Infecciones
urinarias
Epidemiología
La incidencia de
las ITU varía con la edad y el sexo. El 5 por ciento de los niños
y el 3 por ciento de las niñas tienen una ITU sintomática
en los primeros 10 años de vida. En los niños, la mayor
incidencia se da en el primer año de vida respecto a las niñas
(aproximadamente un 2 por ciento) pero esto se va revirtiendo de forma
progresiva y, a partir del primer año, son más frecuentes
en las niñas.
En la etapa preescolar y escolar la presencia de bacteriuria produce
un mayor riesgo de padecer una ITU durante la etapa adulta. En las niñas
la frecuencia llega al 4,5 por ciento y sólo un 0,5 por ciento
en los niños. Diversos trabajos han demostrado que, cada año,
un 25 por ciento de las afectadas curaban espontáneamente sustituyéndose
por casos nuevos, manteniendo la prevalencia estable. A partir de los
5 años la prevalencia de bacteriuria continúa aumentando
con la edad a razón de 1 por ciento por cada década de
vida.
Entre el 1-3 por ciento de las mujeres jóvenes padecen al menos
un episodio de ITU al año. La mayoría son ITU no complicadas
y a esta edad son 30 veces más frecuentes que en los varones.
Las ITU en varones por debajo de los 50 años son raras, con menos
del 0,5 por ciento, (salvo en el primer mes de vida). Generalmente,
su aparición se ha considerado indicativa de una posible anomalía
de las vías urinarias. La prevalencia de bacteriuria aumenta
con la edad, aparece en más de un 20 por ciento de las mujeres
mayores de 65 años y aumenta también en los varones llegando
a más del 10 por ciento. Por encima de los 80 años entre
un 20-50 por ciento de las mujeres presentan bacteriuria y ésta
sigue aumentando en los varones aunque la razón V/H sigue siendo
mayor en las mujeres.
Las mujeres gestantes presentan una prevalencia de bacteriuria similar
a la de las no gestantes (6 por ciento) pero lo que sí aumenta
es la presencia de ITU asintomáticas por los cambios anatómicos
y funcionales de las vías urinarias durante el embarazo. Además,
aumenta la incidencia de pielonefritis aguda llegando al 1-4 por ciento
de las gestantes, mientras en las no gestantes rara vez una ITU de vías
bajas progresa a pielonefritis.
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