Enfermedad cerebrovascular en Atención
Primaria
Factores
de riesgo de la enfermedad cerebrovascular
Se calcula que el 50 por ciento de las ECV
acontecen en un 10 por ciento de la población, que debería
beneficiarse de un tratamiento adecuado de sus factores de riesgo. La
identificación y control de estos factores de riesgo es fundamental
para la prevención de ECV y en los últimos años,
gracias a este control, se observa una disminución en la morbi-mortalidad
de la ECV.
HIPERTESIÓN
ARTERIAL
Es
el principal factor de riesgo, tanto para la ECV isquémica como
para la hemorrágica. Se ha demostrado en estudios epidemiológicos
que tanto la HTA leve, moderada como severa, se correlacionan con una
incidencia aumentada de ECV. Un aumento brusco y severo de la presión
arterial da lugar a la encefalopatía hipertensiva. Una presión
arterial elevada, moderada o leve, pero mantenida da lugar a procesos
isquémicos o hemorrágicos de pequeño o gran vaso.
La HTA es el principal factor de riesgo cardiovascular. Si no se trata,
el 50 por ciento de los hipertensos fallecerá de enfermedad coronaria,
un 30 por ciento de ECV y un 15 por ciento de nefropatía. Según
datos del estudio Framinghan:
- En pacientes con HTA definida (PA >160/95) el riesgo relativo de
ECV frente al de los normotensos es de 3,1 en varones y 2,9 en mujeres.
- En pacientes con tensión arterial entre 160/95 y 140/90 el
riesgo relativo de ECV frente al de los normotensos es de 1,5.
- El riesgo de ECV se correlaciona con el grado de presión arterial
para todo el rango de presiones, sin cifras críticas por debajo
de las cuales desaparezca este riesgo.
- Un 56.4 por ciento de ECV en varones y un 66.1 por ciento de ECV en
mujeres podrían evitarse con un control adecuado de la HTA.
Diferentes estudios epidemiológicos han demostrado que los niveles
de presión arterial diastólica (PAD) y sistólica
(PAS) se correlacionan fuerte e independientemente con la incidencia
de infartos cerebrales aterotrombóticos.
El estudio SHEP demuestra que hay una disminución del 1 por ciento
de incidencia de ECV por cada disminución de 1mmHg de la PAS
y que el nivel de reducción de esta PAS elevada es un factor
más importante en la reducción de incidencia de ECV que
el tipo de tratamiento realizado para conseguirlo.
DISPLEMIA
Según demuestran Hachinski y col. (1996) niveles elevados de
las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y de los triglicéridos
en sangre, son factores de riesgo independientes para ECV aterotrombótica.
Otras alteraciones lipídicas que aumentan el riesgo de ECV isquémica
son las tasas elevadas de lipoproteína a (Lpa), disminución
de las lipoproteínas de alta densidad (HDL) y alteraciones en
las lipoproteínas de densidad intermedia.
CARDIOPATÍAS
La fibrilación auricular (FA) asociada a valvulopatía
reumática, aumenta el riesgo de ECV 17 veces; la FA no reumática
(ACxFA) 7 veces y la cardiopatía isquémica o cardiopatía
hipertensiva 5 veces.
La ACxFA es la causa más frecuente de embolia cerebral, con un
riesgo medio anual de que estos pacientes sufran una ECV embólica
del 5 por ciento. Este riesgo medio puede reducirse al 0,5 por ciento
anual para aquellos pacientes de menos de 60 años y sin otro
factor de riesgo para ECV salvo la ACxFA y llegar a ser del 15 por ciento
anual para pacientes con ACxFA mayores de 75 años u otros factores
de riesgo asociados (HTA, insuficiencia cardíaca congestiva o
ECV previa). Se calcula un riesgo de sufrir un ECV embólico en
el primer año tras el incio de la ACxFA del 8 por ciento, que
disminuye al 4 por ciento anual en los años siguientes; en estos
pacientes la tasa de mortalidad por ECV es mayor que en otros.
El estudio Franminghan fue el primero que dio datos sobre la relación
entre FA y ECV; la prevalencia de ECV en enfermos con FA en el estudio
era del 15 por ciento, y aumentaba con la edad, llegando al 30 por ciento
en mayores de 80 años, de tal modo que se podrían evitar
un 25 por ciento de las ECV en esta edad controlando la aparición
de FA.
Otras cardiopatías que constituyen factores de riesgo para ECV
(sobre todo embólica) son: el prolapso de la válvula mitral
(factor de riesgo sobre todo en menores de 45 años, siendo la
causa del 40 por ciento de las ECV en estas edades), hipertrofia ventricular
izquierda, infarto agudo de miocardio reciente (sobre todo transmural
y si afecta a la pared ventricular anteroapical), prótesis valvulares,
endocarditis bacteriana, mixoma auricular, etc.
DIABETES
MELLITUS
Aumenta en 1,5 a 3 veces la posibilidad de ECV, sobre todo aterotrombótica;
también incrementa la gravedad y posibilidad de recidiva de los
ictus.
ALCOHOLISMO
Tanto el consumo de alcohol crónico cómo la intoxicación
aguda, aumentan el riesgo de ECV (isquémica o embólica),
con incremento, además, de su mortalidad.
ALTERACIONES
HEMATOLÓGICAS
Existen varias alteraciones como la policitemia, déficit de antitrombina
III, proteína C o proteína S, trombocitémia esencial,
etc, que incrementan el riesgo de ECV, sobre todo, isquémica.
TABAQUISMO
El consumo de tabaco es un factor de riesgo independiente para ECV con
aumento de riesgo entre 2 y 4 veces de los fumadores respecto a los
no fumadores y con efecto altamente potenciador con otros factores de
riesgo cardiovascular, como la HTA (un hipertenso fumador tiene 20 veces
más probabilidades de sufrir una ECV que un normotenso no fumador).
Al dejar de fumar disminuye la frecuencia de ECV en dos años
y se iguala a la de los no fumadores en cinco años.
EDAD
Todos los tipos de ECV aumentan con la edad, que es en realidad el marcador
de riesgo más importante.
SEXO
Parece existir un ligero aumento del riesgo de ECV en varones, con una
relación varón/mujer de 1,3/1.
HIPERHOMOCISTEINEMIA
La concentración elevada de homocisteína en sangre es
un factor de riesgo para ECV isquémico y para estenosis carotídea.
Varios estudios epidemiológicos han demostrado que el nivel elevado
de homocisteína en sangre constituye un factor de riesgo independiente
para ECV y para otras enfermedades cardiovasculares, si bien la correlación
de riesgo más alta es para la ECV. No está claro el mecanismo
por el que este nivel elevado provoca arteriosclerosis y trombos, pero
parece deberse a su acción sobre determinados factores de la
coagulación. Además, se comporta de modo sinérgico
con otras coagulopatías.
HIPERURICEMIA
La concentración elevada de ácido úrico en sangre
aumenta la probabilidad de ECV de cualquier tipo.
OTROS
FACTORES
La cocaína, anfetaminas y anticoagulantes orales aumentan el
riesgo de ECV hemorrágica.
Los estrógenos en varones aumentan el riesgo de ECV isquémica
así como los anticonceptivos orales en mujeres. Existe controversia
sobre el aumento de riesgo de ECV en mujeres que consumen anticonceptivos
orales de baja dosis; parece existir un incremento del riesgo para aquellos
con norgestrel o levonogestrel.
Otros factores como la raza, el estatus social, la obesidad, pueden
contribuir también a un incremento del riesgo de ECV, si bien
se precisan estudios más concretos.
|Sumario
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