona de transición y periuretral son ricas en estroma y a su nivel se produce una alta conversión de testosterona en estrógeno por vía de la aromatasa).

Los estrógenos inhiben la muerte celular prostática en presencia de andrógenos y se cree que a su vez estimularían los receptores androgénicos del epitelio glandular. De hecho, una vía demostrada de tratamiento de la HBP en animales y humanos es la de los inhibidores de la aromatasa.

Además de los factores hormonales en la génesis de la HBP, se han descrito otros factores posiblemente relacionados en su etiología:

- Factores genéticos. La HBP aparece con más frecuencia en familiares de primer orden. Sobre todo en próstatas de gran tamaño que requieren un tratamiento quirúrgico y aparecen en edades relativamente más jóvenes (antes de los 60 años).
- Factores dietéticos. El consumo de vegetales ricos en carotenos y fitoestrógenos podrían tener una acción protectora a la HBP, como ocurre en los países asiáticos, cuya prevalencia sintomática es menor sin diferencia en la histológica. También se sugiere que podrían estar implicado el bajo nivel socioeconómico.
- Factores de raza. La HBP se observa más en negros americanos que en blancos americanos. Igualmente, es más prevalente en judíos y menos en los pueblos orientales.
- Tabaco. Algún autor propugna que los fumadores presentan menos HBP que los no fumadores, aunque otros autores indican que esta circunstancia puede estar debida a que posiblemente los fumadores fallezcan antes, no llegando a desarrollar la HBP.

- Hiperinsulinismo. Diferentes autores han relacionado la HBP con la obesidad, hipertensión y diabetes por separado. El investigador sueco Hammarsten propuso (European Urology 2002) que las situaciones metabólicas asociadas al hiperinsulinismo presentan un mayor agrandamiento de la glándula prostática a expensas no sólo de la zona de transición, que era la zona analizada en todos los estudios que encontraban una pobre relación, sino que existía un crecimiento significativo en el global de toda la glándula, observando que en los pacientes afectos de síndrome metabólico (obesidad, hiperglicemia, hipertrigliceridemia, hiperuricemia, hipertensión arterial), presentaban todos en común una mayor estimulación del simpático que produciría un aumento de la producción de receptores adrenérgicos de la próstata, aumentando su crecimiento. Esta teoría puede tener una cierta explicación si se analiza la acción de los inhibidores alfa adrenérgicos como tratamiento de la HBP y su acción beneficiosa en pacientes diabéticos, disminuyendo la resistencia a la insulina y mejorando su perfil lipidico. La insulina produce un efecto estimulador del hipotálamo a nivel del núcleo ventromedial que regula el sistema nervioso simpático, aumentando las catecolaminas, las cuales se sugiere que pueden ejercer un efecto trófico retardando el proceso apoptótico. Por ello, se sugiere como estrategia el control de estos factores de riesgo y medidas encaminadas a disminuir la hiperinsulinemia. A esta teoría le falta su confirmación con otros estudios, pudiendo ser una estrategia de trabajo desde la Atención Primaria.



Las teorías más aceptadas actualmente pueden observarse en la Tabla III, y se comentan más detalladamente a continuación:

- Hipótesis de la DHT. La DHT es el metabolito activo de la Testosterona, y es indispensable para el desarrollo normal de la próstata embrionaria. Para realizar su función dentro de la próstata la testosterona se transforma en DHT por medio de la enzima 5-a-reductasa. Con la edad aumenta el nivel de DHT intraprostático, estimulándose el crecimiento y la producción de células prostáticas. Aunque los estudios de Walsh en 1983 sugieren que es necesario un nivel crítico de DHT, no se han evidenciado grandes diferencias en pacientes con próstata normal.
- Teoría de la reactivación embrionaria. Se basa en la interacción estroma-epitelio, que en la próstata sana es de 2 a 1, y de 5 a 1 en la HBP. McNeal pensó que existía un mecanismo de reactivación del estroma por la aparición de nuevos clones celulares de origen embrionario, dando lugar a un aumento glandular y a la aparición de nódulos, que aparecen por gemación glandular en algunas zonas de la próstata, generando alvéolos nuevos.
- Teoría de las células primordiales. La próstata es un tejido auto renovable, en el que existe un equilibrio entre la proliferación y la muerte celular. Si se altera este equilibrio por un aumento de la proliferación y/o una disminución de la muerte celular por influjo de los andrógenos (estimulando la velocidad de proliferación y disminuyendo la muerte celular), se genera un aumento del tejido prostático. Según Colomel y colaboradores, la HBP se produce por un disbalance entre la proliferación y la apoptosis, debido a una proliferación estromal y epitelial que afecta más a las células de la capa basal, no variando el número de las células apoptóticas.
- Teoría de los factores de crecimiento. Los andrógenos regulan el crecimiento prostático controlando una serie de factores reguladores (estimu-
ladores e inhibidores). Los factores de crecimiento son polipéptidos que mediante receptores específicos regulan el crecimiento, la diferenciación y muerte celular.

Los factores que se han relacionado con la próstata son:

- Familia del factor de crecimiento epidérmico. Sus componentes más conocidos son el factor de crecimiento epidérmico (EGF), el factor de crecimiento y transformación alfa (TGFa). Este último se expresa más en la fase de desarrollo de la próstata, y ambos estimulan la proliferación del estroma y las células epiteliales. En tejidos con HBP, se ha podido aislar dos veces más EGF que TGFa.

- Familia del factor de crecimiento de fibroblastos. Los más representativos son el factor de crecimiento de fibroblastos básico (FGFb) y el de fibroblastos ácido (FGFa). El primero que se describió en la HBP fue el FGFb, que es un potente mitógeno para fibroblastos y el factor angiogénico más potente conocido. El FGFa se expresa más durante el desarrollo disminuyendo en la próstata adulta.

- Familia de factor de crecimiento transformante. Existen cinco isoformas del factor más representativo que es el b, detectándose en mamíferos el b1 y b2. Aunque las dos isoformas son muy parecidas en su secuencia de aminoácidos, el TGFb1 inhibe la proliferación del estroma y epitelio, induciendo la apoptosis y aumentando en la deprivación androgénica, y el TGFb2, al contrario que el anterior, estimula la proliferación del estroma y aumenta en la HBP.

En la próstata normal existe un equilibrio entre los factores estimuladores, EGF (factor de crecimiento epidérmico), FGFb (factor de crecimiento fibroblastico básico), FGFa (factor de crecimiento de fibroblastos ácido), TGFa (factor transformador de crecimiento alfa), TGFb2 y los factores inhibidores, del que el más representativo es el TGFb1. Muchos autores propugnan al FGFb como factor clave en la génesis de la HBP, basándose en la observación de situaciones de exposición a microtraumatismos del area uretral posterior (infecciones, etc.), que inducirían su síntesis.

Algunos tratamientos usados en HBP pueden tener su expresión sobre estos mecanismos de crecimiento por estimulación de fibroblastos, disminuyéndolos hasta niveles indetectables como ocurre con Finasteride. En próstatas tratadas con esta sustancia se ha observado que no existe FGFb, posiblemente por su acción antiandrogénica. Otras sustancias que posiblemente también actúan sobre los fibroblastos son la Flutamida y la Serenoa Repens, cuya acción igualmente es antiandrogénica.


 




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