ENFERMEDAD VASCULAR CEREBRAL
Trombosis venosas cerebrales
Se denomina así a la oclusión por material trombótico de
las estructuras que constituyen el drenaje venoso encefálico. Con frecuencia ocasionan
infartos venosos, localizados en territorios diferentes de los arteriales y habitualmente
hemorrágicos.
Epidemiología
Se desconoce la incidencia de la trombosis venosa cerebral.
La mayoría de las series de autopsias le atribuyen una frecuencia muy baja, aunque
probablemente sea mayor de la que tradicionalmente se ha apuntado Afecta a todos los
grupos de edad, con predominio entre las mujeres jóvenes, en relación con factores de
riesgo como la toma de anticonceptivos, el embarazo y el puerperio.
Etiopatogenia
Con frecuencia existe un factor predisponente (estados
protrombóticos, neoplasias, enfermedades inflamatorias y otros), aunque el porcentaje de
trombosis de senos cerebrales sin causa aparente sigue siendo elevado, en torno a un 20-35
por ciento. Las situaciones que se asocian a esta patología incluyen:
Infecciones:
Locales: Trauma séptico directo. Infecciones intracraneales.
Regionales: Infección de cara, senos y oídos. (estafilococo, neumococo)
Sistémicas: Septicemia y endocarditis bacteriana, TBC, Herpes, VIH, CMV,
Sarampión, Hepatitis, Malaria, Triquinosis, Aspergilosis.
Embarazo y puerperio.
Enfermedades cardiacas cianógenas, congénitas y adquiridas
Fármacos: anticonceptivos orales, andrógenos, L-Asparaginasa,
ciclosporina, ácido epsilon-amino caproico, heparina, cisplatino e inmunoglobulinas.
Neoplasias.
Discrasias sanguíneas: alteraciones de la coagulación y de la
fibrinolisis, anemia o policitemia y trombopenia o trombocitosis
Vasculitis y otras enfermedades sistémicas: Enfermedad de Behçet, lupus
eritematoso sistémico, granulomatosis de Wegener, panarteritis nudosa, arteritis de la
temporal, sarcoidosis.
Enfermedades digestivas: Cirrosis hepática. Enfermedad inflamatoria
intestinal crónica (Crohn y colitis ulcerosa).
Traumatismos craneoencefálicos
Tumores cerebrales, primarios o metastáticos
Otras etiologías: Síndrome nefrótico, deshidratación, postoperatorio,
malformaciones arteriovenosas, electrocución, inyección intratecal de corticoides,
intervenciones neuroquirúrgicas, idiopática.
Cuadro clínico
Las trombosis venosas cerebrales cursan con un cuadro
clínico muy variable que en ocasiones simula otras patologías. Por añadidura, en
ocasiones aparecen el curso de otras afecciones del SNC (infecciones, tumores), lo que
puede dificultar más aun el diagnóstico.
En general, el síntoma más frecuente y precoz es la
cefalea, difusa, de intensidad creciente, resistente al tratamiento y puede ser más
intensa por la mañana. La HIC puede incluir síntomas neurooftalmológicos sin presuponer
daño orgánico de algún par motor ocular como diplopía, oscurecimientos transitorios de
visión, mono o binoculares, disminución de agudeza visual y alteraciones campimétricas.
El signo más frecuente de HIC es la presencia de papiledema bilateral. Puede haber signos
meníngeos. Los déficits hemisféricos, la alteración del nivel de conciencia, o las
convulsiones, son generalmente debidas a trombosis concomitante de venas corticales.
Estas, ocasionan infartos venosos con gran tendencia hemorrágica y frecuentemente
múltiples. En la actualidad su incidencia es menor probablemente por el diagnóstico más
precoz.
La presentación clínica de la trombosis venosa cerebral
puede incluir los siguientes cuadros:
Instauración progresiva de signos de hipertensión
intracraneal (HIC). Se corresponde con el síndrome de HIC benigna.
Instauración súbita de déficits focales simulando obstrucciones arteriales con
crisis epilépticas frecuentes.
Déficits focales o crisis epilépticas con o sin HIC, evolucionando en pocos días.
Simula la clínica asociada a abscesos cerebrales.
Aparición de cefalea brusca. Simula la clínica asociada a hemorragia
subaracnoidea.
Ataque Isquémico Transitorio. Muy infrecuente.
A los cuadros anteriores cabe añadir los dependientes de la
afectación selectiva de un seno o vena en particular como la quemosis y proptosis con
afectación de los pares craneales III, IV, primera rama del V y VI características de la
trombosis del seno cavernoso o la paresia de predominio crural y crisis convulsivas que se
observan en la trombosis del seno sagital superior. Sin embargo, lo más frecuente es la
asociación de trombosis de varios senos y venas cerebrales, lo que explica la falta de
síndromes topográficos bien definidos, a diferencia de las trombosis arteriales.
Pronóstico e historia natural
La mortalidad de la TVC se mantiene en cifras elevadas entre
el 10 y el 30 por ciento, a pesar de las mejoras en el diagnóstico y el tratamiento. Las
tres causas de muerte son la propia lesión cerebral, las complicaciones intercurrentes y
la causa subyacente. Son factores de interés pronóstico el ritmo de evolución de la
trombosis, la edad del paciente con aumento de la mortalidad en edades extremas de la
vida, el origen séptico, la presencia de signos focales o coma y los hallazgos en el TAC
de infarto hemorrágico o signo del delta vacío. El puerperio como factor desencadenante
es un factor de buen pronóstico para la supervivencia, que alcanza el 90 por ciento en la
mayoría de las series.
El pronóstico funcional de los supervivientes es mejor que
el de las trombosis arteriales. Un 15 a un 25 por ciento experimentan secuelas
incapacitantes.
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