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PROGRAMA ANUAL
2002-2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

 

 

  

Sindromes vertiginosos

Introducción

El vértigo es un síntoma que consiste en la sensación subjetiva de movimiento que generalmente es de carácter rotatorio. Puede afectar a un 1 por ciento de la población y constituye una causa frecuente de consulta médica. Aunque habitualmente no se debe a una causa grave, puede ser muy incapacitante y, en algunas ocasiones, es el síntoma de una enfermedad importante. El vértigo objetivo consiste en una sensación de giro de objetos o del entorno, mientras que el vértigo subjetivo es una sensación de movimiento del propio cuerpo con respecto al entorno. Es importante distinguir el vértigo del mareo. Habitualmente los pacientes se refieren a mareo para describir una sensación de inestabilidad, de flotación, de visión borrosa o de tener la cabeza hueca.

Para mantener el equilibrio se necesita el funcionamiento correcto de al menos dos de los tres sistemas sensoriales: vestibular o laberíntico, ocular y somatosensorial o propioceptivo (tensión muscular y posición articular). El vértigo se produce cuando existe una alteración de alguno de estos tres sistemas y no se puede compensar por los otros dos. Por ejemplo, un paciente que tenga alterada la función vestibular podrá caminar normalmente gracias a la información visual y la proveniente de la tensión muscular y de la posición de las articulaciones. Sin embargo, en la oscuridad, la pérdida de la visión acentuará los síntomas vertiginosos y forzará al paciente a compensar el defecto añadiendo sensaciones propiceptivas mediante el tacto de las manos sobre estructuras de referencia como pueden ser las paredes.


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