CÁNCER DE PULMÓN
Epidemiología
Incidencia
En la introducción hemos aportado los datos de incidencia
absoluta en la Unión Europea correspondientes al año1998. Sin embargo, existe una
marcada variación geográfica por ser una enfermedad con factores etiológicos
predominantemente ambientales. Así, las tasas de incidencia más altas (anuales,
ajustadas por edad y por cada 100.000 habitantes) corresponden a la población Maorí de
Nueva Zelanda (119,1), a Hawaii (96,1), a la población negra de Los Ángeles (93,1) y
dentro de Europa a Escocia (88,1); siendo las tasas ajustadas más bajas las de Kuwait
(14,5), Bombay (14,1) y Costa Rica (12,7).
España ocupa una posición relativamente baja, sobre todo en
mujeres, siendo la tasa de incidencia ajustada de 42,5 en el registro de cáncer de
Navarra y de 41,6 en el de Tarragona. En términos absolutos, en 1990 en España se
diagnosticaron 14.000 nuevos casos en varones y 1.400 nuevos casos en mujeres,
correspondiendo a unas tasas ajustadas de 51,7 y 4 respectivamente, mientras que en Europa
éstas fueron de 55,6 y 10,3.
Mortalidad
La alta letalidad del cáncer de pulmón hace que las cifras
de mortalidad se acerquen a las de incidencia. La mortalidad en España en 1990 fue de
13.000 varones y 1.300 mujeres, con tasas ajustadas de 46,2 y 3,5 por cada 100.000
habitantes respectivamente, situándose en los niveles bajos de distribución de tasas de
mortalidad dentro de la Unión Europea.
Si atendemos a la supervivencia relativa en un registro
poblacional como el de Tarragona, el 87% de los casos diagnosticados fallecen en el
transcurso del primer año y la supervivencia relativa a 5 años se sitúa en torno al
12%. Combinando los datos de supervivencia poblacional con la esperanza de vida, tenemos
que si el cáncer de pulmón afecta primordialmente a varones en edades intermedias de la
vida, cada caso generaría una pérdida sobre la esperanza de vida de 10 años en varones
y 12 años en mujeres. Para la población de Cataluña representaría 13.000 años
potenciales perdidos anualmente en varones y 1.200 años en mujeres.
Se debe reseñar que, pese a las cifras de incidencia y
mortalidad en España, aparentemente halagüeñas en comparación con otros países,
existen datos del registro poblacional de Tarragona en los que se observa una tendencia
creciente del cáncer de pulmón femenino entre los grupos de edad menores de 65 años, a
expensas de un mayor número de diagnósticos de adenocarcinoma de pulmón. Este aumento
en la incidencia posiblemente se traduzca en un aumento en la mortalidad al que
asistiremos en los próximos años. Podríamos concluir que mientras en España estamos
todavía en un crecimiento de tipo epidémico, en algunos países de América y Norte de
Europa, donde se han implantado medidas de reducción del tabaquismo, se están
registrando estabilizaciones o descensos en las tasas de incidencia y mortalidad.
En la figura 1 se representan la incidencia y mortalidad de
distintos tumores incluido el cáncer de pulmón en Estados Unidos durante el año 1999,
la cual da una idea de la importancia del cáncer de pulmón en relación con otras
neoplasias.

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| Figura 1. Incidencia y
mortalidad de distintas neoplasias (USA ´99) |
| Sumario
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