Enfermedad cerebrovascular en Atención
Primaria
Rehabilitación
en el paciente ocn ecv
La definición
de rehabilitación según la OMS, es: "conjunto de
medios médicos, sociales, educativos y profesionales destinados
a restituir al paciente minusválido la mayor capacidad posible
e independencia".
Los objetivos de la rehabilitación son:
a. Prevención y disminución de deficiencias funcionales.
b. Mantenimiento de las funciones comprometidas.
c. Recuperación de las incapacidades.
d. Reinserción social.
De los pacientes que sufren una ECV y sobreviven un mes, un 10 por ciento
se recupera de manera más o menos espontánea, un 10 por
ciento no va a conseguir nunca una recuperación funcional y el
80 por ciento restante va a presentar déficits neurológicos
significativos que son susceptibles de mejorar con una adecuada rehabilitación.
El objetivo de la rehabilitación en un paciente con ictus establecido
es que recobre toda la independencia física, social y emocional
posible. Por eso es necesaria la participación de un equipo de
profesionales (médico de familia, personal de enfermería,
rehabilitador, logopeda, fisioterapeuta, trabajador social, etc) sin
olvidar la importancia fundamental de la familia del paciente. En las
Tablas XVI y XVII se resumen algunos aspectos de la rehabilitación
en el paciente con ictus.

A grandes rasgos podemos considerar dos tipos de rehabilitación,
la pasiva y la activa.
REHABILITACIÓN
PASIVA
Consiste en la movilización por parte del cuidador/enfermería/
rehabilitador (dependiendo del estado del paciente y de si está
ingresado o no) de las articulaciones afectadas tres o cuatro veces
al día, para prevenir contracturas musculares y lesiones articulares.
En general, en el ECV esta rehabilitación se realizará
siempre en los primeros 15 días tras el episodio y se debe mantener
en el domicilio del paciente en los casos en que éste no recupere
la función afectada.
La afectación más frecuente en la ECV es la hemiplejía;
el paciente tiene las extremidades afectadas paralizadas, apareciendo
en primer lugar una parálisis fláccida que luego pasa
a ser espástica; además tiene movimientos globales estereotipados
que pueden provocar lesiones articulares causantes de dolor importante.
Es necesaria también la colocación adecuada de las zonas
afectadas (el miembro superior afectado en general sobre un cojín
protector, abducido a 45º y con el antebrazo en supinación
y semiflexión de muñeca y dedos; el miembro inferior en
extensión con almohada protectora en la zona de la pelvis parética
para evitar retracciones y otra almohada debajo del pie).
En los casos de recuperación funcional, el paciente deberá
conseguir cuanto antes la sedestación y posterior bipedestación,
para comenzar con los ejercicios de marcha
En los casos donde no exista recuperación y aparezca espasticidad
importante, puede ser precisa la utilización de diacepam o de
baclofeno.
REHABILITACIÓN
ACTIVA
Se realizará precozmente tras los primeros días del episodio,
generalmente en centros especializados, siendo igualmente importante
la contribución de la familia y del equipo habitual de atención
al enfermo para conseguir una óptima inserción y recuperación
de todas sus funciones previas. No hay que olvidar la importancia del
tratamiento rehabilitador del habla y de la ayuda para que el paciente
realice las actividades propias de la vida diaria lo antes posible.
|Sumario
|