Diabetes mellitus tipo 2
Patogenia
Factores genéticos
La DM2 muestra un componente hereditario
superior a la DM1, conforme se deduce de tres consideraciones:
· Existencia de una mayor concordancia de diabetes (60-100 por
ciento) en gemelos monozigóticos.
· Evidencia de agregación familiar; así en diabéticos
afroamericanos se comprueba como un 83 por ciento muestran antecedentes familiares de la
enfermedad, frente a sólo un 37 por ciento en sujetos no diabéticos.
· Existencia de prevalencias diferentes de diabetes en grupos
étnicos que habitan en un mismo lugar; de esta manera en EE.UU. la prevalencias de DM2 en
poblaciones caucásicas, mexicoamericanas y afroamericanas es del 5 por ciento, 15 por
ciento y 10 por ciento respectivamente.
La DM2, a diferencia de la diabetes mellitus tipo 1 (DM1) carece de
marcadores genéticos definidos. Se han detectado determinadas alteraciones monogénicas
como posible causa de algunos tipos de DM2, si bien en el 98 por ciento de casos la
herencia suele tener una base poligénica y multifactorial.
Entre las alteraciones genéticas aisladas, descritas en algunos
pacientes como causa de DM2, es preciso enumerar las siguientes.
*Diabetes tipo MODY ("maturity onset diabetes young"). Se
trata de una diabetes que se manifiesta antes de los 25 años de edad, propia de etnias
caucásicas, que afecta por igual a hombres y mujeres, con herencia autosómica dominante,
raramente asociada a obesidad, que no suele precisar inicialmente tratamiento con insulina
y en la que se evidencia hiposecreción insulínica. En relación con el tipo de mutación
genética descrita se han considerado cinco tipos de MODY.
MODY 1: mutación gen del "factor nuclear hepatocítico
4a"(cromosoma 20).
MODY 2: mutación gen de la "glucokinasa" (cromosoma 7).
MODY 3: mutación gen del "factor nuclear hepatocítico 1a
"(cromosoma 12).
MODY 4: mutación gen del "factor promotor insulínico 1"
(cromosoma 13).
MODY 5: mutación gen del "factor nuclear hepatocítico
1ß"(cromosoma 17).
La variedad más conocida es el tipo MODY-2, caracterizado por una
alteración del enzima glucokinasa, circunstancia que se ha comprobado, asimismo, en casos
aislados de diabetes gestacional y de DM2 en general (0,3 por ciento).
Es preciso, no obstante, recordar que no todas las DM2 que surgen en
la infancia o juventud se pueden agrupar como diabetes tipo MODY, ya que existen también
una denominada "diabetes mellitus atípica " (DMA) y lo que suele ser más
frecuentes la presencia de genuinas diabetes tipo 2 (DM2). En la Tabla II se comparan las
características de todos estos tipos de diabetes con las de la diabetes mellitus tipo 1
(DM1), diabetes propia de las edad infanto-juvenil.
TABLA II.
TIPOS DE DIABETES INFANTO-JUVENILES |
| |
DM1 |
DMA |
MODY |
DM2 |
Edad
comienzo |
Picos 5 y 10
años |
< 40 años |
< 25 años |
Adolescentes |
Grupo
etnico |
Caucásico |
Afro-americano |
Caucásico |
Hispano
/Afro-americano / Nativo |
Varón
/Hembra |
1,1 / 1 |
1 / 3 |
1 / 1 |
1 / 1,5 |
Modo
inicio |
Agudo. Requiere
insulina |
Agudo. Requiere
insulina |
Sutil. No
requiere insulina |
Sutil. No
requiere insulina |
Autoinmunidad |
Presente |
Ausente |
Ausente |
Ausente |
HLA-DR3,
DR4 |
Muy común |
No aumento
Frecuencia |
No aumento
frecuencia |
No aumento
frecuencia |
Cetosis |
Común |
Común a
comienzo |
Rara |
Poco común |
Evolución |
Insulindependiente |
No
insulindepend. |
No
insulindepend. |
No
insulindepend. |
Obesidad |
Poco común |
40 % |
Poco común |
³ 90 % |
Frecuencia
en población juvenil |
Forma más comun
de diabetes |
Rara.
Afro-americanos
(³ 10 %) |
Caucásicos
(£ 5 %) |
En algunas
etnias similar a DM1 |
Hª
familiar |
£ 15 % |
> 75 % |
100 % |
Variable ,
común |
Herencia |
No mendeliana
Esporádica |
Autosómica
Dominante |
Autosómica
dominante |
No mendeliana |
Control
herencia |
Poligénica |
Monogénica |
Monogénica |
Poligénica |
Patogenia |
Autoinmunidad
(célula beta) |
Insulinopenia |
Insulinopenia |
Insulinorresistencia
E insulinopenia |
|
DM1: diabetes mellitus tipo 1.
DMA: diabetes mellitus atípica
MODY: " maturity onset diabetes young" DM2: diabetes mellitus tipo 2
*Alteraciones del DNA mitocondrial. La forma
más conocida es la debida a una mutación adenina-guanina en el nucleótido 3243 del mt
DNA. Se trata de una diabetes mellitus transmitida por línea materna, que se acompaña de
sordera neurosensorial y que tiene su origen en un defecto de los procesos de
fosforilización oxidativa en la célula beta que se traduce en una cierta disminución de
la secreción insulínica. Más raramente la diabetes puede formar parte de otra
patología mitocondrial como es el sindrome MELAS ("myopathy, encephalopathy lactic
acidosis and stroke").
*Mutaciones del gen del receptor insulínico. Se traduce como una
diabetes con insulinorresistencia extrema (insulinorresistencia tipo A), acompañada de
acantosis nigricans.
*Alteraciones del gen de la insulina (cromosoma 11). Existencia de
polimorfismos de longitud de fragmentos de restricción (RFLPs) o presencia de mutaciones
puntuales que se manifiestan por alteraciones en la transformación de proinsulina a
insulina (hiperproinsulinemia) o en la producción de insulinas anómalas
(insulinopatías).
*Con mayor o menor fiabilidad, se vienen describiendo otras posibles
alteraciones genéticas a diferentes niveles: IRS-1 (sustrato del receptor insulínico),
transportadores de glucosa GLUT-2 (páncreas) y GLUT-4 (músculo, adipocito), enzimas como
la proteina-fosfatasa 1 y la glucógeno-sintetasa (vía no oxidativa), proteína ligadora
de ácidos grasos-2 (FABP-2), etc.
Es de reseñar como este escaso número de diabetes tipo 2, de causa
genética conocida (diabetes tipo MODY, diabetes por alteraciones de DNA mitocondrial), se
han separado en la clasificación actual de la diabetes, del grupo general de la DM2 para
incluirse en la categoría denominada "otros tipos específicos de diabetes".
Factores ambientales
La influencia de factores ambientales en la
patogenia de la DM2 viene apoyada por determinadas circunstancias.
Existe diferente prevalencia de diabetes en la misma etnia ante
situaciones diferentes. El sedentarismo y la sobreingesta (con la consiguiente obesidad),
propios de la vida "occidentalizada" de la actual civilización han hecho
aumentar la prevalencia de diabetes, en razas tales como los indios Pima (Arizona) o los
índigenas Nauru (Micronesia), al cambiar su hábitat habitual. Esto se corrrespondería
con la teoría del "genotipo ahorrador", que ha protegido durante siglos al
individuo frente a situaciones de hambre, y que en épocas de abundancia se vuelve
deletéreo y propicia al desarrollo de obesidad, diabetes y complicaciones
ateroscleróticas.
De manera paralela, en la actualidad, otros autores han esbozado la
teoría del "fenotipo ahorrador", según la cuál aquellos individuos que en el
momento del nacimiento presentan bajo peso, es fácil que en la edad adulta (ante el
aporte externo excesivo de nutrientes) desarrollen más fácilmente las complicaciones
clínicas antes citadas, al fracasar la secreción de insulina o disminuir su actividad
que ya estaban inicialmente deterioradas por la malnutrición fetal.
De manera resumida, y a partir de lo antes expresado, podemos
reconocer la posible influencia de los siguientes factores ambientales en el desarrollo de
la DM2: características de la dieta, inactividad física, obesidad, malnutrición
intrauterina, gestación, multiparidad, drogas, endocrinopatías y tabaco.
La participación de variaciones de la dieta en el desarrollo de la
DM2 se deriva de diversos estudios epidemiológicos. Dentro de los factores dietéticos
que se ha considerado que podrían favorecer la diabetogénesis estarían el aporte
calórico elevado, el aumento del contenido graso de la dieta, la disminución del aporte
de fibra vegetal (soluble) y, de manera mucho menos evidente, el déficit de determinados
micronutrientes (cromo, zinc).
La obesidad, condicionada por la sobreingesta y el sedentarismo es,
sin lugar a dudas, el factor más importante a tener en cuenta. Obesidad y diabetes son
dos entidades que se asocian de manera espóntanea en determinadas especies animales tales
como los ratones ob/ob, ratones db/db y ratas fa/fa; obesidad condicionada por mutaciones
a nivel del gen de la leptina (cromosoma 6) en los ratones ob/ob y a nivel del gen del
receptor de la leptina (cromosoma 4) en las otras dos cepas de roedores.
En humanos es evidente la mayor frecuencia de obesidad en sujetos
diabéticos, al tiempo que en personas obesas existe un riesgo progresivo de desarrollar
diabetes conforme aumenta el índice de masa corporal (IMC). Niveles de IMC superiores a
25 marcan un comienzo de riesgo para el desarrollo de diabetes y complicaciones
vasculares.
El papel diabetógeno de la obesidad, según se deduce de estudios
poblacionales longitudinales y transversales, se relaciona además de con el grado de la
misma (incremento de IMC), con la ganancia de peso experimentada en la vida adulta y
especialmente con la distribución corporal de la grasa. En este sentido, la obesidad
central o abdominal (androide) presenta un mayor riesgo para el desarrollo de diabetes y
complicaciones vascularse ateroscleróticas que la obesidad glúteo-femoral (ginoide). El
referido riesgo va a ser paralelo al aumento de la circunferencia abdominal y al índice
cintura-cadera (ICC). En el contexto de la obesidad abdominal es fundamentalmente el
depósito graso visceral o peritoneal (fácilmente valorable con TAC o RNM y bastante
correlacionable con el ICC) el que condiciona fundamentalmente las complicaciones
clínico-metabólicas antes enunciadas.
La interrelación entre obesidad y diabetes ha querido ser explicada
entre otras hipótesis patogénicas por las antes reseñadas del "genotipo
ahorrador" (indios Pima) y del "fenotipo ahorrador" (malnutrición fetal).
No se ha podido, por otra parte, encontrar un único gen, cuya alteración explique la
posible asociación entre ambas entidades, habiéndose barajado la participación de
alteraciones de diferentes genes, todas ellas conducentes al establecimiento de una
insulinorresistencia (rasgo fisiopatológico común de ambas entidades), tales como genes
del receptor insulínico, glucogenosintetasa, IRS-1 (substrato receptor insulínico),
enzimas glicolíticos, receptores adrenérgicos beta-3, etc... En determinadas situaciones
se ha barajado el posible papel de una disminución en la síntesis adipocitaria de
leptina o bien de un aumento de producción por parte del tejido adiposo blanco de
TNF-alfa.
La obesidad abdominal viene condicionada por factores genéticos y
ambientales (ingesta, inactividad física, estrés, tabaco, alcohol, etc.), a través de
determinados mecanismos neuroendocrinos. Su acción diabetógena puede ejercerse por
diversas vías. El tejido adiposo visceral es metabólicamente muy activo, propiciando un
incremento de la liberación de ácidos grasos libres (AGL) así como de la producción de
TNF-alfa, que favorece la resistencia insulínica al interferir con la actividad
tirosina-kinasa de su receptor. El incremento de los niveles plasmáticos de AGL se sigue
de diferentes repercusiones a nivel hepático (incremento de neoglucogénesis y
glucogenolisis, disminución de extracción insulina), muscular (disminución consumo de
glucosa) y páncreático (disminución secreción insulina), todas ellas conducentes a
perturbar el metabolismo hidrocarbonado.
Mecanismos patogénicos
La diabetes mellitus tipo 2 viene condicionada
por la participación simultánea de dos alteraciones fisiopatológicas: resistencia
insulínica e hiposecreción insulínica.
Resistencia insulínica
Desde hace tiempo viene siendo estudiada la
acción insulínica en humanos mediante diferentes valoraciones bioquímicas: niveles
basales de insulina, cociente insulina/glucosa, HOMA, modelo mínimo de Bergman y clamp
euglicémico hiperinsulinémico.
En la diabetes tipo 2 se ha podido comprobar de manera fehaciente la
existencia de insulinorresistencia a diferentes niveles.
Metabolismo hidrocarbonado
· Músculo: Puesta de manifiesto por alteraciones enzimáticas
post-receptor (glucógeno sintetasa, proteína fosfatasa), disminución de densidad
capilar y aumento de fibras musculares "blancas" frente a fibras musculares
"rojas". Todos estas modificaciones se traducen en una disminución de la
captación y utilización de glucosa.
· Adipocito: Se produce una falta de inhibición de la lipolisis,
que conlleva a un incremento de la liberación de ácidos grasos libres (AGL). El aumento
de AGL repercute, a su vez, a nivel hepático, muscular y pancreático, como antes
aludimos, contribuyendo al desarrollo de hiperglucemia.
· Hígado: La resistencia insulínica conforme va incrementándose
se acompaña de aumento de la liberación hepática de glucosa.
Función endotelial
Aparición de alteraciones tales como aumento de producción de
endotelina y disminución de síntesis de NO, tendentes a favorecer la vasoconstricción
capilar.
Metabolismo lipídico
Aumento de liberación AGL (ya citada), con incremento ulterior de
la formación de partículas VLDL y LDL pequeñas densas.
La resistencia insulínica parece estar condicionada por factores
genéticos (alteraciones del receptor, déficit glucógeno sintetasa, IRS-1...) y
ambientales (obesidad y distribución de grasa, malnutrición fetal, inactividad física,
edad, embarazo, drogas, hormonas contrainsulares, anticuerpos anti-receptor insulínico),
antes expresados, sin olvidar a su vez la propia acción directa de la hiperglucemia
(glucotoxicidad).
Defecto de secreción de
insulina
La secreción de insulina por la célula beta
está disminuida en la DM2, con respecto al individuo no diabético, si la relacionamos
con el estímulo glucémico empleado.
Se han descrito diversas alteraciones cualitativas y cuantitativas
de la insulinosecreción, reflejo del fracaso funcional de la célula beta:
· Pérdida de pulsatilidad de la secreción, que puede llegar a
detectarse precozmente en sujetos normales, familiares de DM2.
· En fases tempranas del desarrollo de la DM2 se produce una
desaparición de la primera fase de secreción de insulina (fase precoz correspondiente a
1-5 minutos tras sobrecarga intravenosa de glucosa), para posteriormente desaparecer o
atenuarse, asimismo, la segunda fase de secreción.
· Aumento de liberación de proinsulina o péptidos derivados de la
misma.
Estas alteraciones insulinosecretoras se ven moduladas por la
participación de alteraciones genéticas (gen glucokinasa, DNA mitocondrial, gen insulina
y enzimas procesadores de insulina, proteínas canales K+..) o ambientales (fenómeno de
"glucotoxicidad" por la propia hiperglucemia, depósito pancreático de amilina,
malnutrición fetal, defecto de producción de incretinas).
La amilina es un péptido de 37 aminoácidos, similar al CGRP
("calcitonin gen related peptide"), cosecretado con la insulina por la célula
beta y que se deposita a nivel de los islotes pancreáticos en la mayor parte de sujetos
con DM2. Es dudoso el papel lesional de los depósitos amiloides pancreáticos, al tiempo
que existen algunos trabajos que demuestran como la amilina monomérica puede inhibir la
insulinosecreción.
|Sumario |