Asma Bronquial
Pronóstico
Historia natural del asma bronquial
La historia natural del asma esta siendo también objeto de
análisis, tratando de responder a las preguntas: 1) ¿cuál es el pronostico de un niño
que comienza con asma?, 2) ¿cuál es el ritmo de perdida de la función pulmonar
esperable? y 3) ¿cuáles son los factores de riesgo que identifican el grupo de peor
pronóstico? Los datos disponibles de los diferentes estudios indican que los parámetros
que se asocian a una evolución peor de la función pulmonar son:
1) el tiempo de duración del asma
2) la mayor reactividad al test de metilcolina ( nivel de
hiperreactividad bronquial)
3) el mayor número de síntomas de asma
4) el grado de uso y necesidad de broncodilatadores beta-agonistas.
Existen muchos menos datos sobre el asma de comienzo en el adulto y
el anciano. Una reciente revisión de este aspecto denota que el asma es progresivo en
este grupo de edad, conduciendo a obstrucción irreversible en el 80 por ciento de los
casos y que este ritmo de deterioro es mas rápido en pacientes no alérgicos (asma
intrínseco) y en los más ancianos. El análisis de la caída en el tiempo de la función
respiratoria (FEV1) en un estudio longitudinal Danés, comparando pacientes asmáticos
conocidos y no asmáticos, demostró una caída mas acelerada en el primer grupo.
Algunos aspectos interesantes que podrían explicar el aumento de
incidencia del asma bronquial y que están siendo analizados son: 1) el papel de la
polución medio-ambiental; y 2) el papel del tabaco.
Mortalidad
Como decíamos, al principio, la mortalidad asociada
al asma parece estar aumentando de forma neta. En Estados Unidos, el incremento de las
muertes atribuibles al asma inciden, sobre todo, en las minorías étnicas y en los
desasistidos sanitariamente. Los estudios clásicos de Inglaterra y Gales entre 1959 y
1966 estiman cifras de mortalidad del 0.7 al 2.2 por 100.000 habitantes/año y muy
próxima a 1 por 1000 asmáticos/año. En España parece producirse un descenso paulatino,
desde la tasa de 2.8 por 100.000 habitantes/año en 1989 y la de 1.8 en 1990 para la
Comunidad de Madrid. Lo que parece cierto es que la disponibilidad de los servicios
sanitarios (nivel de desarrollo socio-económico, ámbito rural o urbano), la educación
del paciente asmático y el control estrecho de los mismos juegan un papel fundamental en
este aspecto.
Perspectivas futuras
En el diagnóstico del asma se abren futuras
perspectivas con la detección de la mutaciones genéticas responsables del estado
atópico, lo que hará posible en un futuro próximo identificar y seleccionar la
población susceptible de desarrollar enfermedad asmática y quizá diseñar las
estrategias para un tratamiento génico.
En cuanto al diagnóstico funcional se está ensayando con éxito la
detección del óxido nítrico (ON) en el aire espirado. Normalmente, existe cierta
cantidad de forma fisiológica de ON en el aire espirado, al ser el pulmón un órgano
rico en sintetasa del óxido nítrico. Se ha comprobado que el ON aumenta de forma
significativa en el aire espirado del paciente asmático y se correlaciona con la
infiltración eosinofila, estando en niveles normales cuando hay broncoespasmo en ausencia
de inflamación. La detección del ON elevado en el aire expirado es un marcador fiel de
inflamación de la vía aérea. Después de completar tratamiento esteroideo inhalado
(Beclometasona) en un grupo de pacientes asmáticos que previamente no los habían
recibido, se encontró un descenso significativo de los niveles de ON y un aumento de la
dosis de metacolina capaz de producir broncoconstricción, y que ambos parámetros estaban
inversamente relacionados. Cuado esta técnica se depure podrá ser útil para diferenciar
de forma no invasiva el componente broncoespástico y el inflamatorio en el paciente con
asma y orientar así el uso de corticosteroides, cuánto tiempo utilizarlos, cómo reducir
las dosis y cuándo suspenderlos. Otro parámetro capaz de detectar el grado de
inflamación en la vía aérea es la determinación de los niveles de interleucina 5
(IL-5) en el esputo inducido de pacientes asmáticos. En concreto, los niveles de IL-5 se
correlacionan con el contaje de eosinófilos y los niveles de proteína catiónica de los
eosinófilos (PCE) en el esputo de pacientes asmáticos y en controles sanos. También se
ha encontrado correlación inversa entre ambos parámetros (contaje de eosinófilos y PCE)
y el grado de limitación al flujo aéreo (FEV-1/FVC), tanto en pacientes con asma
extrínseco como con asma intrínseco. Por tanto, ya tenemos dos parámetros disponibles
no invasivos para la valoración del grado de inflamación bronquial en el asma (el óxido
nítrico en el aire expirado y los niveles de IL-5 en el esputo inducido).
En cuanto a la terapéutica farmacológica se está desarrollando la
utilización de isómeros puros de los agonistas beta-2. Actualmente, los agonistas beta-2
selectivos disponibles se componen una mezcla racémica al 50 por ciento de los dos
isómeros R y S. Hoy se conoce que es el isómero R el que media la broncodilatación,
mientras que el isómero S puede producir, por el contrario, aumento de la reactividad a
la metacolina, activación de eosinófilos e inducción de liberación de histamina. Ya se
están empleando preparados del salbutamol (R-albuterol o Levalbuterol) y de formoterol
(R,R formoterol) con el isómero R puro que, a menores dosis, resultan seguros y eficaces
y abren la nueva era de los agonistas beta-2 selectivos de tercera generación: los
broncodilatadores de elección del nuevo milenio.
Una interesante vía de abordaje terapéutico sobe el asma es la
posibilidad de manipular la respuesta inflamatoria desde el comienzo de la vida. Esto se
basa en la relación inversa encontrada entre asma y algunas infecciones. Como hemos visto
al principio de esta revisión, se ha postulado una posible protección en ciertas
poblaciones que han sido vacunadas con BCG (Japón) o que han adquirido inmunidad contra
el sarampión (África). En relación con esta vía de investigación se están realizando
trabajos en modelos experimentales murinos donde se encuentra que la administración de
determinadas sustancias dinucleótidas de procedencia bacteriana (CpG
oligodeoxinucleótidos) puede proteger del desarrollo de la enfermedad atópica; ésta
puede ser una nueva modalidad de inmunización precoz antes de desarrollarse el asma en
pacientes de alto riesgo.
También será posible, con el avance en el conocimiento de las
vías de inflamación en el asma, conseguir con la tecnología de anticuerpos monoclonales
fármacos con diferentes dianas (sobre mediadores y receptores de mediadores), que serán
útiles para bloquear el proceso inflamatorio y tratar el asma en diferentes niveles con
mayor eficacia que en el momento actual.
| Sumario |