Disfunción
eréctil
Definición
y generalidades
En 1993 el "National
Institute of Health (NIH) Conference" define la disfunción
eréctil (DE) como "la incapacidad para conseguir o mantener
una suficiente rigidez del pene que permita una relación sexual
satisfactoria". Esta definición se restringe a la capacidad
de la erección del pene y no incluye alteraciones del deseo sexual,
de la eyaculación o el orgasmo, aunque a veces puedan estar alteradas
secundariamente estas fases del ciclo de respuesta sexual.
El término impotencia sexual en sus orígenes englobaba
cualquier problema que impidiera el funcionamiento sexual y la reproducción
en un varón. Poco a poco y quizás por su visibilidad y
por lo que siempre ha tenido de símbolo de masculinidad en las
diferentes culturas, el término de impotencia se terminó
aplicando a la imposibilidad de la erección del pene.
Masters y Jhonson utilizaron todavía el término impotencia,
así como el consenso del NIH de 1993, aunque ya recomendaba que
se abandonara. Actualmente se considera que el término DE describe
mejor la naturaleza del problema y elimina los matices peyorativos,
así como los equívocos que puede producir la confusión
del significado del término en distintas orientaciones teóricas
(por ejemplo, en el psicoanálisis).
La definición de 1993 es prácticamente idéntica
a la de Masters y Jhonson. Otras definiciones tratan de concretar un
período temporal (3 meses) para catalogar el problema como un
diagnóstico.
Debe tenerse en cuenta que en nuestra cultura la noción de "potencia
sexual" ha estado muy ligada a un determinado modelo de masculinidad,
relacionado con determinados roles de género puestos en crisis
por los cambios que se produjeron en Occidente a lo largo de siglo XX,
y que fueron fundamentalmente impulsados por el movimiento feminista
y otros movimientos sociales. Esto hace que en el debate social a veces
puedan mezclarse aspectos ideológicos que conviene conocer para
poder interpretar los aspectos sociológicos de este problema.
Es importante que el médico sepa desvincular la erección
de aspectos simbólicos y trasmita a sus pacientes que ésta
forma parte importante de la sexualidad masculina y debe ser restaurada
si ello es posible y el varón lo demanda. Aunque si esto no es
así también es importante que haga ver que la sexualidad
es algo mucho más amplio que la erección y que el paciente
y su pareja, si existe, pueden disfrutar de una sexualidad satisfactoria,
en función de sus preferencias, aunque no se produzca erección.
Puntos clave
a tener en cuenta
- La disfunción eréctil se produce en el contexto de un
proceso multifactorial más amplio de disfunción sexual
masculina de gran complejidad, en el que participan diversos factores
orgánicos con superposición de importantes factores psicológicos
y conductuales.
- Es un problema que debe ser abordado de forma personalizada con un
enfoque integral y muchas veces interdisciplinariamente.
- Hay que tener muy en cuenta las percepciones y expectativas sociales
e individuales. El impacto de este problema dependerá en gran
medida de la dinámica de relación del individuo con su
pareja sexual y de las expectativas de ambos sobre el rendimiento final
del contacto sexual.
- Este es un problema de salud que puede afectar mucho a la calidad
de vida de los varones. En algunos casos se afecta de forma importante
la autoestima y pueden aparecer conflictos con la pareja sexual, miedo
al rechazo, depresión u otros trastornos emocionales. En definitiva
se produce una disminución de la calidad de vida. La OMS considera
a la DE como una enfermedad de clase III.
- Es muy importante la detección activa por parte del médico
en los pacientes con factores de riesgo. Muchas veces los pacientes
no consultan de forma explícita por vergüenza, porque piensan
que es un problema asociado a la edad, que no tiene solución
o porque perciben a sus médicos poco receptivos. También
los médicos son reticentes a preguntar por vergüenza, por
falta de formación o de tiempo. Es muy importante, por tanto,
la formación de los médicos, sobre todo de los médicos
de familia, en el manejo de este problema y el hacer campañas
de educación sanitaria en la población general para superar
el desconocimiento y la falsa información que todavía
existe en relación con este problema.
- En los últimos años se ha avanzado mucho en la comprensión
de los mecanismos fisiológicos ligados a la erección.
Asimismo se cuenta con tratamientos eficaces que pueden mejorar el problema
en la mayoría de los casos.
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