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PROGRAMA ANUAL
2002-2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

 

 

 

Síndromes vertiginosos

Etiología

El vértigo fisiológico se produce en individuos sanos cuando hay un desequilibrio entre los sistemas vestibular, somatosensorial y visual. Aparece ante determinadas situaciones como son el movimiento giratorio de la cabeza, situaciones de ingravidez, altura o balanceo del automóvil. En estas situaciones el vértigo, entendido como ilusión de movimiento, es escaso o nulo. De forma característica, los sujetos presentan nauseas, vómitos, sudoración, bostezos, hipersalivación, hiperventilación y malestar generalizado, con disminución de la motilidad gástrica y alteración de la digestión.

El vértigo patológico se desencadena cuando hay un desequilibrio en el sistema vestibular por una alteración dentro de las vías vestibulares, desde el oído hasta la corteza cerebral. El vértigo patológico puede clasificarse en vértigo visual, somatosensorial (por neuropatía periférica) y vestibular (periférico, central).
El vértigo visual está originado por diplopía secundaria a paresia súbita de un músculo intraocular y también por defectos de refracción de la vista corregidos por lentes con nueva o incorrecta graduación.



Las causas capaces de provocar vértigo pueden clasificarse en periféricas o centrales. Las periféricas son aquellas que afectan a la primera neurona y al órgano terminal, y las centrales afectan a los núcleos vestibulares.

VÉRTIGO FERIFÉRICO

Generalmente aparece acompañado de síntomas vegetativos como nauseas y vómitos. También puede acompañarse de síntomas cocleares tales como hipoacusia y acúfenos, pero no se acompaña de síntomas neurológicos. Es de mayor intensidad pero de menor duración que el vértigo central. En la exploración aparece un síndrome vestibular completo con nistagmus, signo de Romberg, desviación de dedos índices y marcha en estrella. Estos signos son armónicos, de forma que la marcha en estrella, la desviación de índices y el Romberg se dirige hacia un lado, mientras que la fase rápida del nistagmus se dirige al lado opuesto. Es característico del vértigo periférico que la intensidad de cada uno de estos signos sea muy similar por lo que se dice que son proporcionados (Tabla I).

VÉRTIGO CENTRAL

Se caracteriza porque es de menor intensidad y mayor duración que el vértigo periférico. Pueden aparecer síntomas neurológicos y es muy raro que se presenten síntomas cocleares. En la exploración aparece un síndrome vestibular incompleto, es decir, sin alguno de los siguientes signos: nistagmus, Romberg, desviación de los dedos índices y marcha en estrella. También es desproporcionado porque la intensidad de cada signo es diferente al otro. Por último, es disarmónico al no seguir la regla descrita para el vértigo periférico en la que la dirección del nistagmus es diferente a la del Romberg, índices y marcha en estrella.

El nistagmus periférico generalmente es horizontal-rotatorio y el central puede ser multidireccional, aunque el vertical es patognomónico. La dirección de la desviación del signo de Romberg concuerda con el lado del sistema vestibular enfermo. La dirección de la fase rápida del nistagmus es opuesta al lado vestibular enfermo. Por tanto, en el síndrome vestibular derecho el signo de Romberg se desvía a la derecha y el nistagmus horizontal rotatorio se dirige hacia la izquierda.

Las consecuencias de una lesión vestibular dependen de su localización, de su extensión y de la duración de la causa que la origina.

En el laberinto posterior se realizan dos funciones muy importantes, una consiste en la capacidad para fijar la mirada en un punto cuando se mueve la cabeza, la otra hace referencia al control de la postura. En este control de la postura y de la fijación de la mirada también participan informaciones proporcionadas por la visión, la audición y el sistema propioceptivo que se codifican en el tronco encefálico. El resultado de la interacción de esta información se transmite a los músculos oculares y antigravitatorios para ejercer el control de la postura.

Cuando tiene lugar un daño en el laberinto posterior se produce una alteración del reflejo vestíbulo-ocular, que es el responsable de la fijación de la mirada, de modo que al mover la cabeza, la velocidad del movimiento de los ojos es inferior a la velocidad del movimiento de la cabeza. Esta diferencia en la velocidad del movimiento de los ojos y de la cabeza es la responsable de que en la retina se produzca sensación de movimiento de lo que nos rodea.

Lesiones vestibulares

Síndrome vestibular unilateral

Cuando se produce una lesión vestibular unilateral, se origina una alteración del equilibrio muy importante que se manifiesta por alteración del control postural y de la realización de movimientos. En el síndrome vestibular unilateral se pueden diferenciar tres elementos que son : síndrome oculomotor, síndrome postural y síndrome perceptivo.

-o Síndrome oculomotor: originado por la transmisión de información incorrecta desde el sistema vestíbulo-ocular hasta los núcleos oculomotores; se origina un nistagmus espontáneo, generalmente horizontal

- Síndrome postural: ocasionado por la transmisión de información equivocada por el sistema vestíbulo-espinal. El reflejo vestíbulo-espinal desempeña un papel importante para el control postural. Cuando se produce una alteración unilateral del sistema vestibular, esta se transmite por el sistema vestíbulo-espinal originando una desviación de la cabeza y del cuerpo hacia el lado lesionado; la desviación aumenta cuando se cierran los ojos. También se produce una disminución del tono de los músculos extensores. Cuando se integran de forma adecuada la información visual y propioceptiva, es posible conseguir la compensación de este síndrome postural.

- Síndrome perceptivo: es el más típico del ser humano y es debido al procesamiento correcto que se realiza a nivel cortical de la información incorrecta que llega desde los dos sistemas vestibulares. Lo más característico de este síndrome es la sensación de vértigo, interpretada como alucinación del movimiento, que puede llegar a ser muy invalidante para el sujeto que lo padece. Esta sensación de movimiento habitualmente se acompaña de sensación de inclinación del cuerpo hacia el lado afectado, esto origina alteraciones en la percepción de la verticalidad. Cuando la compensación es correcta, el vértigo desaparece en pocos días, mientras que la percepción de la verticalidad se corrige de forma más lenta.

Síndrome vestibular bilateral

Cuando se ha producido un daño simultáneo en ambos laberintos, los síntomas que presenta el paciente dependerán de la imposibilidad de fijar las imágenes en la retina con los movimientos de la cabeza. La sintomatología puede ser muy variada, desde la casi inexistencia de síntomas hasta encontrar una ataxia vestibular muy intensa inicialmente, que luego se transformará en inestabilidad irrecuperable con la marcha.


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