CIRROSIS HEPÁTICA
Peritonitis bacteriana espontánea (PBE)
Los pacientes cirróticos presentan con mayor frecuencia
procesos infecciosos provocados por: alteración en los mecanismos de defensa; yatrogenia
por las manipulaciones a que se ven sometidos, y complicaciones propias de su
hepatopatía. La PBE es la infección del líquido ascítico en ausencia de un foco
séptico intraabdominal. Para la clasificación de los distintos tipos se atiende a tres
datos: cultivo y recuento de polimorfonucleares (PMN) del líquido ascítico (lo cual
implica realizar una paracentesis diagnóstica) y presencia o ausencia de foco infeccioso
tratable quirúrgicamente. En la tabla VII se muestra la clasificación, prevalencia y
criterios diagnósticos.
Tabla VII
Clasificación de la infección del líquido ascítico (prevalencia) |
|
|
- PBE
- Bacteriascitis
- Ascitis neutrofílica o PBE con cultivo negativo
Peritonitis
bacteriana secundaria (PB 2ª)(2%)
Ascitis
bacteriana polimicrobiana (perforación con aguja del intestino, 1 de cada 1000
paracentesis) |
250 PMN/ dl, cultivo (monomicrobiano)
< 250 PMN/ dl, cultivo
(monomicrobiano)
250 PMN/ dl, cultivo negativo en ausencia
de antibióticos previos
250 PMN / dl, cultivo (polimicrobiano),
fuente infecciosa tratable quirúrgicamente (perforación o absceso)
< 250 PMN / dl, cultivo o Gram
identifica múltiples microorganismos. Sospechar cuando paracentesis muy traumática o
aspirar aire o heces en la jeringuilla. |
El hecho de realizar paracentesis diagnósticas al ingreso hospitalario del
paciente con ascitis y ante descompensaciones del mismo ha conducido a un incremento en el
diagnóstico del cuadro. Así, se calcula que un 10-27 por ciento de los pacientes con
ascitis en el momento del ingreso presentan infección en el líquido, y no todos ellos
muestran una sintomatología florida. De los que presentan cultivo positivo, dos tercios
tendrán aumentados los PMN en el líquido (PBE) y un tercio tendrán una ascitis
bacteriana monomicrobiana no neutrofílica (bacteriascitis). La prevalencia de la ascitis
neutrofílica o PBE con cultivo negativo dependerá en mucho casos de la sensibilidad de
los medios de cultivo empleados. La infección del líquido ascítico se comporta como una
bacteriemia donde son necesarios muy pocos microorganismos para causar patología; por
ello se deben realizar los cultivos del líquido en frascos de hemocultivos (10 cc de
líquido ascítico por frasco) a la cabecera del paciente para mejorar la sensibilidad (en
torno a un 80 por ciento) y evitar contaminaciones.
Debido al diagnóstico y tratamiento precoz, el pronóstico
ha mejorado con un descenso en la mortalidad del 50 por ciento al 5-30 por ciento según
los diferentes estudios. La supervivencia al año de un paciente que ha padecido un
episodio de PBE ronda el 30 por ciento. Por ello, se debe plantear la posibilidad de un
trasplante en los pacientes que sobreviven a un episodio de PBE.
Fisiopatología
Los hechos básicos para el desarrollo de las formas
espontáneas de infección lo constituye primero la presencia de ascitis en la cavidad
abdominal y segundo la alteración de los mecanismos de defensa fisiológicos (concepto de
la cirrosis como un síndrome de inmunodeficiencia adquirida) que permiten la
translocación bacteriana, la bacteriemia y el posterior paso a la cavidad peritoneal de
los microorganismos.
Se ha demostrado que las ascitis con un bajo contenido
protéico (< 1 g/ dl) son las más susceptibles de infectarse. Otro factor de riesgo es
la hemorragia gastrointestinal (presenta un riesgo acumulado de infectarse del 40 por
ciento, con el pico a las 48 horas del inicio del sangrado), y las infecciones del tracto
urinario.
La bacteriascitis (colonización del líquido ascítico)
sería un estadio precoz de la infección que puede progresar a PBE o resolverse. La
ascitis neutrofílica o PBE con cultivo negativo muestra con toda probabilidad la
resolución espontánea de la infección, en la que la muestra ha sido tomada cuando las
bacterias han desaparecido y el contaje de PMN aún no ha descendido.
En la flora implicada en estos cuadros destacan los bacilos
aerobios gramnegativos de origen intestinal (Escherichia coli, Klebsiella) y los
neumococos sp.
Clínica
Se han descrito síntomas en más del 87 por ciento de los
pacientes, pero a veces estos son muy ténues o incluso están ausentes. Clásicamente
presentan dolor abdominal, fiebre, y leve peritonismo, pero otros datos como una
alteración en el estado mental, diarrea, fallo renal, refractariedad al tratamiento
diurético, hipotensión, acidosis y leucocitosis pueden y deben hacer sospechar su
existencia. La PBE puede precipitar otras complicaciones de la cirrosis; así se observa
insuficiencia renal en un tercio de los pacientes, constituyendo ésta el factor
predictivo de mortalidad hospitalaria más importante.
Diagnóstico
Se realizará una paracentesis diagnóstica, a todo paciente
con ascitis que vaya a ser ingresado o que experimente un deterioro de su situación
clínica (signos de infección sistémica, encefalopatía hepática, alteración de la
función renal y hemorragia digestiva) o tengamos una mínima sospecha de la posible
infección del líquido, especialmente si hay fiebre o dolor abdominal. La paracentesis
debe ser precoz en el planteamiento clínico con estos pacientes, ya que un retraso en la
misma y en el tratamiento en caso de haber infección, conducirá al fallecimiento en
muchos casos (no se ha descrito supervivencia cuando la creatinina es > de 4 mg/dL o
situación de shock).
Además de la paracentesis se realizarán hemo y urocultivos.
El aislamiento en sangre u orina de un microorganismo con cultivo simultáneo negativo en
el líquido ascítico le responsabiliza del episodio de PBE. Los hemocultivos suelen ser
positivos en un 50 por ciento de los casos.
Si la cifra de PMN es > 250/mm3 el diagnóstico es de
infección del líquido ascitico mientras no se demuestre lo contrario, y ello implica
comenzar inmediatamente con una adecuada cobertura antibiótica empírica ya que el
resultado del cultivo puede demorarse unas 48 horas.
La paracentesis de control para el seguimiento de la
infección debe efectuarse a las 48 horas de iniciado el tratamiento antibiótico, ya que
si no se objetiva un descenso de al menos el 25 por ciento en el recuento de PMN se
considerará falta de respuesta al tratamiento y conllevará la modificación de la pauta
antibiótica utilizada.
Tratamiento (tabla VIII)
En la bacteriascitis (ascitis bacteriana monomicrobiana no
neutrofílica), la evolución suele ser hacia la resolución espontánea, pero existen
casos en los que se desarrolla una verdadera PBE posteriormente; los PMN son < 250 por
definición, pero será la repetición de la paracentesis y la demostración de un aumento
en los PMN o la positividad en el nuevo cultivo, la que nos haga instaurar tratamiento
antibiótico.
En la ascitis neutrofílica o PBE con cultivo negativo se
recomienda antibioterápia empírica, y al recibir el cultivo negativo (48-72 horas)
repetir la paracentesis y si los PMN han disminuido completar los 5 días de tratamiento y
si continúan igual evaluar el tratamiento antibiótico por si debe ser modificado.
En conclusión deben recibir antibioterapia empírica todo
paciente que presente un recuento > 250 PMN/mm3 independientemente si presenta o no
sintomatología.
El antibiótico será elegido de forma empírica debiendo:
cubrir un amplio espectro bacteriano; tener efecto bactericida sobre los gérmenes
patógenos más habituales; tener una gran difusión en el líquido ascítico alcanzando
altas concentraciones, y carecer de efectos nefro y hepatotóxicos. Ello se ha logrado con
las cefalosporinas de 3º generación que cubren un 95 por ciento de la flora, siendo la
más utilizada la cefotaxima; su administración es intravenosa (iv) a dosis de 2 gramos
cada 8-12 horas durante 5 días. En la búsqueda de antibióticos alternativos (alergia),
las quinolonas son de gran utilidad (ciprofloxacino 200 mg /12 horas iv) y en un estudio
reciente, el ofloxacino vía oral (vo) ha demostrado igual eficacia que la cefotaxima iv
en pacientes con PBE no complicada. La combinación amoxicilina-clavulánico también es
una buena alternativa.
Antes de las 48 horas de tratamiento se observa
frecuentemente una reducción del 80 por ciento en el recuento de PMN; el antibiótico
puede cambiarse una vez se conozca el cultivo y antibiograma del germen patógeno.
Tabla VIII
Tratamientoen los subtipos de infección de líquido ascítico |
| DIAGNÓSTICO |
TRATAMIENTO |
PBE
Ascitis bacteriana monomicrobiana no neutrofílica
(Bacteriascitis)
Ascitis neutrofílica o PBE con cultivo
PB 2ª
Ascitis bacteriana polimicrobiana |
Cefotaxima 2g / 12 horas iv como dosis mínima 5 días
Cefotaxima 2g / 12 h iv como dosis mínima si el
paciente sugiere infección.
Si el paciente continua sintomático y/o el cultivo es - completar 5 días. Si
cultivo.
Cefotaxima 2 g/ 12h iv como dosis mínima hasta recibir cultivo:
- si PMN - completar 5 DIA tto
- si PMN valorar otra etiología
Cirugía + antibioterapia (cefotaxima +
metronidazol) 2 semanas
Observación
< 250 PMN/dl, cultivo o Gram identifica múltiples microorganismos. Sospechar
cuando paracentesis muy traumática o aspirar aire o heces en la jeringuilla. |
Para prevenir la disfunción renal (marca el pronóstico muchas veces) se ha
ensayado la infusión de albúmina en pacientes con mala función hepática o renal con
esperanzadores resultados.
La tasa de recurrencia al año de una PBE se sitúa en torno
al 70 por ciento en pacientes que habían presentado previamente otra PBE. Por ello se han
desarrollado estrategias preventivas, identificando determinados factores en los grupos de
alto riesgo para el desarrollo de una PBE. Necesitan profilaxis permanente aquellos
pacientes con un episodio previo de PBE; se suele realizar con norfloxacino 400mg/día vo.
En aquellos pacientes que ingresan en el hospital y presentan
una hemorragia digestiva alta o unas proteínas en líquido ascítico < 1g/dL se
administrará norfloxacino vo 400 mg/ 12 horas durante 7 días tras el sangrado digestivo
en el primer caso y 400 mg / 24 horas durante la hospitalización en el segundo caso.
| Sumario |