La úlcera péptica es una pérdida de sustancia a
nivel de la mucosa que alcanza por lo menos la muscularis mucosae, localizándose siempre
en regiones del tracto digestivo expuestas a la acción del ácido clorhídrico,
precisando como sustrato la existencia de mucosa de tipo gástrico o de áreas de
metaplasia gástrica. Cuando la pérdida de sustancia no alcanza la submucosa se habla de
"erosiones" en lugar de úlceras.
De acuerdo con la duración de la úlcera se distinguen la úlcera
aguda con una duración inferior a las dos semanas y la úlcera crónica con una duración
superior a dicho tiempo.
Las principales localizaciones de la úlcera péptica son el
estómago y el duodeno, en este último caso a nivel de la primera porción duodenal
fundamentalmente. Sin embargo, con menor frecuencia, la úlcera péptica puede localizarse
también en el esófago en zonas de epitelio de Barrett, en porciones superiores de
intestino delgado (fundamentalmente en duodeno), en divertículos de Meckel que contienen
áreas de mucosa gástrica y a nivel de la boca anastomótica en los estómagos operados.
Jonhson y Cols. clasificaron las úlceras gástricas en tres tipos
de acuerdo con su localización. Estas localizaciones guardan relación con el patrón
secretor ácido del estómago (Tabla I).
TABLA I.
CLASIFICACIÓN DE JONHSON DE LA ÚLCERA GÁSTRICA |
| |
Localización |
Patrón de secreción |
| Tipo I |
Incisura angularis o cuerpo |
Secreción normal o baja |
| Tipo II |
Incisura angularis + duodeno |
Secreción normal o alta |
| Tipo IIIa |
Prepilórica asociada a AINEs |
Secreción normal |
| Tipo IIIb |
Prepilórica + duodenal |
Secreción normal o alta |
Aunque la úlcera péptica puede presentarse a
cualquier edad, la úlcera gástrica es infrecuente antes de los 40 años, existiendo un
pico de incidencia entre los 55 y los 60 años. La aparición de la úlcera duodenal suele
ser, por el contrario, más precoz, aproximadamente 10 años antes, existiendo también un
pico de incidencia sobre los 45 años. Sin embargo, en los últimos años, y sobre todo en
los países occidentales, se están produciendo cambios importantes en la edad de comienzo
de la enfermedad ulcerosa; de tal modo que cada vez es menos frecuente en los varones
jóvenes aumentando por el contrario en las personas mayores especialmente del sexo
femenino. A estas variaciones puede contribuir, además de la distribución propia de la
infección por H. pylori en relación con la edad, el descenso del
tabaquismo entre los varones jóvenes con un incremento asociado entre las mujeres.
Aunque puede afectar a ambos sexos, la úlcera duodenal es dos-tres
veces más frecuente en el sexo masculino, si bien con los cambios de los hábitos del
sexo femenino (tabaco, mayor incorporación laboral, etc) existe una tendencia en los
últimos años a igualarse su aparición en los dos sexos. Esta preferencias por sexo no
ocurre en la úlcera gástrica.
| Sumario |