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PROGRAMA ANUAL
2002-2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

 

 

  

Disfunción eréctil

Definición y generalidades

En 1993 el "National Institute of Health (NIH) Conference" define la disfunción eréctil (DE) como "la incapacidad para conseguir o mantener una suficiente rigidez del pene que permita una relación sexual satisfactoria". Esta definición se restringe a la capacidad de la erección del pene y no incluye alteraciones del deseo sexual, de la eyaculación o el orgasmo, aunque a veces puedan estar alteradas secundariamente estas fases del ciclo de respuesta sexual.

El término impotencia sexual en sus orígenes englobaba cualquier problema que impidiera el funcionamiento sexual y la reproducción en un varón. Poco a poco y quizás por su visibilidad y por lo que siempre ha tenido de símbolo de masculinidad en las diferentes culturas, el término de impotencia se terminó aplicando a la imposibilidad de la erección del pene.

Masters y Jhonson utilizaron todavía el término impotencia, así como el consenso del NIH de 1993, aunque ya recomendaba que se abandonara. Actualmente se considera que el término DE describe mejor la naturaleza del problema y elimina los matices peyorativos, así como los equívocos que puede producir la confusión del significado del término en distintas orientaciones teóricas (por ejemplo, en el psicoanálisis).

La definición de 1993 es prácticamente idéntica a la de Masters y Jhonson. Otras definiciones tratan de concretar un período temporal (3 meses) para catalogar el problema como un diagnóstico.

Debe tenerse en cuenta que en nuestra cultura la noción de "potencia sexual" ha estado muy ligada a un determinado modelo de masculinidad, relacionado con determinados roles de género puestos en crisis por los cambios que se produjeron en Occidente a lo largo de siglo XX, y que fueron fundamentalmente impulsados por el movimiento feminista y otros movimientos sociales. Esto hace que en el debate social a veces puedan mezclarse aspectos ideológicos que conviene conocer para poder interpretar los aspectos sociológicos de este problema.

Es importante que el médico sepa desvincular la erección de aspectos simbólicos y trasmita a sus pacientes que ésta forma parte importante de la sexualidad masculina y debe ser restaurada si ello es posible y el varón lo demanda. Aunque si esto no es así también es importante que haga ver que la sexualidad es algo mucho más amplio que la erección y que el paciente y su pareja, si existe, pueden disfrutar de una sexualidad satisfactoria, en función de sus preferencias, aunque no se produzca erección.

Puntos clave a tener en cuenta
- La disfunción eréctil se produce en el contexto de un proceso multifactorial más amplio de disfunción sexual masculina de gran complejidad, en el que participan diversos factores orgánicos con superposición de importantes factores psicológicos y conductuales.

- Es un problema que debe ser abordado de forma personalizada con un enfoque integral y muchas veces interdisciplinariamente.

- Hay que tener muy en cuenta las percepciones y expectativas sociales e individuales. El impacto de este problema dependerá en gran medida de la dinámica de relación del individuo con su pareja sexual y de las expectativas de ambos sobre el rendimiento final del contacto sexual.

- Este es un problema de salud que puede afectar mucho a la calidad de vida de los varones. En algunos casos se afecta de forma importante la autoestima y pueden aparecer conflictos con la pareja sexual, miedo al rechazo, depresión u otros trastornos emocionales. En definitiva se produce una disminución de la calidad de vida. La OMS considera a la DE como una enfermedad de clase III.

- Es muy importante la detección activa por parte del médico en los pacientes con factores de riesgo. Muchas veces los pacientes no consultan de forma explícita por vergüenza, porque piensan que es un problema asociado a la edad, que no tiene solución o porque perciben a sus médicos poco receptivos. También los médicos son reticentes a preguntar por vergüenza, por falta de formación o de tiempo. Es muy importante, por tanto, la formación de los médicos, sobre todo de los médicos de familia, en el manejo de este problema y el hacer campañas de educación sanitaria en la población general para superar el desconocimiento y la falsa información que todavía existe en relación con este problema.

- En los últimos años se ha avanzado mucho en la comprensión de los mecanismos fisiológicos ligados a la erección. Asimismo se cuenta con tratamientos eficaces que pueden mejorar el problema en la mayoría de los casos.

 






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