Aula Acreditada:

Información General | Temario | Boletín de inscripción 


 
numero.gif (1368 bytes)


 

 

PROGRAMA ANUAL
2002-2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

 

 

  

 

Disfunción eréctil

Anatomía y fiiología de la erección

Para que se pueda producir la erección deben cumplirse una serie de condiciones:

- Tiene que existir un estado emocional, de relación interpersonal (si existe) y una actitud ante la sexualidad que no bloquee los mecanismos fisiológicos espontáneos que la producen y también una estimulación psicógena y reflexógena adecuada.

- La anatomía del pene no tiene que estar dañada, manteniendo su vascularización e inervación adecuadas.

- Los valores hormonales tienen que ser suficientes y tiene que existir un buen equilibrio metabólico.

El pene está formado por tres cilindros (dos cuerpos cavernosos y un cuerpo esponjoso) revestidos de una densa vaina fibrosa (fascia de Buck). Los cuerpos cavernosos están revestidos a su vez de un tejido fibroelástico (túnica albugínea). El cuerpo esponjoso contiene la uretra y está constituido de un tejido similar pero con una estructura más fina. El glande es una prolongación del cuerpo esponjoso.

Este tejido cavernoso se compone de múltiples espacios lacunares, que están interconectados y cubiertos de tejido endotelial con función secretora muy importante en el proceso de erección. Las travéculas forman las paredes de estos espacios lacunares y están compuestas por músculo liso y tejido fibroelástico (colágeno y elastina).

La erección es un fenómeno neurovascular. En su variante más común es producto de la activación del sistema nervioso central que integra estímulos psicogénicos (percepción, deseo, etc) y sensoriales (audiovisuales, olfativos, etc), que tienen control sobre la inervación simpática y parasimpática del pene. Los estímulos sensitivos peneanos periféricos también son importantes para mantener esta respuesta y para la activación de un arco reflejo que puede originar la erección en circunstancias adecuadas y ayudar a mantenerla mientras dura el contacto sexual. Los estímulos centrales son coordinados desde el área preóptica medial (APOM) y los núcleos paraventriculares del hipotálamo.

La erección es el resultado directo de una activación parasimpática que dilata las arterias cavernosas y helicinas del pene, y relaja el músculo liso travecular, permitiendo de este modo que se expandan los espacios lacunares y quede atrapada la sangre por la compresión de las vénulas contra la túnica albugínea en un proceso que recibe el nombre de mecanismo corporo-veno-oclusivo. Este proceso está mediado por la acetilcolina que estimula la producción de óxido nítrico por el endotelio de los espacios lacunares y probablemente por las terminaciones nerviosas no adrenergicas no colinérgicas (NANC). El efecto relajante del óxido nítrico esta mediado por la activación del enzima guanilato ciclasa y la consiguiente activación de la guanosina monofosfato cíclica (GMPc), que actuaría de segundo mensajero en este sistema. La GMPc es hidrolizada por la fosfodiesterasa cíclica (PDE) de tipo 5, enzima que es bloqueada por el sildenafilo.

La estimulación simpática provoca la contracción de la arterias helicinas y del músculo liso travecular produciendo la flacidez del pene. Eso significa que si el tono simpático es elevado puede comprometerse la erección. Esta acción parece estar mediada por la noradrenalina. La dopamina y la serotonina también parecen inhibir la erección.




 


|Sumario