ENFERMEDAD
INFLAMATORIA INTESTINAL
C
olitis por derivación
La colitis por derivación es una inflamación
intestinal inespecífica que ocurre en los segmentos rectocolónicos excluidos del paso de
heces como consecuencia de la intervención quirúrgica24.
No es exclusiva de las operaciones realizadas en procesos de enfermedad inflamatoria
intestinal, ya que pueden desarrollarse después de operaciones de cáncer colónico,
incontinencia fecal, diverticulitis
Su incidencia es prácticamente del 100 por cien unos meses
después de la operación, aunque no se aprecia en la mayoría de pacientes porque es
asintomática. Sólo un tercio de ellos refiere alguna clínica en forma de diarrea, dolor
abdominal o sangrado rectal. Su curso se caracteriza por inflamación persistente y
progresiva que puede resultar en estenosis y pérdida funcional del segmento afectado.
No se conoce su etiopatogenia pero la hipótesis más
aceptada es que es consecuencia de la ausencia de ácidos grasos de cadena corta en el
segmento excluido.
Hay importante evidencia que indica que los ácidos grasos de
cadena corta son utilizados por los colonocitos como su principal fuente energética.
Estos ácidos grasos derivan del metabolismo de las bacterias de carbohidratos y
proteínas.
La endoscopia debe realizarse en cualquier paciente con
sospecha de colitis por derivación. Los hallazgos endoscópicos incluyen eritema mucoso,
friabilidad, edema, nodularidad, úlceras aftosas y sangrado.
Los cambios histológicos varían en función de la duración
y gravedad de la enfermedad. La inflamación suele limitarse a la mucosa aunque una
ulceración de la lámina propia puede también observarse. El resto de características
histológicas son muy parecidas a la CU con edema de mucosa, exudado en la superficie,
depleción de células caliciformes y abscesos de criptas.
Por desgracia, la información histológica y endoscópica no
permite la diferenciación entre colitis por derivación y enfermedad inflamatoria
intestinal. Esto es especialmente importante en el caso de la EC en el que se está
planteando una anastómosis íleo-rectal. Si se trata de una colitis por derivación, la
práctica de la anastómosis va a solucionar el cuadro, en cambio, no supondrá ningún
cambio en la evolución de la inflamación si es debida a un rebrote de EC y, en ese caso,
la anastómosis puede acompañarse de un alto riesgo de morbilidad quirúrgica. En los
pacientes en los que el recto no estaba afecto en el momento de la operación, la
restitución del paso de heces sería la alternativa más aceptada, en cambio, la colitis
por derivación en un segmento que se encontraba afecto por enfermedad inflamatoria previa
a la operación en EC supone un problema terapéutico, ya que los resultados son
contradictorios.
En general, el tratamiento con enemas de ácidos grasos de
cadena corta son el tratamiento médico más extendido.
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