CÁNCER DE PULMÓN
Anatomía patogénica
El cáncer de pulmón se divide en dos grandes grupos
histológicos: carcinoma de pulmón de célula no pequeña y carcinoma de pulmón de
célula pequeña. Aunque las hipótesis más recientes sugieren que todos los tipos de
cáncer de pulmón procederían de una misma célula pluripotencial con capacidad para
expresar distintos fenotipos y que los estímulos carcinogénicos condicionarían la
diferenciación hacia cada tipo histológico, la distinción patológica de ambos grupos
es fundamental ya que el pronóstico, historia natural, manejo terapéutico y respuesta al
tratamiento es diferente, según estemos hablando de uno u otro tipo.
En la evolución patológica, la célula pluripotencial que
inicialmente da lugar a las células normales del aparato respiratorio (células
pseudoestratificadas, columnares ciliares, neumocitos tipo I y II...), va sufriendo
cambios progresivos por la acción de los factores carcinogenéticos pasando por las fases
de hiperplasia, metaplasia, displasia, carcinoma in situ ... En esta transformación
evolutiva sufre así mismo un proceso de diferenciación hacia un tipo patológico
determinado de cáncer de pulmón.
La clasificación histológica del carcinoma broncogénico se
expone en la Tabla I.
Tabla
I
Clasificación histológica del carcinoma broncogénico |
- Displasia
- Carcinoma in situ
- Tumores epiteliales malignos
A. Carcinoma de células escamosas
B. Carcinoma escamoso de células fusiformes
- Carcinoma de células pequeñas
A. Carcinoma oat-cell
B. Carcinoma de células de tipo intermedio
C. Carcinoma oat-cell combinado
- Adenocarcinoma
A. Acinar
B. Papilar
C. Bronquioalveolar
D. Sólido con formación de moco
- Carcinoma de células grandes
A. Células gigantes
B. Células claras
- .Carcinoma adenoescamoso
- .Tumor carcinoide
- Carcinoma de glándula bronquial
A. Adenoide quístico
B. Mucoepidermoide
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Carcinoma de pulmón de célula no pequeña (no microcítico) CNMP
Incluye a su vez tres tipos celulares: el carcinoma escamoso
o epidermoide, el adenocarcinoma y el indiferenciado de células grandes, siendo también
frecuente la presentación de tumores mixtos. En total constituye el 80 por ciento de los
tumores diagnosticados.
El carcinoma epidermoide es el más frecuente en nuestro
medio. Deriva del epitelio superficial de los bronquios. Suele ser de localización
central y con tendencia a la exfoliación, por lo que se puede detectar en el examen
citológico. Sus células están queratinizadas, con desmosomas y puentes intercelulares;
aunque no es del todo específico, sí es frecuente que en este tipo de tumor el patólogo
aprecie citoqueratinas, desmoplaquinas e involucrinas en la tinción inmunohistoquímica
que ayudan al diagnóstico diferencial. También puede producir mucina, si lo hace en
cantidad apreciable da lugar a la variante de carcinoma adenoescamoso. Es el tumor mas
relacionado con el tabaco, y se suele acompañar de neumonitis obstructiva con atelectasia
y, a veces, de cavitación. Se comporta como un tumor de crecimiento lento, por lo que
suele asociarse a un buen pronóstico, y la resección de este tipo patológico es la que
comporta mejores resultados; aunque, sin bien, es el de mayor tendencia a la recurrencia
local después de una resección quirúrgica mientras que el adenocarcinoma tendría una
mayor tendencia a la recaída metastásica después de una resección quirúrgica.
El adenocarcinoma deriva del epitelio de los bronquios
distales y de las glándulas mucosas, por lo que tiende a ser periférico. Sus células
muestran diferenciación glandular, con estructuras acinares y producción de mucina.
Puede confundirse con un mesotelioma, siendo necesaria la tinción con CEA característica
del adenocarcinoma para ayudar al diagnóstico diferencial. Aunque también está asociado
con el tabaco, se le ha relacionado con cicatrices y enfermedades pulmonares
pre-existentes, quizás por ello es el tumor predominante en mujeres y en no fumadores.
Tiene una especial tendencia por metastatizar en el Sistema Nervioso Central. Es el tipo
histológico más frecuente en Estados Unidos y Japón.
Existen distintas variantes de adenocarcinoma como son la
acinar, papilar y bronquioloalveolar. El adenocarcinoma bronquioloalveolar es una entidad
clínico-patológica diferente que puede presentarse como un nódulo solitario, como
enfermedad multifocal o como afectación rápidamente progresiva de todo el pulmón.
Supone el 3-4 por ciento de todos los carcinomas de pulmón de célula no pequeña y el
10-25 por ciento de los adenocarcinomas. El adenocarcinoma bronquioloalveolar deriva de
las células claras y neumocitos tipo II, que son células productoras de surfactante por
lo que en esta variante histológica es característica la presencia de la apoproteína
SAP 35 del surfactante.
El carcinoma de células grandes es el tipo menos frecuente.
Es un tumor pobremente diferenciado y con peor evolución que los otros carcinomas de
pulmón de célula no pequeña (sobre todo la variedad de células gigantes). En ocasiones
es un grupo de clasificación en el que se meten aquellos carcinomas no de célula
pequeña que no cumplen las características de epidermoide ni de adenocarcinoma. Se
caracteriza por la presencia de células con citoplasma y núcleo grandes, y por la
disposición de éstas en trabéculas. Tiene un comportamiento clínico más parecido al
adenocarcinoma.
Carcinoma de pulmón de célula pequeña (microcítico) CMP
Se origina a partir de células basales neuroendocrinas del
epitelio bronquial o células de Kulchitsky. Constituye el 20 por ciento de todos los
diagnósticos de cáncer de pulmón. Suele tener una localización central. Se clasifica
en tres subtipos: el oat-cell o de célula en grano de avena y célula intermedia (90 por
ciento de los carcinomas de célula pequeña), el tipo mixto de célula pequeña y de
célula grande, y el combinado de células de carcinoma microcítico y no microcítico.
La diferenciación neuroendocrina en el carcinoma
microcítico se pone de manifiesto con técnicas de tinción inmunohistoquímica
específicas para enolasa neuronal específica, cromogranina A y antígeno
carcinoembrionario.
| Sumario |