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PROGRAMA ANUAL
2000-2001
DE FORMACIÓN CONTINUADA ACREDITADA
PARA MÉDICOS DE ATENCIÓN PRIMARIA

  

Hepatitis crónica

Anexo 1: Hepatitis crónica por virus D

El virus Delta o virus D es una partícula de 36 nm que contiene RNA y antigeno delta. Comparte diversas propiedades con virus RNA defectuosos de plantas, como los viroides. Se replica a través de un RNA intermediario el antigenoma. Una enzima esencial en el proceso es la RNA polimerasa RNA dependiente del huesped. Codifica para una proteína el EG delta, que existe en dos formas: grande y pequeño que difieren en la longitud por 19 Aminoácidos en el extremo carboxilo terminal, que es necesaria para la encapsidación y requiere la función auxiliar del VHB. La replicación está limitada al hígado y el virus B es necesario para el revestimiento de los viriones del VHD y para permitir la diseminación de una célula a otra. La partícula delta contiene RNA, Ag Delta y HbsAg.

En nuestro medio, la prevalencia del virus Delta es baja, salvo en grupos de riesgo como drogadictos, presidiarios o prostitutas. La transmisión es fundamentalmente por ruta parenteral, similares a las del VHB. La vía sexual es menos eficiente que para el virus B, aunque casi un tercio de las parejas de pacientes infectados, también estaban infectadas. Por otra parte, es escasa su prevalencia entre homosexuales, lo que parece indicar bajo riesgo por vía sexual. La transmisión vertical de madre a hijo es excepcional.

El diagnóstico de la hepatitis crónica por virus Delta se establece o por la determinación del anticuerpo anti-D, o la determinación de RNA del virus en suero, lo que es difícil, porque su detección depende mucho de los cebadores o preimers utilizados. Se puede determinar el Ag o el RNA en los biopsias, lo que es más definitivo de infección.

La tasa de cronicidad después de la coinfección B y D es semejante a la del virus B sólo. Por el contrario, la sobreinfección por virus D de un portador de HbsAg o de un hepatopata crónica por virus B se asocia a un alto índice de cronificación. La hepatitis crónica por virus D no tiene ninguna característica especial. Clásicamente se pensaba que la sobreinfección o la cronificación de una coinfeción tenía peor pronóstico que la hepatitis B crónica. Aunque esto no siempre es así. La infección por VHD incrementa el riesgo de mortalidad al doble y el de hepatocarcinoma al triple en pacientes con cirrosis B compensada, en seguimientos de mas de 6 años. Un pequeño grupo desarrolla enfermedad fulminante, coincidiendo con la sobreinfección, más frecuentemente cuando la hepatitis crónica B es HBeAg positivo.

El tratamiento farmacológico es poco eficaz. Se utiliza el IFN alfa, aunque los escasos estudios controlados realizados muestran que hacen falta dosis semejantes a las de la hepatitis B y mayor duración. Se aconseja 9 MU / veces semana por 12 meses. Con esta pauta se encuentran respuestas del 50 por ciento, pero se produjo recaída virológica en todos los casos al retirar el fármaco, aunque un 50 por ciento mantuvo transaminasas normales. En el caso de hepatitis crónica por ambos virus B y D el tratamiento puede llevar a la seroconversión e/ anti E y desaparición de la DNA del virus B, pero muchas veces persisten elevadas las transaminasas. No hay factores predictivos de respuesta durante el tratamiento, salvo la pérdida del HbsAg que indica respuesta sostenida. No hay criterios claros sobre cuándo se debe suspender el tratamiento cuando no se observa respuesta virológica, pues a veces se produce al 10º mes de tratamiento. Aunque parece que la mejoría histológica y bioquímica en los casos que responden y se mantienen mejorarán el pronóstico de la enfermedad, no hay estudios a largo plazo que lo demuestren.

Por lo tanto, el tratamiento actual de la hepatitis crónica delta el del interferon alfa en dosis de 9 MU/ 3 veces semana durante un año.

Aunque se ha y están haciendo estudios con análogos de nucleósidos como la ribavirina, la lamivudina o el Ganciclovir no hay resultados claros hasta el momento actual.

Bibliografía (Hepatitis crónica por virus D)

1. Fattovich G, Giustina G, ChristensenE, pantanela M, Zagni I, Realdi G, Schalm SW. Influence of hepatitis delta virus infection on morbidity and mortality in compensated cirrhosis type B. The European Concerted Action on Viral Hepatitis ( Eurohep). Gut ,2000; 46 :420-6.

2. Farci P, Mandas A, Coiana A et al. Treatment of chronic hepatitis D with interferon alfa -2ª. N Engl J Med ;1994 330: 88 -90.

3. Lau DT, Doo E, Park Y, Kleiner DE, Schmid P, Kuhns MC, Hoofnagle JH. Lamivudine for chronic delta hepatitis. Hepatology 1999; 30: 546-9.

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