Asma Bronquial
Exploraciones complementarias
Test de función pulmonar
Breves nociones sobre
fisiopatología de la ventilación en el asma
El dato fisiopatológico fundamental del asma
desde el punto de vista de la mecánica ventilatoria es la reducción del diámetro de las
vías respiratorias por la contracción de la musculatura lisa, el edema y la producción
de secreciones espesas. Aunque el asma se considera una enfermedad primaria de las vías
respiratorias, durante las crisis se alteran todos los aspectos de la función pulmonar e,
incluso, en pacientes muy sintomáticos se ha detectado hipertrofia aguda del ventrículo
derecho por hipertensión pulmonar.
Durante la crisis los índices de velocidad de flujo espiratorio
están notablemente reducidos, incluyendo FEV1, porcentaje FEV/FVC y los flujos
mesoespiratorios.
La FVC también está disminuida por el colapso prematuro de la vía
aérea hacia el termino de la espiración completa. Cuando un paciente acude para recibir
tratamiento la FVC suele ser inferior al 40 por ciento de la teórica, el FEV1 menor del
20-30 por ciento y las velocidades mesoespiratoria máxima y mínima están por debajo del
20 por ciento. Entre las crisis, es posible detectar todavía un significativo descenso en
estos parámetros, aun cuando el paciente este asintomático. En el asma la curva
flujo-volumen tiene el modelo típico obstructivo. Los volúmenes estáticos pulmonares
están aumentados con valores del 400 por ciento para el volumen residual (VR) por el
cierre prematuro de las vías aéreas y el TLC también está aumentado, aunque no existe
una adecuada explicación para este ultimo hallazgo. La resistencia de las vías aéreas
está muy aumentada cuando puede medirse con el pletismógrafo y cae rápidamente con el
tratamiento broncodilatador.
En la practica clínica el parámetro mas útil a la cabecera del
enfermo para valorar la severidad de la crisis y la eficacia del tratamiento es la medida
del flujo espiratorio máximo (FEM) también conocido como "peak flow" (pico de
flujo -PF).
La hipoxemia arterial es un hallazgo constante en la crisis
asmática severa y está producida por la desigualdad de la ventilación y perfusión
pulmonar (V/Q). El espacio muerto y el shunt fisiológicos son anormalmente altos. La
PaCO2 en pacientes asmáticos es habitualmente normal o baja La presencia de insuficiencia
respiratoria global con hipoxia e hipercarbia es un signo de extrema gravedad y supone una
urgencia medica vital. Un hecho paradójico que ocurre en pacientes que mejoran de una
crisis asmática tras el tratamiento broncodiltador es la diminución de la PaO2 respecto
de la inicial, lo cual se explica por que disminuye la vasoconstricción (efectos
farmacológicos de isoproterenol, terbulalina y aminofilina) de áreas poco ventiladas
aumentando transitoriamente el desequilibrio de V/Q. Sin embargo, en la práctica el
efecto favorable de estas drogas sobre la resistencia de la vía aérea (broncodilatador)
compensa las desventajas de esta leve hipoxemia inicial.
PF (pico de flujo, "peak
flow")
Este parámetro se puede determinar a la cabecera del
enfermo con un sencillo y manejable espirómetro, y es un parámetro objetivo y
reproducible que se ha considerado como de elección para valoración y seguimiento del
tratamiento del paciente asmático en la consulta urgente e, incluso, en la evolución
domiciliaria, ya que puede ser fácilmente medido por el médico, un ATS o el mismo
paciente. Así, el propio paciente puede establecer cuál es su PF ideal y detectar
precozmente una recaída de su enfermedad. Si se mide de forma adecuada tiene buena
correlación con la medida del FEV1 de los estudios espirométricos clásicos.
Estudios espirométricos clásicos
Un asmático muestra obstrucción ventilatoria
caracterizada por disminución del FEV1 y del cociente FEV1/CVF. El análisis de la curva
de flujo-volumen puede ser muy útil para diferenciar el asma de la obstrucción de las
vías aéreas superiores, donde es definitorio, en este último caso, la presencia de una
meseta en la zona curva correspondiente a la inspiración y espiración.
El FEV1 se considera de peor valor predictivo que el PF en la fase
aguda del asma.
La medida de la capacidad de difusión del monóxido de carbono
(DLCO) y la pletismografía (con medida de los volúmenes pulmonares) son poco útiles en
el asma a no ser que se sospeche la existencia concomitante de enfermedad intersticial o
enfisema, estando la DLCO disminuidas en estas últimas y normal en el asma.
Radiología torácica
En un estudio realizado por Findley, en 90 crisis asmáticas
consecutivas, sólo el 1 por ciento de las radiografías realizadas presentaban un
infiltrado pulmonar, siendo el 55 por ciento completamente normales, el 33 por ciento con
signos de hiperinsuflación y el 7 por ciento con alteraciones intersticiales leves. Como
una crisis suele requerir tratamiento inmediato, la practica de una radiografía no debe
demorar el inicio del tratamiento. Sólo la pobre respuesta al tratamiento, o una
leucocitosis o esputo purulento, o signos de neumotorax son indicaciones de radiología
urgente. También la radiología es pertinente en crisis de nueva aparición en pacientes
sin historia de asma, ya que puede ayudar al diagnóstico diferencial con otras
patologías como neumonía, enfermedades subyacentes pulmonares o insuficiencia cardíaca.
Pruebas de laboratorio
De aplicación en la crisis
asmática aguda
La Gasometría arterial basal confirma la existencia
de insuficiencia respiratoria por descenso de la PaO2. La presencia de hipercarbia (PaCO2
> 45 mmHg) confirma una situación clínica grave y la posible necesidad de
dispositivos de ventilación asistida.
El Hemograma completo en pacientes con fiebre y esputo purulento
puede estar indicado para conocer el nivel de leucocitosis y la hemoglobina, por sospecha
de infección respiratoria aguda y para descartar otras patologías médicas asociadas. La
eosinofila aunque no aporta nada en la crisis asmática sí es un indicador de proceso
atópico, si desconocíamos la enfermedad previa del paciente. La Bioquímica sanguínea
urgente con iones y función renal deben tenerse en cuenta en situaciones graves como en
el estatus asmático. Y los estudios microbiológicos en esputo (tinción de Gram y el
cultivo) pueden estar indicados en una neumonía asociada a la crisis asmática.
De aplicación para diagnóstico de
asma (en fase estable)
Los estudios para el diagnóstico de asma bronquial y
de su etiología, siempre tienen que realizarse una vez superada la crisis aguda.
Test cutáneos de hipersensibilidad inmediata
El asma es una de las indicaciones de los test cutáneos de
hipersensibilidad inmedidata (mediados por IgE), aplicando diferentes extractos
comerciales estandarizados y estables de pólenes, ácaros, epitelios de animales, etc., y
tienen gran sensibilidad y especificidad cuando existe clínica compatible. La técnica
mas usada es el prick test en el antebrazo o espalda del enfermo leyéndose a los 15
minutos y comparándose con el testigo positivo que es la histamina. Suelen aplicarse una
batería completa estándar que puede variar según la historia de exposición del
paciente.
Determinación de IgE total y de IgE específica
La determinación de la IgE total debe hacerse de forma estándar en
todo individuo asmático. Sin embargo, los test in vitro para detección de IgE especifica
para una alergeno concreto, la cuantificación de la IgE ligada al basófilo con el test
de visualización de la degranulación o la cuantificación de la histamina liberada con
el alergeno in vitro, son test costosos y con mucha menos sensibilidad y especificidad.
Estas técnicas deben reservarse para casos en los que no concuerdan la historia de
exposición y los test cutáneos. También para casos en los que existe contraindicación
para test cutáneos (antecedentes de anafilaxia grave) o cuando no se puede suspender un
tratamiento antihistamínico, que podría alterar los resultados.
Test de provocación inhalatoria
Tienen mayor valor en el asma ocupacional y en el estudio de las
neumonitis por hipersensibilidad. Estas técnicas intentan reproducir la clínica mediante
la exposición al alergeno y cuantificar el descenso de la función pulmonar. Se pueden
obtener respuestas inmediatas, tardías, duales o asma recurrente nocturno o prolongado en
el tiempo, en relación con los alergenos ocupacionales.
Test de metacolina y test de ejercicio
En los casos en que la espirometría o el pico flujo son normales se
puede utilizar el test de inhalación de metacolina como test de hiperreactividad
bronquial si existe sospecha de asma por la clínica. Por supuesto esta prueba está
contraindicada en los pacientes asmáticos conocidos.
El test de ejercicio se utiliza para provocar la sintomatología
respiratoria con la realización de ejercicio, utilizando cinta rodante o bien carrera
libre. Tienen poca sensibilidad pero es muy específica.
Estudio de Esputo
El estudio citológico del esputo, cuando es posible su obtención
puede mostrar eosinófilos, cristales de Charcot-Leyden y cuerpos de Creola (células
epiteliales descamadas) y espirales de Crussman (moldes bronquiales).
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