Cancer
de próstata en atención primaria
Patogenia
HISTORIA
NATURAL
DE LA ENFERMEDAD
La historia natural del cáncer de próstata tiene un antes
y un después de la aplicación de la terapia hormonal.
En 1941 Huggins and Hodges introdujeron el tratamiento hormonal de este
cáncer por lo que es difícil encontrar cáncer de
próstata no tratados con posterioridad a esta fecha. En la época
pre-hormonal la supervivencia de los pacientes diagnosticados de cáncer
de próstata variaba entre 21 y 31 meses. Este período
se acortaba mucho si el diagnóstico se hacia en la fase de metástasis,
en la que la supervivencia se reducía a unos 9 meses.
En los casos de enfermedad diseminada, el tratamiento hormonal con bloqueo
completo mejora la evolución de la enfermedad pero no existen
estudios que hayan demostrado su curación o el aumento de la
supervivencia.
En pacientes con cáncer de próstata localizado sometidos
a tratamiento diferido desde que aparecen los primeros síntomas,
la supervivencia cáncer específica a los 10 años
puede llegar hasta el 87 por ciento. Esta circunstancia hace pensar
que muchos pacientes pueden morir con su cáncer más que
por su consecuencia.
EXTENSIÓN
TUMORAL
El cáncer de próstata es un tumor de crecimiento lento.
Se calcula que son necesarios entre cuatro y diez años para alcanzar
un volumen detectable, y entre dos y cuatro años para que se
duplique su volumen.
La evolución del tumor puede tender a expansionarse en dos direcciones
no excluyentes. Estas son:
- La vía extracapsular. Constituye la diseminación local,
la cual se inicia a través de los conductos eyaculadores, a nivel
de la zona central, infiltrando las vesículas seminales. Posteriormente,
a través de los espacios perineurales que atraviesan la cápsula,
alcanzan el espacio periprostático. La extensión local
estará condicionada por el volumen tumoral, el grado histológico
y la ploidia nuclear.
- La vía de diseminación locorregional y sistémica.
Se realiza vía linfática y hemática.
La vía linfática, que utiliza los linfáticos periprostáticos,
es la más frecuente. A través de esta vía se alcanzan
los ganglios obturadores, iliacos externos, hipogástricos, iliacos
comunes y periaórticos.
La vía hemática es la responsable de las metástasis
a distancia, que se producen sobre todo a nivel óseo. Las metástasis
óseas de carácter osteoblástico son las más
frecuentes (85 por ciento) y se producen tanto por diseminación
venosa como arterial. Las metástasis en vísceras son muy
poco frecuentes, se producen por vía venosa y los órganos
afectados con mayor frecuencia son el hígado, los pulmones, las
glándulas suprarrenales y el cerebro.
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