Enfermedad cerebrovascular en Atención
Primaria
Consecuencias
y complicaciones de la ecv
En los últimos
años se ha reducido la mortalidad por la ECV (del 15 por ciento
durante la fase aguda, mayor en la ECV hemorrágica que en la
isquémica) y también la morbilidad de ésta, debido
a una mejora en los tratamientos y a una mejor prevención. Pese
a esto, un 40 por ciento de los que han sobrevivido al primer episodio
de ECV van a fallecer en los siguientes 5 años (son factores
de peor pronóstico: la edad mayor de 65 años, varón,
padecer cardiopatía o HTA y tener repercusión motora escasa);
un 20-50 por ciento presentará recidiva de la ECV durante los
siguientes 5 años con recurrencia anual de un 10 por ciento.
SECUELAS
MOTORAS
Dependen de la gravedad del episodio de ECV, no pudiendo establecerse
un pronóstico aproximado hasta pasadas las primeras 48 horas.
En general el inicio de recuperación de la zona afectada en los
3 días siguientes al episodio permite albergar la esperanza de
una recuperación casi total; una ausencia de recuperación
tras un mes del episodio indica mal pronóstico, si bien durante
los 3 a 6 meses posteriores al ECV existen posibilidades de recuperación
motora.
SECUELAS
SENSITIVAS
Las alteraciones sensitivas con pérdida de sensibilidad profunda
o anosognosia, por ejemplo, pueden influir negativamente en la recuperación
motora. Otras alteraciones que pueden permanecer y dificultar mucho
la óptima recuperación del paciente son las pérdidas
visuales en distinto grado, como hemianopsia, cuadrantanopsia, etc (es
interesante en estos pacientes situar los objetos y las personas en
su campo de visión conservado). Es frecuente la aparición
de dolor en las distintas zonas afectadas, por contracturas musculares,
periartritis, etc. Una alteración rara es la hiperpatía
talámica que cursa con dolor mal definido en el hemicuerpo, continuo
y de intensidad variable, que se puede agudizar ante estímulos
sensoriales; puede responder a los anticonvulsivantes.
Para poder valorar la recuperación a medio plazo, podemos utilizar
distintas escalas de valoración de actividad. Muy utilizada en
Atención Primaria es la escala de Barthel, que valora la actividad
de la vida diaria; si se obtiene una puntuación mayor de 60 indica
alta probabilidad de independencia funcional y con menos de 40 puntos
sugiere mala evolución funcional (Tabla XV).

AFASIA
La afasia global y la de comprensión no suelen recuperarse.
CRISIS
EPILÉPTICAS
Pueden aparecer en la fase aguda o en fases más tardías;
un 10 por ciento de los enfermos las pueden sufrir y son más
frecuentes en ECV embólica o hemorrágica. El tratamiento
es con anticonvulsivantes.
DEMENCIA
Aparece secundaria a múltiples ECV, como la demencia multiinfarto
o por un episodio de ECV que ha afectado a zonas muy extensas.
DEPRESIÓN
Según estudios, un 10-30 por ciento de los pacientes que han
sufrido una ECV cumplen criterios de depresión mayor en la fase
aguda de la ECV; esta depresión suele remitir en el plazo de
1-2 años.
Un 10-40 por ciento cumplen en la fase aguda de la ECV criterios de
depresión menor que puede persistir durante más de dos
años.
No podemos infravalorar por lo tanto la depresión en los enfermos
que han sufrido una ECV puesto que además:
- La presencia de depresión tiene un efecto negativo comprobado
sobre la recuperación funcional del paciente.
- Puede acentuar el deterioro cognitivo causado por la ECV.
- Por si misma parece constituir un factor predictivo de mortalidad
a largo plazo.
El origen de la depresión en el paciente con ECV es motivo de
discusión; no existen estudios que demuestren una causa orgánica
clara (aunque parece ser más frecuente en lesiones del hemisferio
anterior izquierdo) ni psicológica pura. Para la mayoría
de autores los cambios neuropatológicos que ocurren durante la
fase aguda de la ECV serían importantes en la génesis
de la depresión y en las fases más crónicas de
la enfermedad cerebral los aspectos psicosociales contribuirían
a mantenerla e incluso a agravarla.
ALTERACIONES
CARDÍACAS
Son causa de un 50 por ciento de las muertes, siendo más frecuentes
en varones.
OTRAS
COMPLICACIONES
Trombosis venosas, neumonías, escaras y diferentes complicaciones
propias del enfermo encamado.
Es importante incidir, por lo tanto, en la necesidad de un tratamiento
rehabilitador adecuado y lo más precoz posible, encaminado a
evitar las distintas complicaciones y obtener la máxima recuperación
funcional del paciente, único modo de lograr una futura recuperación
e inserción social adecuada.
|Sumario
|