Alopecia
Alopecia difusa
Etiopatogenia
La alopecia difusa es una
situación clínica normalmente aguda que preocupa al paciente, sobre todo si es del sexo
femenino, y que motiva una consulta urgente al médico o al especialista.
Si se trata de un proceso crónico normalmente va asociada a
algún problema general (diabetes, anemia crónica
) conocido o a alguna enfermedad
dermatológica (psoriasis, alopecia androgenética
), cuyo pronóstico y tratamiento
son los de la enfermedad de base.
El problema clínico se presenta en casos de pérdida difusa
aguda del cabello. Generalmente se debe a una detención del ciclo folicular en fase
anagénica (efluvio anagénico) o en fase telogénica (efluvio telogénico), aunque
lógicamente en cualquiera de ambos casos el folículo termina entrando en fase
telogénica, siguiendo la progresión normal del ciclo folicular, variando si ello se
produce, de una manera rápida o lenta y si la causa actúa en la fase anagénica o en la
telogénica.
La pérdida de pelo se produce de forma continuada en ambos
sexos, pero a veces fluctúa en cuanto a su severidad. La disminución del pelo puede ser
más o menos severa, dependiendo de la intensidad y de la duración del agente casual.
Cuando la lesión es severa, como por ejemplo, después de
una dosis alta de citostáticos, los pelos empiezan a caer hacia fuera desde pocos días a
3 semanas después. Esta alopecia de tipo inmediato muestra un tricograma de patrón
distrófico o con raíces en telogén-distrófico (efluvio anágeno). En todos esos tipos
de alopecia la superficie cutánea no sufre ninguna alteración.
En las alopecias de tipo difuso, únicamente se afectan los
folículos pilosos de la cabeza, y el resto de los folículos pilosos de las otras áreas
permanecen inmodificados. Esto se produce porque en la cabeza el 85 por ciento de los
folículos se encuentran en fase de anágeno, que es la fase más sensible a las noxas y
con un índice mitótico más alto. Sólo un 15 por ciento de los pelos se encuentran en
fase de telogén. En otras regiones la proporción de pelos en telogén es superior: en
las cejas, un 80-90 por ciento; en el área púbica, 60-80 por ciento; en las axilas, un
70 por ciento; y en las extremidades, el 60-80 por ciento. Las raíces en telogén son
menos sensibles a los efectos tóxicos y se mantienen hasta el final de su fase.
Headington ha dividido el efluvio telogénico en cinco tipos
funcionales basados en los cambios que ocurren en las diferentes fases el ciclo piloso:
a) Paso rápido de anágeno a telógeno:
Muchos folículos pasan a la fase telogénica antes de
terminar la anagénica, es frecuente y se establece de forma clínica en un mes
aproximadamente. Se da en situaciones de fiebre alta, tensión emocional y viene inducido
a menudo por fármacos.
b) Retraso en la fase anagénica:
La situación es inversa al caso anterior; algunos folículos
presentan un retraso del paso de anágeno a telógeno, y si el número de éstos es lo
suficientemente importante cuando revierten a telógeno queda clínicamente evidenciado
por una situación de alopecia difusa aguda. Un ejemplo típico es la alopecia postparto.
c) Reducción de la fase anagénica:
Se trata de una redución idiopática, que presentan algunos
individuos en la fase anagénica folicular en un porcentaje determinado de folículos. Se
manifiesta con una situación crónica y moderada de pérdida difusa del cabello
acompañada de una limitación persistente de la longitud del cabello. Parece ser que este
mecanismo lo puede producir el etretinato y también se presenta en la alopecia
androgenética.
d) Pérdida rápida telogénica
En determinadas circunstancias se produce un pérdida casi
inmediata de todos los cabellos que se hallan en fase telogénica, y ello lógicamente
produce una pérdida aguda de cabellos telogénicos. La causa fundamental son algunos
fármacos como la carbamacepina, bromocriptina, cimietidina, litio, levodopa y,
propranolol
tabla IV.
Causas más frecuentes de efluvio anagénico |
Causas intrínsecas
Enfermedades endocrinológicas
Hipotiroidismo
Hipertiroidismo
Tirotoxicosis
Hipoparatiroidismo
Pseudohipoparatirosdismo
Síndrome de Sheehan
Síndrome de Cushing
Sindrome adrenogenital
Enfermedades metabólicas
Desnutrición
Déficit de hierro
Déficit de cinc
Homocistinuria
Déficit de ácidos grasos esenciales
Síndrome de malabsorción
Insuficiencia renal crónica
Enfermedad neoplásica
Causas extrínsecas
Radiaciones ionizantes
Agentes químicos
Sales de talio
Borato sódico
Cloropreno
Mercurio
Arsénico
Fármacos
Citostáticos
Hipervitaminosis A |
e) Retraso en la fase telogénica
En este caso se produce el retraso de algunos folículos en
la pérdida telogénica; probablemente va precedido de una inadvertida disminución de
pérdida global del cabello
Desde el punto de vista práctico, distinguiremos alopecias
difusas agudas que se presentan fundamentalmente porque la causa inductora actúa en la
fase anagénica o bien en la telogénica.
En las Tablas IV y V se observan las principales causas de
efluvio anagénico y telogénico.
A continuación desarrollaremos los distintos tipos de
alopecias difusas, según origen metabólico, endocrinológicos, etc para finalmente
desarrollar extensamente el capítulo del efluvio telogénico.
tabla
V.
causas más frecuentes de efluvio
telogénico |
Causas endógenas
Fisiológicas
Alopecia postnatal
Embarazo
Alopecia postparto
Alopecia androgenética
Patológicas
Dieta hipocalórica
Tensión emocional (estrés)
Intervención quirúrgica
Aborto
Enfermedades infecciosas
Causas exógenas (fármacos)
Por pérdida rápida anagénica
Acido aminosalicílcio
Danazol
Enalapril
Trimetadiona
Por pérdida rápida telogénica
Bromocriptina
Carbamacepina
Cimetidina
Levodopa
Litio
Metoprolol
Propranolol
Piridostigmina
Por otros mecanismos no completamente demostrados
Acido nicotínico
Acido valproico
Albendazol
Anfetamina
Anticonceptivos
Atabrina
Bismuto
Butirofenona
Captopril
Carbimazol
Clofibrato
Dicumarol
Dixiracina
Gentamicina
Heparina
Ibuprofeno
Isoniacida
Nitrofurantoína
Sales de oro
Salicilatos
Tainfenicol
Tiocianato potásico
Tiouracilo
Verapamilo
Warfarina |
Tipos de alopecias difusas
Alopecias difusa de origen endocrino
Alteraciones de la función pituitaria
(hipopituitarismo)
El enano hipofisario suele tener una alopecia total. En la
deficiencia hipofisaria que comienza después de la pubertad, como por ejemplo el
"síndrome de Sheehan", el cabello se adelgaza muchísimo y se pierde el vello
axilar y pubiano.
Hipotiroidismo
El pelo humano se afecta de forma profunda por las hormonas
tiroideas. En un estudio se detectó que de 150 mujeres que se quejaban de caída de pelo,
16 fueron diagnosticadas de hipotiroidismo sobre la base de los niveles de yodo sérico
unido a proteínas.
El hipotiroidismo se asocia con alopecia difusa (Fig. 21), y
a menudo se observa un adelgazamiento con atenuación de pelo corporal. La escasez de las
cejas puede ser llamativa, y en el 50 por ciento de los casos suele ser evidente la
disminución de vello axilar.

figura21 |
El tricograma muestra una elevada proporción de bulbos
telogénicos, lo que sugiere que la causa es la prolongación del telogen, la prematuridad
del catagen o ambas. Habitualmente se produce recrecimiento cuando el hipotiroidismo se
controla, pero puede ser incompleto. Informes de lo contrario generalmente se deben a la
asociación con alopecia androgenética, posiblemente debido a una mayor cantidad de
andrógenos libres por disminución de la sex hormone binding globuline.
La alopecia difusa puede ser la única manifestación del
hipotiroidismo. El diagnóstico de hipotiroidismo debe basarse en una evaluación clínica
adecuada, junto con la determinación de los niveles de tiroxina y de hormona estimulante
del tiroides.
Se ha producido alopecia en casos de hipotiroidismo inducido
por yodo en los que el nivel de yodo unido a proteínas era alto.
Hipertiroidismo
En el hipertiroidismo, se desarrolla alopecia difusa en el
40-50 por ciento de los casos, pero no suele ser severa y es reversible. Hay mayor
frecuencia de casos de vitíligo y de alopecia areata.
Hipoparatiroidismo
El cuero cabelludo es fuerte, escaso y seco. Se eliminan
fácilmente con un ligero traumatismo y la alopecia puede aparecer de forma parcheada. Se
han visto cambios similares en el pseudohipoparatiroidismo.
Diabetes mellitus
En casos de diabetes mal controlados, se puede producir
alopecia difusa.
Alopecia de origen nutricional y
metabólico
En las deficiencias proteicas iniciales se afecta el pelo,
porque las proteínas se conservan para fines más esenciales. La malnutrición influye
sobre la estructura del ciclo piloso y, algunas veces, sobre el color del pelo. Las
deprivaciones experimentales de proteínas causan a corto plazo atrofia del bulbo y
pérdida de las vainas pilosas internas y externas sin cambios en el cociente
anágeno-telógeno, aunque probablemente ocurrirían si continuase la deprivación
proteica.
El marasmo es el resultado de la deficencia
proteico-calórica, generalmente en el primer año de vida. El pelo es fino y seco, el
diámetro de los bulbos pilosos se reduce a un tercio de lo normal y casi todos los
folículos están en telógeno.
El kwashiorkor ocurre durante el segundo año de vida en
niños que toman una dieta muy baja en proteínas y muy alta en carbohidratos. Los cambios
pilosos son muy parecidos a los del marasmo, pero hay más cabellos en anágeno aunque la
mayoría están atróficos. Las diferencias entre los hallazgos de estos dos estados de
malnutrición están relacionadas con el grado y la rapidez de la deprivación proteica.
En ambos casos el pelo es fosco y se elimina con facilidad,
pudiendo ocurrir alopecia parcial o completa; el pelo está deslustrado y es normalmente
negro, aunque puede asumir un tinte rojizo. Muchas vainas pilosas pueden mostrar
constricciones que incrementan su vulnerabilidad al traumatismo.
La deficiencia de los depósitos de hierro (demostrada por
niveles bajos de ferritina sérica) se asocia con alopecia difusa, incluso en casos sin
anemia.
La asociación es difícil de demostrar porque no siempre es
fácil evaluar otros posibles factores, pero en algunos casos la aparente respuesta a la
administración de hierro es convincente. Este problema es especialmente frecuente en
mujeres con menstruaciones abundantes, observándose casos de alopecia con valores de
ferritina inferiores a 35.
La deficiencia de zinc resulta de un fallo en la absorción
que da lugar a alopecia y cambios cutáneos en la acrodermatitis enteropática. También
puede producirse un déficit de zinc como resultado de alimentación parenteral prolongada
con eritema, descamación, ampollas y alopecia. La alimentación parenteral también puede
causar déficit de ácidos grasos esenciales. El pelo restante está seco y liso.
Se producen defectos de crecimiento piloso en ciertos
trastornos metabólicos, como la tricorrhexis nodosa en la aciduria arginosuccínica.
En la homocistinuria, que es un error congénito en el
metabolismo de la metionina, el pelo es escaso, fino y claro. Parece normal al
microscopio, pero muestra una fluorecencia rojo-anaranjada cuando se tiñe con naranja
acridina y cuando se examina bajo la luz ultravioleta.
En la aciduria orótica hereditaria, que es un error
congénito del metabolismo de la pirimidina caracterizado por retraso físico y mental y
anemia macrocítica, el pelo es fino, corto y escaso.
Un defecto genéticamente determinado en la incorporación de
histidina, tirosina y arginina en la queratina del pelo, se ha hallado en un síndrome en
el que se asocia pelo seco, deslustardo junto con uñas distrófcias, frágiles e
hipoplasia dentaria.
Alopecia química
Muchos medicamentos capaces de inducir alopecia se utilizan
con frecuencia, y constituyen un factor importante a considerar en los casos de alopecia
difusa. En muchos casos su mecanismo de acción es incierto y no se puede efectuar una
clasificación lógica.
En relación a la dosis y el tiempo de acción puede
producirse una alopecia de tipo inmediato con patrón de raíces pilosas distróficas, o
una alopecia de tipo tardío con patrón de raíces pilosas en telogén. El talio y las
dosis altas de citostáticos dan lugar a una alopecia difusa aguda de tipo inmediato.
Un hecho remarcable e inexplicable es que los folículos
pilosos se adaptan a la dosis que causa el efluvio, y entonces el pelo crece a pesar de
otros tratamientos posteriores.
Talio
Ya no se recetan sales de talio para la depilación del cuero
cabelludo con una tiña capitis, ni se encuentra en productos de venta al público por lo
que difícilmente se ven alopecias de esta etiología. En algunos países se utilizan
todavía como pesticidas por lo que en estas regiones se han podido comprobar serias
intoxicaciones por contaminación de almacenes de cereales y otros alimentos. Por otra
parte, como las sales de talio no tienen sabor, se han utilizado con cierta frecuencia en
homicidios y suicidios. El talio es captado rápidamente por los folículos en anágeno y
altera la queratinización por lo que muchos pelos se rompen dentro del folículo
apareciendo con un aspecto característico: tallo con irregularidad de la zona
queratógena oscura y burbujas de aire cerca de la punta afilada. Otros folículos entran
en catagen prematuro. La queratinización de la superficie cutánea también está
alterada. El síntomas más constante es la alopecia observándose que la auténtica
pérdida de pelo comienza después de que, durante unos 10 días, haya una pérdida difusa
de pelos anagénicos anormales.
La evolución de esta alopecia puede variar pues en algún
caso se produce una rápida alopecia total mientras que en otros al alopecia es gradual
durante 3-4 meses, en éste último caso las dosis suelen haber sido menores y los pelos
que caen son telogénicos.
En la intoxicación grave, puede producirse la muerte por
lesiones cerebrales y renales agudas antes de presentarse la alopecia. En caso menos
importantes, los síntomas asociados son muy variables destacando ataxia, debilidad,
somnolencia, temblores, cefaleas, náuseas y vómitos. En la intoxicación poco
importante, la alopecia puede ser el único signo. En todos los casos, el pelo vuelve a
crecer completamente en unos 6 meses, aunque pueden quedar signos de lesión cerebral
residual.
El diagnóstico se sospecha por manifestaciones clínicas
pero se confirma sólo por la detección de talio en orina y heces, por las que puede ser
excretado durante 4 o 5 meses. No hay ningún tratamiento específico.
Antagonistas tiroideos o antitiroideos
Algunos pacientes afectos de tirotoxicosis (enfermedad de
Basedow), tratados con fármacos antitiroideos convencionales, desarrollan una alopecia
difusa que parece se debería a la rápida conversión del estado hipertiroideo a
eutiroideo.
La administración prolongada de yoduros ha inducido alopecia
hipotiroidea.
Anticoagulantes
Todos los fármacos anticoagulantes (heparina, heparinoides y
cumarínicos) inducen alopecia. Las cumarinas, como la warfarina, son muy utilizadas como
raticidas y a veces son ingeridas por niños. Lo que determina el grado de pérdida de
pelo es la dosis, no la duración de la exposición.
Tricológicamente se comprueba la pérdida de cabellos en
telogen, aparentemente normales, a los 2-3 meses de alcanzar el nivel sanguíneo
responsable.
Con frecuencia se comprueba un aumento moderado de la
pérdida de pelo sin evidente alopecia, pero a altas dosis puede producirse alopecia
moderada o importante. La recuperación es completa, aunque lenta, después de la
interrupción de la administración del fármaco.
Agentes citostáticos
La alopecia por agentes citostáticos es dosis-dependiente y
comienza habitualmente a las 2 semanas del comienzo del tratamiento, como resultado de la
interrupción de la fase anagénica. Determinan, por tanto, un efluvio anagénico o mixto
(Figura 22). Muchos de los agentes citostáticos utilizados con fines terapéuticos, o
administrados con intencionalidad criminal, pueden producir alopecia. Los regímenes que
contienen doxorrubicina producen alopecia casi total o total.
 figura22 |
Estudios experimentales y clínicos con
ciclofosfamida han demostrado que algunos folículos anagénicos entran en catagen precoz;
en otros casos se comprueba inhibición de las mitosis en la matriz lo que produce una
constricción o rotura del tallo.
Los antagonistas del ácido fólico, como el metotrexato,
producen una constricción similar. En clínica, la alopecia que se observa con mayor
frecuencia es la producida por ciclofosfamida. También se han publicado alopecias
después de dosis terapéuticas de colchicina, y dosis altas de aminopterina y de
cantaridina. A los 4-6 días de la administración de la dosis responsable, puede
comprobarse ya una alopecia difusa caracterizada por la presencia de pelos con tallos
rotos y con constricciones, pudiendo continuar durante meses la pérdida de pelos
telogénicos, aparentemente normales.
Con el aumento del empleo de los fármacos citotóxicos en la
quimioterapia del cáncer en los últimos 20 años, este tipo de alopecia a veces total
pero reversible, ha llegado a ser muy frecuente. Los fármacos inmunosupresores, como la
ciclosporina, suelen producir hipertricosis o el aumento de la pérdida de pelo en
telogen.
Cuando hay indicación de tratamiento con fármacos
citostáticos, puede minimizarse la pérdida de pelo prevista mediante la hipotermia del
cuero cabelludo. Esta hipotermia puede lograrse con la aplicación de hielo en el cuero
cabelludo durante 30 minutos antes de inyectar el fármaco, o con la colocación de una
cinta apretada alrededor de la línea de implantación del cuero cabelludo. También se ha
empleado la solución de minoxidil para el tratamiento de la alopecia por citostáticos.
Recientemente se ha publicado un ensayo clínico doble-ciego en alopecia inducida por
quimioterapia. Se trataron 22 mujeres con cáncer de mama, sometidas a quimioterapia
adyuvante con fluorouracilo, doxorrubicina y ciclofosfamida, con solución de minoxidil
tópico al 2 por ciento frente a placebo. El tratamiento con minoxidil se mantuvo durante
la quimioterapia y 4 meses después. Los resultados mostraron una diferencia
estadísticamente significativa (a favor de minoxidil) en el intervalo entre máxima
pérdida de pelo hasta primer recrecimiento. Por lo tanto, el período de alopecia se
acortó (media, 50,2 días) en el grupo que recibió minoxidil, y no se hallaron efectos
secundarios significativos.
Triparanol
El triparanol y la fluorobutirofenona, fármaco
antipsicótico no relacionado químicamente, alteran la queratinización por inhibición
de la síntesis del colesterol. El cabello y el vello corporal se vuelven escasos, claros
y secos. La piel también está seca e ictiósica. En algunos casos se presentan
posteriormente cataratas. En la actualidad prácticamente no se utilizan estos agentes
terapéuticos.
Hipervitaminosis A
El excesivo consumo de vitamina A produce un síndrome cuyas
características principales son irritabilidad, sequedad y, a veces, pigmentación
cutánea, además de adelgazamiento lentamente progresivo del cabello, vello corporal,
cejas y pestañas. También son frecuentes la pérdida de peso, fatiga, anemia y dolor
óseo, y a veces hay hepato y esplenomegalia.
Los síntomas se presentan de forma insidiosa después de
ingerir dosis superiores a las 50.000 unidades diarias durante muchos meses. Desconocemos
el modo de acción de la vitamina A sobre el pelo. El diagnóstico se establece midiendo
el nivel sanguíneo de la vitamina A en ayunas. Al interrumpir la ingesta de vitamina A se
produce una lenta recuperación.
La alopecia por retinoides orales tiene un mecanismo similar,
presentándose con el 13-cis-retinoico, el etretinato y el acitretino.
Acido bórico
La exposición profesional al borato sódico ha producido
alopecia difusa. Los enjuagues orales con borato sódico pueden producir también un
patrón similar de alopecia. Los niveles séricos de ácido bórico son elevados.
Otras sustancias químicas
Pueden inducir alopecias reversibles el tiocianuro de
potasio, antes recetado para la hipertensión; la trimetadiona, utilizada en el control de
la epilepsia; bismuto, después de una sobredosis prolongada al mismo; y la exposición
industrial a los productos cíclicos de condensación del cloropreno monomérico en la
fabricación de goma.
También se han descrito inducciones de alopecia por otros
fármacos, como el carbonato de litio, la piridostigmina y la dixaracina. Otros
medicamentos que pueden producir alopecia difusa después de varios meses de
administración son: propranolol, metoprolol, levodopa, cimetidina e ibuprofeno.
También parecen ser responsables de alopecia el aminoácido
mimosina que se encuentra en la Laucaena glauca y en algunas otras plantas leguminosas, y
la sustancia tóxica del fruto Lecythis que parece ser la selenocistationina. Por otro
lado, las plantas seleníferas son una causa bien conocida de pérdidas de pelo en el
ganado bovino, y hay publicaciones sobre un efecto similar en el ser humano. Su mecanismo
probablemente sea un efluvio anagénico.
En cualquier caso la lista de fármacos asociados con
alopecia se ha ampliado mucho hoy en día.
Alopecia en alteraciones del sistema nervioso
central
Aunque se ha descrito alopecia asociada a varias alteraciones
del sistema nervios o central, en muchos casos esta asociación es fortuita. Hay cuatro
formas de pérdida de pelo, en las que su asociación con alteraciones del SNC parece
aceptable, si bien su mecanismo es desconocido:
1. Alopecia total y permanente acompañando a lesiones
cerebrales como, por ejemplo el glioma de la región del hipotálamo o la lesión cerebral
postencefalítica.
2. Alopecia difusa temporal como secuela de un traumatismo
encefálico, sobre todo en niños. Puede asociarse con hirsutismo reversible.
3. Pérdida total del pelo a intervalos aproximadamente
anuales, durante 20 años, en un paciente con siringomielia y siringobulbia.
4. Alopecia androgenética en la distrofia miotónica.
Probablemente existe una relación genética más que un efecto directo sobre los cambios
neurológicos.
Efluvio telogénico
Embarazo
El fenómeno de la caída de pelo postparto parece ser el
resultado de un cambio hormonal en los ciclos de los folículos pilosos. Se produce una
alopecia a los 4-6 meses después del parto, debido a una pérdida de pelo a 2-3 veces el
ritmo normal. En ese momento, la proporción de pelos en telógeno puede ser tan alta como
un 15 por ciento, mientras que en el embarazo tardío puede ser menor de un 5 por ciento,
que sólo es un tercio de lo normal. Esto sugiere que el paso de folículos a catágenos,
seguido por la eliminación de pelos club, se ralentiza por el embarazo pero ocurre de
forma precipitada tras el parto al alterarse las condiciones hormonales, particularmente
con una rápida caída de los estrógenos. El patrón de fluctuación en el cociente
anágeno/telógeno se ha observado en tres embarazos seguidos en una misma mujer durante 9
años seguidos; haciendo el cambio menos marcado con cada embarazo sucesivo.
La forma más común es la alopecia postparto, una alopecia
en telogén de tipo tardío, que aparece a los 2-4 meses posteriores al parto y regresa
espontáneamente en pocos meses. La pérdida de pelo en el postparto se explica porque
durante el embarazo los folículos se mantienen más tiempo en fase de anagen, y después
del parto gran parte de ellos pasan a fase de telogen (cerca del 30 por ciento) y caen al
final de la misma, o sea, después de 2-4 meses. El efluvio postparto puede transformarse
en una alopecia androgenética en pacientes genéticamente predispuestas.
Anticonceptivos orales
Se ha atribuido a los anticonceptivos orales, la aparición
de alopecia difusa pero la evidencia es conflictiva. Los estudios sobre recuentos
anágeno-telógeno mostraron una respuesta variable: algunas mujeres mostraron un
incremento temporal y otras un incremento más permanente en el cociente telogénico;
mientras que en otras no se observaron cambios.
En general, no se han visto cambios clínicos significativos,
pero en algunas mujeres se produce caída significativa de pelo 3-4 semanas después de la
interrupción del tratamiento contraceptivo, como ocurre después del embarazo. La
recuperación se produce de forma espontánea.
Si se toman anticonceptivos de una forma crónica, puede
aparecer una alopecia difusa. Esta alopecia ocurre durante los primeros cuatro o seis
ciclos y desaparece después espontáneamente aunque continúe el tratamiento.
Probablemente se trate de un efecto gestágeno.
Enfermedades febriles e Infecciones
Aunque en la era de los antibióticos es difícil ver
alopecias en enfermedades febriles, pueden observarse como consecuencia de fiebre
prolongada en enfermedades virales o en septicemias (Figura 23). La pérdida suele
continuar hasta el mes después de haber cedido la fiebre (Figura 24). El porcentaje de
cabellos en telogen puede llegar hasta el 54 por ciento.

figura23 |
Habitualmente suele ir acompañada de líneas de Beau en las
uñas, o de marcas de Pohl-Pinkus en los cabellos que no se depilan.
La fiebre tifoidea, la gripe, la sífilis secundaria
(alopecia en sacabocados), y las erisipelas, a menudo causan alopecia de tipo tardío con
un patrón de raíces en telogén.

figura24 |
Intervenciones quirúrgicas y
anestesias prolongadas
Las hemorragias y las anestesias prolongadas pueden ser causa
de alopecias telogénicas; sin embargo debe reocrdarse que este tipo de alopecias no
tienen nada que ver con la pérdida de pelo que sucede por presión (avascular) en la
región occipital de personas que se han mantenido durante mucho tiempo en una
intervención en posición de Trendelenburg, como sucede en los casos de cirugía cardiaca
y ginecológica.
Como señalamos en las alopecias anagénicas, el pronóstico
es favorable pues el pelo acostumbra a reaparecer en las 12 semanas siguientes aunque lo
ideal es efectuar una profilaxis, evitando esta caída con el solo hecho de modificar
varias veces la posición de la cabeza durante el acto operatorio.
No siempre hay que pensar en grandes intervenciones, ya que a
veces intervenciones banales con anestesia local, como extracciones dentarias pueden
provocar este tipo de alopecia.
Estrés psíquico, ansiedad, depresión
Los estados de depresión o ansiedad aguda pueden provocar
este tipo de alopecia. A veces suceden también después de esfuerzos intelectuales o una
experiencia aérea no muy agradable, e incluso por una llamada brusca que da una noticia
sin explicar suficientemente los hechos, lo que condiciona que se esté con mucha tensión
hasta que se conocen todos los detalles.
Sólo se identifica al recordar el estrés 6-16 semanas antes
y comprobar un alto porcentaje de bulbos en telogen en el tricograma.
Hipotiroidismo
Aunque habitualmente la alopecia del hipotiroidimo es por
efluvio anagénico, los pacientes con mixedema espontáneo o iatrogénico tienen un
incremento del porcentaje de pelos en telogen, lo que determina una alopecia
frontovertical.
Dietas hipocalóricas
Regímenes de adelgazamiento como los que se producen por
dietas de 500 calorías producen caída en telogen, y está comprobado que la causa es la
restricción calórica y no la pérdida de peso. La alopecia comienza a observarse entre 1
a 6 meses tras el comienzo de la dieta.
Alopecias en dermatosis inflamatorias
Psoriasis del cuero cabelludo
La psoriasis afecta al 2 por ciento de la población europea
y el cuero cabelludo suele verse comprometido en un 50 por ciento de los psoriásicos,
siendo en niños y jóvenes una de las localizaciones específicas y a veces única.
Hoy en día no existe duda alguna de que existe una alopecia
psoriásica telogénica que acompaña a la psoriasis del cuero cabelludo. La pérdida de
cabellos varía en intensidad de moderada a masiva.
Según la duración de la pérdida de pelo consideramos una
forma aguda, que supone el 51 por ciento de los psoriásicos y se mantiene 3 meses: una
forma crónica, a la que corresponde el 36% y dura más de 3 meses; y una forma
recidivante que corresponde al 13 por ciento.
Clínicamente se comprueban en el cuero cabelludo placas
rosas brillantes cubiertas de escamas micáceas plateadas, aunque a veces sobre todo en
los niños sólo hay elementos escamosos que pueden hacer que nos confundamos con la falsa
tiña amiantácea (considerada por algunos una variante de psoriasis).
El diagnóstico se efectuará por historia familiar y
elementos típicos en otras zonas, especialmente las uñas.
Cuando coinciden psoriasis y alopecia areata, las placas de
psoriasis sólo se observan en las zonas pilosas.
Hay dos hechos a destacar en la alopecia psoriásica, por un
lado que el 36 por ciento de los casos pierden el pelo en mechones y por otro que en el 28
por ciento la alopecia se produce cuando comienza el tratamiento.
Aunque sólo se comprueba alopecia difusa en las formas
eritrodérmicas, siempre habrá una discreta alopecia telogénica y reducción de la
densidad pilosa en las zonas con placas psoriásicas.
El tricograma realizado de los cabellos que se encuentran
sobre las placas de psoriasis ha demostrado que hay un importante aumento del porcentaje
de telogen y catagen respecto a otras áreas del cuero cabelludo no afectadas. Durante las
fases de agudización del proceso, hay un importante aumento del porcentaje de cabellos en
telogen que puede llegar hasta el 86 por ciento.
El tratamiento debe efectuarse con champús de aceite de
enebro o breas, combinado con corticoides tópicos con o sin ácido salicílico asociado.
En cuanto a los efectos secundarios de los corticoides,
después de muchos años de experiencia no se ha comprobado atrofia del cuero cabelludo,
quizás porque la elevada tasa mitótica de la matriz pilosa contribuya a la rápida
regeneración epidérmica en esta localización.
Otras dermatosis
Incluye la dermatitis seborreica, en especial si es muy
intensa y cronificada, así como otras dermatosis locales tales como dermatitis de
contacto, toxicodermias
Efluvio telogénico crónico
Merece la pena extenderse en este cuadro, que resulta muy
frecuente pero difícil de diagnosticar. El efluvio telógeno clásico fue descrito en
1961 por Kligman como una pérdida aguda de pelo tras enfermedades febriles, parto,
enfermedades sistémicas crónicas, estrés emocional, etc (factores ya comentados).
La forma clásica de efluvio telogénico postparto puede
durar hasta 6 meses y se sigue generalmente de una completa recuperación.
Sin embargo, existe evidencia clínica e histológica de una
forma crónica de efluvio telogénico en la que la pérdida de pelo puede continuar
durante años, y sobre la cual han aparecido recientes publicaciones en al literatura
científica internacional.
Cualquiera de los tipos funcionales de Headington (ver
etiopatogenia de alopecias difusas), podría estar implicado en esta forma de efluvio
telógeno crónico.
Un inicio abrupto en este efluvio podría relacioanrse con un
hecho específico como el parto, una enfermedad severa, cirugía, estrés, dieta o
medicamentos; pero en la mayoría de los casos el factor desencadenante no está claro.
Con un inicio gradual, la causa no suele ser aparente, pero a
veces la caída se debe a un acortamiento de los ciclos anagénicos. Es importante excluir
siempre hipotiroidismo, déficit de hierro o déficit proteico en la dieta.
Este cuadro se suele confundir con alopecia androgénica
extensa en mujeres, aunque ambas entidades tienen diferencias clínicas e histológicas.
No se sabe por qué es mucho más frecuente en la mujer,
quizás se deba a que son más sensibles a la pérdida de pelo que los hombres; o bien a
la conocida suceptibilidad a la pérdida de pelo tras el parto.
El paciente típico es una mujer de edad media, en la 4ª a
6ª década, que refiere una cabeza llena de pelo y más densa de lo normal, antes del
inicio de la alopecia. El comienzo es brusco, con pérdida de grandes cantidades de pelo
que bloquean el desague de la bañera al lavarse el pelo.
La afectación es de todo el cuero cabelludo por igual, con
marcada recesión bitemporal. La duración de la pérdida puede durar hasta 6 meses o
incluso años, siguiendo un curso fluctuante.
Las diferencias en la historia clínica generalmente permiten
distinguir el efluvio telógeno crónico de la alopecia androgénica femenina. La alopecia
androgénica femenina se diferencia del efluvio telógeno crónico en que la densidad
pilosa antes de la pérdida es normal, la velocidad de inicio es gradual, el comienzo es
frecuente en jóvenes adultos en la segunda a cuarta década, y la zona de pérdida difusa
afecta fundamentalmente el área frontoparietal y mucho menos la zona occipital o los
lados del cuero cabelludo. Además en al alopecia androgénica femenina, suele existir
historia familiar.
El paciente con este cuadro está preocupado por la pérdida
total de pelo, y la familia no ha notado diferencias. A menudo se presenta al médico con
un saco de pelos telogénicos para corroborar su queja.
En contraste con ello, se observa un cuero cabelludo lleno de
pelo, únicamente con una marcada recesión bitemporal y pequeños pelos anagénicos
cortos en crecimiento en la zona temporal.
En muchos casos, los test de pilotracción son positivos en
todo el cuero cabelludo y se pueden extraer entre 2 y 8 pelos sin dolor o dificultad. En
algunos casos, los test de pilotracción son negativos o bien porque el paciente no está
perdiendo pelo activamente en ese momento o porque se lavó el pelo esa mañana y fueron
eliminados.
En el efluvio telógeno crónico no se observa ni la
afectación prominente central con una línea del pelo intacta, ni los muchos pelos
miniaturizados de la alopecia androgénica femenina. Si ésta última se acompaña de
recesión bitemporal prominente, puede indicar un proceso de exceso de andrógenos en caso
de acné, hirsutismo o trastornos menstruales.
Las biopsias de cuero cabelludo son útiles para confirmar el
diagnóstico de efluvio telógeno crónico. En un estudio sobre biopsias de 355 pacientes
con esta entidad, el cociente medio de pelo fue 89 por ciento en anagen frente a 11 por
ciento en telogen. Por tanto, los hallazgos son similares a los controles de cuero
cabelludo normal, excepto por un ligero incremento de los pelos en telógeno.
Antes de efectuar este diagnóstico, deben excluirse otras
causas de alopecia difusa (mediante valoración clínica, analítica y/o biopsia).
Si se detecta una causa (hipotiroidismo, déficit de
hierro
) se debe proporcionar el tratamiento adecuado. Si se sospecha un medicamento,
se debe suspender o cambiar a otro con menores posibilidades de causar alopecia. El
efluvio telógeno agudo debido a una causa es autolimitado.
En cambio, los casos de efluvio telógeno permanencen activos
o fluctúan durante años y el paciente se encuentra ansioso por un tratamiento.
Es importante tranquilizar a los pacientes, asegurándoles
que la alopecia es debida a eliminación de pelo que está siendo sustituido por el
crecimiento de nuevos pelos y que no tiene por qué aparecer alopecia completa.
| Sumario |