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PROGRAMA ANUAL
2002-2003
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

 

 

  

 

Cefaleas en Atención Primaria

Hemicránea paroxística crónica

Descrita por Sjaastad y Dale en 1974, es una cefalea muy poco frecuente, más habitual en mujeres (2-3/1) y suele comenzar alrededor de los 30 años. Aunque es una cefalea primaria, se han descrito casos secundarios (adenomas hipofisarios, enfermedades del colágeno, tumor de Pancoast, etc.).

Posteriormente, se ha descrito una forma episódica (no reconocida por la IHS) que se caracteriza por períodos de dolor que duran entre 2 semanas y 4-5 meses, separados por períodos de remisión de 1 a 36 meses. En la forma crónica no se han descrito remisiones.

La fisiopatología es desconocida, pero, al igual que en la cefalea en racimos se ha involucrado al sistema trigémino vascular.

CLÍNICA

Se caracteriza por ser un dolor estrictamente unilateral, localizado en región ocular, orbitaria, temporal o frontal, de duración más breve que la cefalea en racimos (2-45 minutos), pero con crisis más frecuentes (hasta 40 ataques al día). El dolor se desen-
cadena espontáneamente aunque en el 10 por ciento de casos lo hacen por estímulos mecánicos, como la flexión o rotación del cuello o la presión sobre las raíces cervicales. Se asocia a síntomas vegetativos unilaterales al dolor, sobre todo lagrimeo e inyección conjuntival. Característicamente respeta más el período nocturno y al contrario que la cefalea en racimos se alivia con el reposo. El dolor responde a la indometacina.

DIAGNÓSTICO

Viene dado por la clínica y una exploración normal. En el caso de historia atípica o hallazgos en la exploración, se debe completar el estudio con técnicas de neuroimagen (Tabla XIII).


El diagnóstico diferencial se debe realizar con las cefaleas unilaterales, fundamentalmente la cefalea en racimos y el SUNCT, la hemicránea continua y la cefalea cervicógena.

TRATAMIENTO

Es de elección la indometacina a dosis que oscilan entre 12,5-250 mg/día, generalmente 100 mg/día. La respuesta se alcanza antes de 2 días; de lo contrario es obligado replantearnos el diagnóstico. Una vez conseguido el alivio del dolor, se reducen las dosis, aunque se recomienda mantener el tratamiento durante meses. Es frecuente que tras la retirada reaparezca la clínica.

Como alternativa, en caso de fracaso terapéutico o intolerancia se pueden utilizar corticoides (prednisona, 10-40 mg/día) y ácido acetilsalicílico.


 


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