Neumonía
Anexo II
Neumonías por aspiración
La neumonía aspirativa es el resultado de la
ocupación y habitualmente inflamación de una zona del pulmón por aspiración de
material procedente de la nasofaringe o del estómago.
Desde un punto de vista etiológico se clasifican en ácidas
o no ácidas, e infecciosas o no infecciosas.
En general se producen en pacientes con cuadros que
deterioran el nivel de conciencia (alcoholismo, anestesia, drogadicción, desórdenes
neurológicos), trastornos de la deglución, uso de tubos endotraqueales o nasogástricos
o pacientes traqueotomizados.
Características especiales
Neumonía por aspiración ácida (Síndrome de
Mendelson)
Su repercusión depende de dos factores: el volumen aspirado
y el nivel del pH. A mayor volumen y/o inferior pH, peor pronóstico. A las pocas horas
del accidente pueden encontrarse fenómenos hemorrágicos, edema y atelectasias laminares.
La clínica se caracteriza por disnea, ruidos torácicos y
cianosis en proporción a lo aspirado. Radiográficamente destaca un patrón alveolar o
mixto localizado en la zona más declive.
Neumonía por aspiración de material no ácido
Puede ser material líquido o sólido (agua dulce, salada,
hidrocarburos, materiales vegetales).
La aspiración de agua dulce o salada suele ser menos grave
que el síndrome de Mendelson pero también puede ser responsable de un cuadro de
insuficiencia respiratoria aguda. En el caso de la aspiración por hidrocarburos el daño
parenquimatoso puede ser directo o bien por ingestión, absorción y daño del pulmón a
su paso por la vascularización pulmonar. Suele ser más común en niños. Las neumonías
por aspiración de material vegetal o mineral están estrechamente vinculadas a
obstrucción de la vía aérea superior. Puede afectar tráquea o bronquios principales si
el cuerpo extraño es de amplio volumen produciendo un cuadro de sofocación rápida y en
ocasiones la muerte, o bien obstruir la vía aérea más distal, si el volumen es menor,
produciendo atelectasia y/o neumonitis obstructiva. La clínica se caracteriza por disnea
en grado variable según la vía aérea afecta, tos pertinaz y cianosis, con auscultación
pulmonar de ruidos torácicos o ausencia local de ventilación.
En la radiografía de tórax se aprecian atelectasias o
atelectasia-consolidación con posible visión del cuerpo extraño.
Neumonías por aspiración infecciosa
Suelen ser complicaciones de las neumonías aspirativas
anteriormente descritas.
Los gérmenes más frecuentemente responsables suelen ser
anaerobios y se presentan como neumonía necrotizante y/o absceso de pulmón, con o sin
empiema asociado. No obstante, cuando el mecanismo de aspiración es ácido los
microorganismos suelen ser grampositivos o negativos aerobios (S. aureus y P.
aeruginosas).
En toda aspiración hay que sospechar infección
sobreañadida si el patrón alveolar se acompaña de fiebre, leucocitosis y expectoración
purulenta.
En todos los casos el tratamiento va destinado a corregir la
insuficiencia respiratoria incluso con ventilación mecánica, si el caso lo requiere. La
broncoscopia debe realizarse en los casos en que sea necesario aspirar o extraer el
material extraño. En los casos con fiebre, leucocitosis, expectoración purulenta o
patrón alveolar progresivo está indicado el uso de antibióticos (clindamicina y
cefalosporinas de tercera generación).
El uso de corticoides es controvertido en los casos de
neumonía aspirativa; lo mismo ocurre con la aspiración gástrica, cuando la absorción
de hidrocarburos es relevante.
| Sumario |